viernes, 22 de enero de 2010

Un acuerdo secreto Préval-Obama cedería el control de Haití a Estados Unidos


El control “de hecho” del aeropuerto de Puerto Príncipe, el Palacio de Gobierno, el Parlamento y demás instalaciones estratégicas de la capital Puerto Príncipe, indican que el Presidente de Haití, René Préval, habría llegado (algunos dicen, incluso, firmado) un acuerdo secreto (paralelo a un memorando de entendimiento) que entrega el control del gobierno haitiano a los Estados Unidos.

Hillary Clinton, primer alto cargo estadounidense que viajó al devastado país, llegó a Puerto Príncipe a primera hora de la tarde del pasado 16 de enero en un avión de carga de la Guardia Costera de EEUU repleto de suministros como agua, jabón, comida y papel higiénico, e inmediatamente se entrevistó con el presidente Préval. La secretaria de Estado viajó acompañada del director de la Agencia Estadounidense para el Desarrollo Internacional (USAID), Rajiv Shah.

Bajo un "memorando de entendimiento" suscrito entre ambos países, la Fuerza Aérea de Estados Unidos comenzó a controlar el tráfico en el aeropuerto internacional de Puerto Príncipe, un recinto que Hillary Clinton no abandonó en ningún momento, sensible a las sugerencias de que su presencia en Haití podía crear malestar en la población, lo que perjudicaría directamente las operaciones de rescate.

Préval teme su propio derrumbe. La situación de ingobernabilidad es evidente. El palacio del gobierno quedó destruido, al igual que la sede del legislativo. Varios diputados se encuentran desaparecidos. De éste clima de zozobra se agarra EE UU para tomar el control del un país en ruinas.

Hillary Clinton, durante su visita subrayó las dificultades que entraña la situación en Haití, donde el Gobierno no funciona y donde se empiezan a tener preocupantes noticias sobre crecientes casos de violencia y problemas de seguridad.

La población abandonada

El mundo entero se ha solidarizado con Haití. Bien sea movidos por la caridad burguesa o por la solidaridad proletaria, la tragedia fue de tal magnitud que tocó el corazón de los habitantes del planeta. No obstante, la ayuda no ha llegado al pueblo de Haití.

El aeropuerto, en manos de EEUU, ha generado un sistema de control y acaparamiento de los alimentos, el agua y toda la ayuda humanitaria que arriba a la isla.

Fuentes que prefieren el anonimato son testigos que un pequeñísimo porcentaje de la ayuda internacional llega a Haití. Muchas veces, los aviones ni siquiera pueden aterrizar en el aeropuerto de Puerto Príncipe porque EEUU no da permiso de aterrizaje, o si lo da, lo otorga cuando las condiciones de vuelo son adversas (horario nocturno, por ejemplo, recordemos que no hay luz eléctrica).

Personal de socorro de Venezuela han tenido que defender con sus propias manos los productos enviados por el gobierno bolivariano, para garantizar que la ayuda del pueblo de Venezuela alimente y calme la sed de sus hermanos caribeños.






Fuente: www.periodicopg.com.ve

Chile

Ellos pisarán las calles, nuevamente Por Oscar Taffetani


(APe).- La mayoría de los diarios del mundo describió como un giro a la derecha el resultado de las últimas elecciones chilenas, en donde el candidato de la CC y la UDI Sebastián Piñera logró derrotar por escaso margen al ex presidente democristiano Eduardo Frei (h), representante de la Concertación. Sin embargo, examinando las propuestas de Piñera y de Frei en lo ateniente a empleo, desarrollo social, educación, medio ambiente, institucionalidad, etcétera, veremos que no hay grandes diferencias.

Es que el verdadero giro a la derecha, si cabe, de la política y de la economía chilenas, se produjo de modo violento el 11 de septiembre de 1973, con un golpe cívico militar que clausuró definitivamente el sueño de construir un Chile socialista, donde las riquezas y el control de la economía estuvieran en manos de los trabajadores.

