domingo, 7 de marzo de 2010

Bolivia: la sorpresa del 2009

Por: Óscar Ugarteche Economista*





Bolivia ha sido la economía que más creció en el hemisferio occidental en el 2009, a casi 4%, mientras el norte (México, Estados Unidos y Canadá) se incrustó en una recesión profunda y se observó una desaceleración en América del Sur.
América del Sur parece estar saliendo de la desaceleración a pesar del ahogado y frágil crecimiento de la economía mayor.
Rasgos de la economía boliviana son el altísimo ingreso fiscal de 48% del PBI, el doble de Venezuela (24%) y dos veces y media de México, 20%. Este es en parte tributario pero sobre todo no tributario y se encuentra directamente vinculado a la reposesión de la mitad de las acciones en las empresas gasíferas. Los contratos de venta de gas a la Argentina y Brasil dan estabilidad a los ingresos no tributarios.
Igualmente el volumen comerciado con estos socios le brinda una estabilidad cambiaria que hay que resaltar. A diferencia de otras monedas en América Latina, el peso boliviano se ha mantenido relativamente estable frente al dólar durante el primer impulso de la crisis 2007-2009, no revaluándose como casi todos, ni devaluándose como el peso mexicano, el bolívar venezolano y el peso argentino.
Las exportaciones de bienes manufacturados han subido 10% del total exportado contra todo pronóstico dados los conflictos sostenidos dentro del país entre facciones sociales contrarias. Esto es un crecimiento alto de esas ramas considerando el pequeño tamaño de donde partió dicha producción.
Finalmente, mientras por un lado el Estado distribuye recursos entre sus regiones y dentro de las regiones a las comunidades indígenas en efectivo; por otro lado, va negociando la puesta en valor de las minas de litio, que serán la próxima fuente de energía para los vehículos eléctricos.
Con una apuesta hecha en la educación, eliminando el analfabetismo y reforzando el sistema universitario público, Bolivia espera formar a futuros profesionales para reemplazar a los ya perdidos por emigraciones en el pasado. Eso hay que observarlo.


(*) Investigador titular del Instituto de Investigaciones Económicas de la UNAM


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