lunes, 25 de agosto de 2008

Sin luchas, no hay victorias. Pero...

Falta mucho para la verdadera victoria





LA PRIMERA habló con los protagonistas de la derrota del presidente García. Ellos reciben con humildad la victoria y siguen vigilantes.


Los verdaderos triunfadores de la derogatoria de los decretos legislativos 1015 y 1073 son los indígenas, que se pusieron en pie el 9 de agosto. LA PRIMERA conversó con los protagonistas en la plaza “Héroes del Cenepa” antes, durante y después de que se diera este episodio histórico para las comunidades nativas. Nicolás Najante es un ex combatiente del conflicto del Cenepa. Estuvo en “Cueva de los Tayos” y esta semana volvió a luchar, pero para defender sus derechos.

Destacó que pese a que él y sus compañeros tienen formación militar y han sido comandos, la toma del puente “Corral Quemado” fue pacífica.










En su lengua nativa, Rubén Daichap, otro activo dirigente indígena dijo que “a pesar de tantos atropellos y peligros hemos venido con nuestra gente, por la visión que hemos tenido luego de tomar nuestro ayahuasca, con este conjuro hemos logrado este triunfo y así estaremos luchando por nuestro desarrollo”.




Humildad tras el triunfo


Wrays Pérez, representante de la Asociación Interétnica de Desarrollo de la Selva Peruana (Aidesep), afirmó que la derogatoria de los decretos legislativos es “un pequeño, pero histórico paso” en la lucha de los pueblos nativos. “Aún falta para el triunfo”, dijo y añadió que aún quedan otros 10 puntos por resolver, por lo que los nativos permanecerán atentos al diálogo que se ha entablado con el gobierno.
El apu (dirigente) Armando Chamik es director de la Institución Educativa Primaria 16320 en la comunidad nativa de Tutumberos. Allí la educación es bilingüe, enseñan a hablar y escribir español y en el idioma awajún. Chamik dijo que lo que sus pueblos requieren para salir de la pobreza es “más atención del gobierno, capacitación técnica agrícola, biblioteca escolar y que se oficialice la enseñanza pluricultural y bilingüe”.








Susana Grados Díaz
La Primera