La retirada en orden del dictador Augusto Pinochet –quien llegó a mancillar con su culo una butaca del Senado de la Nación- fue acompañada por una suerte de Pacto de la Moncloa estilo chileno, bendecido por Washington, y que implicó entre otras cosas la no-investigación y el olvido de los crímenes de la dictadura.

Veinte años de democracia en Chile. Pero recién el pasado 11 de enero, poco antes del ballotage, la presidenta Bachelet inauguró el primer Museo de la Memoria y los Derechos Humanos de ese país. ¿Por qué no lo hicieron antes? Veinte años de democracia en Chile. Pero el crimen del ex presidente Eduardo Frei Montalva –padre del candidato de la Concertación- ocurrido en 1982, recién comenzó a denunciarse, señalándose a los culpables, en diciembre de 2009, durante la campaña electoral. ¿Por qué no lo hicieron antes?

Tranquiliza a algunos pensar que Chile “giró a la derecha” este domingo que pasó. A nuestro entender, el giro se produjo un 11 de septiembre de 1973. Desde entonces no se ha cambiado esa dirección. Parafraseando a Clausewitz (y sin ignorar lo que nos toca como argentinos) podríamos afirmar que la democracia chilena, en muchos aspectos, viene siendo la continuación de la dictadura por otros medios.

“Trabajo, quiero trabajo”

En un contexto mundial que se caracteriza por los saltos tecnológicos aplicados sin transición, por la precarización laboral en rubros históricos y por un explosivo aumento del trabajo informal, son bolilla obligada de cualquier candidato las promesas de empleo y los planes para la creación de nuevos puestos de trabajo.

Sebastián Piñera, quien era un joven estudiante de Economía en Harvard cuando los momios chilenos decidieron interrumpir la pacífica transición al socialismo que lideraba el médico Salvador Allende, dedicó sus primeros esfuerzos, al salir de la universidad, a hacer dinero. Al fin y al cabo, las transformaciones del Chile de Pinochet habían sido pensadas, ejecutadas y garantizadas para gente como él. Invirtió sus dólares, dicen, en supermercados, compañías aéreas, jugadores de fútbol, etcétera. Y amasó una fortuna que hasta un poco antes de la campaña electoral –según la revista norteamericana Forbes- ya supera los mil millones de dólares.

El perfil de Piñera determinó que su voto más firme y fiel en estas elecciones fuera el de las clases altas (viudas, hijos y nietos de Pinochet), el de los profesionales, funcionarios y empleados de las corporaciones (pequeños accionistas del modelo neoliberal chileno) y el de la nueva e incipiente clase media, con sus renovadas aspiraciones de movilidad y ascenso social. Pero para conseguir más de la mitad de los votos, en un país que tiene tradicionales formaciones políticas (el Partido Socialista y la Democracia Cristiana, por empezar, además de radicales y comunistas), era necesario llegar a una masa heterogénea y numerosa, que incluye a una parte de los trabajadores organizados y a los grupos más pobres y vulnerables de la sociedad.

“Un millón de empleos con sueldos justos” fue la propuesta más impactante de Piñera. Su plan comprende un nuevo trato con la PYMES (que son grandes generadoras de empleo), el decreto nacional de una Emergencia de Empleo, un Bono de Intermediación (para ayudar a as personas con baja calificación laboral), una promoción del teletrabajo y del trabajo desde el hogar, un Bono Personal de Capacitación y un Seguro de Cesantía, entre otros beneficios.

De modo que esa locomotora neoliberal que en los ’80 y ’90 arrasó con los convenios y estatutos laborales, con la seguridad social, con el empleo público, con la salud y la educación públicas, ahora se permite aminorar la marcha y le ofrece a los rezagados, de la mano de un empresario exitoso (hoy convertido en político exitoso) un nuevo trato, ya que los grandes dogmas y verdades existenciales del neoliberalismo (como la economía social de mercado) están fuera de discusión.

Así están las cosas, en Chile y en el resto del mundo...
Agencia de Noticias Pelota de Trapo

Evo: Guía espiritual de la Nueva Bolivia

Morales se empodera como guía espiritual en ceremonia en Tiawanaku, camino a su segundo mandato en Bolivia

Por Coco Cuba


Tiawanaku, La Paz (BOLIVIA), 21 ene (ABI) - El presidente boliviano Evo Morales recibió el jueves en las ruinas de la civilización Tiawanaku, a 71 km de La Paz, los poderes espirituales para conducir el nuevo Estado Plurinacional de Bolivia, en la antesala de su segundo mandato en que se propone sacar al país andino amazónico de la pobreza y la inequidad sociales.

Enfundado en una túnica blanca tejida a mano con lana de camélido en obrajes indígenas y coronado por un gorro de cuatro puntas, que simbolizan la integración de todas las regiones Bolivia y de los cuatro suyos, en alusión al precolombino Tawantinsuyo, que se expandió sobre gran parte de Sudamérica, Morales anunció una nueva era de progreso para su país y un Pachacuti, un nuevo tiempo para la humanidad marcado por un respeto supremo a la Madre Naturaleza.

"Desde este lugar milenario nace una nueva luz, una luz de esperanza para el pueblo boliviano y para la humanidad", remarcó en medio de una ceremonia de contornos esotéricos en la cuna de la civilización más longeva del continente y en presencia de alrededor de 50.000 personas.

En su vestimenta, el líder indígena boliviano, mandatado para un segundo gobierno de un lustro hasta 2015, enarboló símbolos de los pueblos originarios de Bolivia, tales como la Cruz andina.

Antes de ser empoderado, Morales recorrió los cuatro puntos cardinales de la mítica Pirámide Akapana en compañía de una mujer aymara centenaria, que simboliza el poder diárquico en la cosmovisión andina.

El gobernante reverenció a la "sagrada Tierra, el "Agua sagrado", el Aire sagrado" ante la presencia omnipotente del Cielo".

El rito desarrollaba mientras el sonar ininterrumpido de pututus (cuernos de vacuno) mediatizaba el ritual.

"Gracias abuelas, abuelos. Mira a tu hijo, Evo Morales, que en este momento retoma nuevamente el poder para gobernar esta nación", que de la mano de su primer presidente indígena intenta superar un estado de postración secular, dijo un chamán andino que invocó a los Achachilas, titanes reinantes en la cumbres andinas, mientras guiaba los pasos del gobernante.

Ahora, con Morales en el poder, los indígenas "tenemos una oportunidad de hablar, de ser escuchados y de poder buscar una vida digna, una existencia justa, un futuro", proclamó el amauta (sabio) andino.

Hacia mediodía del jueves, el cielo se cargó de coloraciones crepusculares surcadas por la luminosidad de los rayos solares, lo que acentuó la sensación mítica y telúrica de la ceremonia seguida por representantes diplomáticos, también ataviados con vestidos vernaculares indígenas, de 30 países y de una diversidad de pueblos indígenas de América.

"Y ojalá que ninguno, hermanos y hermanas, caiga en la corrupción, para la justa gobernanza del hermano Evo", postuló el chaman mientras una mesa, un ritual ancestral, ofrecida para alimentar a la Pachamama (Madre Tierra), lanzaba llameradas y chisporoteos, emplazada en el centro ceremonial de Tiawanaku.

"Jallalla Tata Evo" proclamó un amauta, mientras otro sacerdote indígena invocaba: "Madre Tierra, Padre Sol, invocamos fuerza y sabiduría para nuestro gran jefe".

"Jallalla (viva) el Collasuyo (una de las cuatro jurisdicciones del Tawantinsuyo precolombino, donde se asienta el actual territorio de Bolivia), jallalla el Tawantinsuyo", dijo el chamán que ejercitó un ritual con las manos para alejar los malos espíritus y las imprecaciones contra Morales y su gobierno.

Luego, Morales besó una estructura lítica, una roca perfectamente cortada al hielo hace 1.500 años, antes de emplazarse en el portal del sagrado templete del Kalasasaya, donde recibió el reconocimiento de los representantes de los pueblos indígenas de América.

La Premio Nobel de la Paz, la indígena guatemalteca Rigoberta Menchú, destacó le reelección de Morales, antes de tributarle el saludo de los pueblos originarios de su país.

"En un precedente histórico, es una marcha hacia adelante y nada para atrás, es un paradigma, yo creo que nos marca una pauta de la necesidad del poder para los pueblos indígenas vista desde los pueblo indígenas", dijo Menchú.

Antes que dos niños indígenas le impusieran los bastones de mando, suerte de alabardas fabricadas de metal y madera, Morales recibió el saludo de líderes de los indios mapuches de Chile, de los quechuas de Ecuador y Perú, de los aymaras peruanos.

Iconos de pueblos indígenas de Argentina y Canadá también le presentaron sus reverencias, entre otros.

El gobernante, primero entre sus pares de los indios aymaras, quechuas, guaraníes y tupiguaraníes de Bolivia, se plantó en las escalinatas del templete Kalasayaya, un centro ceremonial, religioso y político de Tiawanaku construido en el período de mayor expansión de esta cultura milenaria, entre los siglos VI y VIII después de Cristo, y esgrimió, otra vez, como pautas de conducta pública que regirá su segundo gobierno consecutivo y que inaugurará el viernes, la trilogía de ancestral del buen comportamiento.

El Presidente boliviano anunció que su administración se fundará en los heraldos morales de los pueblos indígenas de su país: Ama Sua (no seas ladrón), Ama Llulla (no seas mentiroso), Ama Qhella (no seas flojo).

Al tiempo de garantizar que el Estado Plurinacional que ayudó a instalar, asegurará la igualdad entre hombres y mujeres, Morales parafraseó al ex presidente boliviano Gualberto Villarroel, inmolado por una turba en 1946, y se dijo "más amigo de los pobres" sin ser "enemigo de los ricos".

"Hoy, hay un Estado colonial que se va y un Estado plurinacional que llega", proclamó, interrumpido con una salva de aplausos proveniente de los cuatro costados del histórico emplazamiento arqueológico.

Evo Morales "despide al Estado colonial en su segunda investidura indígena", reseñó un despacho del País de España.

Morales enunció su discurso en tres idiomas aimara y quechua, posteriormente en castellano.

"Un Estado que murió y un Estado que nació, un Estado colonial que se va y un Estado Plurinacional que llega, un Estado colonial que permitió el saqueo de los recursos de la madre tierra, un Estado discriminador, un Estado colonial que siempre nos han visto a los pueblos indígenas como salvajes. (…) La mejor forma de defender los Derechos Humanos es defender a la madre tierra, si los movimientos sociales no asumimos la responsabilidad seremos cómplices del capitalismo", aseveró la autoridad que volvió a declararse opuesto al capitalismo.

Medio millar de periodistas bolivianos y extranjeros cubrió la ceremonia.

Luego que el dignatario abandonara, tomado de la mano por la longeva y encorvada "warmi", Tiawanaku se entregó a una fiesta de sesgo costumbristas en la que miles de indígenas en traje de fiesta bailaron y cantaron en homenaje a su líder que será investido con los novísimos símbolos plurinacionales, el viernes en La Paz.



Fuente: ABI, Agencia Boliviana de Información

martes, 19 de enero de 2010

“Ciudadanos por el Cambio” anuncian su apoyo a Ollanta Humala

Un colectivo de intelectuales denominado “Ciudadanos por el Cambio” expresó ayer su respaldo público a la candidatura presidencial del líder nacionalista Ollanta Humala y a los postulados del proyecto nacionalista, manifestando que la única forma de profundizar la democracia es construir una nueva República, una nueva Constitución y luchar frontalmente contra la corrupción.

Conforme a un manifiesto publicado el pasado domingo, el analista Alberto Adrianzén, uno de los integrantes del grupo, dijo que renovar la política y ejecutar las reformas integrales en educación, salud, vivienda y promoción del empleo, son algunas de las tareas que apoyarán activamente en beneficio de la población.

Añadió que para vencer el reto de la globalización, el Perú debe convertirse en promotor del proceso de integración de América Latina, apoyando los esfuerzos de la Comunidad Andina, el Mercosur y la Unasur. “Para ello, revisaremos todos los tratados de libre comercio que se opongan al ejercicio de nuestra voluntad soberana y de la integración”, añadió.

En una presentación realizada en el hotel Bolívar, los intelectuales, entre quienes se cuenta además de Adrianzén, Omar Chehade, Nicolás Lynch, Roger Rumrrill y Sinesio López, hicieron hincapié también en renovar el mercado nacional, recuperar el control de los recursos naturales, promover una nueva industrialización y terminar con la discriminación económica, que hace a unos más ricos y a otros más pobres.

El ex procurador Chehade indicó que para vencer la desigualdad necesitamos enfrentar los privilegios de unos pocos y promover políticas sociales universales y no caritativas ni privatizadas como las del neoliberalismo. Planteó “la recuperación de los derechos laborales arrebatados por la dictadura fujimorista y negados hasta hoy”, agregó.

Expresó también que la propuesta que apoyan se basa en el no continuismo de la reelección presidencial y que propugnan la alternancia de poderes.

A su turno, Ollanta Humala agradeció el apoyo del colectivo de intelectuales a su candidatura y a los postulados del proyecto nacionalista, que –según dijo– durante los últimos años ha sido objeto de campañas de demolición gestadas desde las cumbres del poder político y económico, sin lograr desaparecerlo.

“Nuestra propuesta la hemos mantenido y enriquecido a lo largo de estos años, atendiendo el reclamo de los más humildes que aspiran a poner punto final al saqueo y al pillaje al que nos han tenido acostumbrados los gobiernos de turno. Por ello, enfatizó, es hora de poner freno al remate desvergonzado del país, de cuyas migajas y faenones sólo pueden disfrutar los corruptos.

Entre los integrantes de “Ciudadanos por el Cambio” figuran también Félix Jiménez, Raúl Wiener, Salomón Lerner Ghitis, Ricardo Soberón y otros.
tomado de LA PRIMERA



martes, 12 de enero de 2010

EL CAPITAL: UNA OBRA REVOLUCIONARIA *

Marta Harnecker

Hace ya algo más de cien años, el 16 de agosto de 1867, a las 2 de la madrugada, Marx anuncia a Engels que acaba de terminar la corrección de la última página de su libro: el primer libro de El Capital.

"He terminado este volumen. Sólo á ti debo el haber podido hacerlo. Sin la dedicación que me has prestado, no me habría sido posible realizar los trabajos requeridos por estos tres volúmenes. Te abrazo con el corazón lleno de gratitud... Saludos mi querido, mi muy querido amigo".

A través de esta obra el proletariado internacional pudo conocer las razones de su miseria y los medios para acabar con ella de manera revolucionaria. Los prodigiosos descubrimientos de Marx y Engels iban a permitir que las masas obreras dieran una orientación correcta a sus luchas. El sistema capitalista había sido puesto al desnudo, se analizaban las condiciones de su nacimiento, de su desarrollo y de su supresión. Se señalaba así cuáles eran las condiciones objetivas de la revolución. La época de las utopías había terminado.

Pero después de 100 años de su aparición ¿sigue teniendo El Capital la validez que tuvo en su época, sobre todo cuando estos años han sido testigos de una modificación tan grande del Capitalismo? ¿Acaso la teoría marxista no pertenece ya a las reliquias del pasado?

La respuesta a esta pregunta pone en tela de juicio a los intelectuales, a los teóricos marxistas ¿no serán ellos sacerdotes de una religión superada?

Y, lo que es más grave y de mucho mayor trascendencia, pone además en tela de juicio todo el problema del movimiento comunista internacional y su repercusión en la línea política de los partidos comunistas de los distintos países.

Si la teoría marxista conserva su validez, es decir, si ella es capaz de dar cuenta de las nuevas realidades en sus raíces más profundas, haciendo con ello posible su transformación, reducir al silencio algunos de sus principios es caer en el oportunismo político, descartar algunos de ellos para reemplazarlos por otros "más actuales" es caer en el revisionismo. Oportunismo, revisionismo: plagas del movimiento popular, que lo debilitan reduciéndolo a consignas reformistas que, aunque reflejan sus intereses inmediatos, conscientes, no hacen sino someterlo a la estrategia de las clases dominantes, haciéndole olvidar que su verdadera liberación está en la destrucción del sistema, origen de todos sus males.

La importancia de esta cuestión exige una respuesta rigurosa. Para ello es necesario preparar el terreno tratando algunas cuestiones previas:
1°) Marx habla continuamente en El Capital de "MODO DE PRODUCCIÓN" (capitalista, feudal, etc...) ¿qué significación tiene este concepto introducido por Marx en el estudio de las sociedades? ¿Se reduce sólo a la producción de bienes materiales?
2°) ¿Cuál es el objeto del Capital?, ¿es un objeto económico (la economía capitalista) o un objeto histórico (el estudio de la Inglaterra capitalista del siglo XIX)?
3°) ¿La teoría marxista se reduce a El Capitán ¿Hay alguna diferencia entre una teoría científica y una ciencia empírica?
4°) ¿Cuál es el estado actual de la teoría marxista?

1) EL CONCEPTO DE MODO DE PRODUCCIÓN

Empezaremos tratando de aclarar el concepto de MODO DE PRODUCCIÓN.

No se debe confundir la expresión "MODO DE PRODUCCIÓN de bienes materiales" con el concepto MODO DE PRODUCCIÓN. La primera expresión es empleada por Marx y Engels para describir una forma de producción de bienes materiales: es una expresión descriptiva. El segundo es un concepto teórico que incluye además del nivel de la producción de bienes materiales (nivel económico), los otros niveles de la realidad social: jurídico-político e ideológico.

Marx y Engels no han definido nunca el concepto de MODO DE PRODUCCIÓN que tan a menudo emplean. La mayoría de los autores marxistas utilizan esta expresión sin definirla, y los que la definen limitan su significación al solo nivel económico. Nosotros estimamos, sin embargo, siguiendo a Louis Althusser, que la reducción de este concepto al solo nivel económico limita el sentido implícito que Marx le da en El Capital, su obra más acabada[1].

El concepto de MODO DE PRODUCCIÓN es el concepto que nos permite pensar y conocer una totalidad social. Hay una gran diferencia entre describir una cosa —mostrar sus características visibles— y conocer una cosa. Cuando un enfermo expone al médico lo que él siente, no hace sino describir los síntomas de su enfermedad. El médico es capaz de diagnosticar, a partir de estos síntomas, una enfermedad determinada; por ejemplo: apendicitis. Resume en una palabra la larga descripción de síntomas hecha por el enfermo. Esta palabra implica un conocimiento de la enfermedad. Para llegar a diagnosticar una enfermedad determinada es necesario captar la unidad que permite comprender los diferentes síntomas. De la misma manera, para llegar a definir un objeto es necesario ser capaz de descubrir la unidad o la forma de organización de los elementos que sirven en un primer momento para describirla.

Se puede describir una sociedad; decir, por, ejemplo, que en toda sociedad existen industrias, campos cultivados, correos, escuelas, ejército, policía, leyes, corrientes ideológicas, etc. Pero la organización de estos elementos en diferentes estructuras (estructura económica, jurídico-política, ideológica) y la determinación del papel que cada una de estas estructuras juega en la sociedad, nos permite pasar de la descripción al conocimiento de una realidad social, establecer las leyes de su desarrollo y, por lo tanto, la posibilidad de guiarlo conscientemente.

En la época de Marx todo el mundo veía, describía los síntomas de la "enfermedad capitalista": la pobreza de las masas, la riqueza de pequeños grupos, la explotación de la mujer y de los niños, etc. Algunos se rebelaban, otros buscaban explicar esta situación recurriendo a las leyes divinas: "Siempre habrá pobres entre vosotros...". Pero Marx y Engels supieron pasar de la descripción al conocimiento de las causas y de las leyes del desarrollo capitalista, conocimiento que permitió, más tarde, a los partidos marxistas hacer la revolución y establecer regímenes sociales nuevos.
Después de lo dicho anteriormente se puede comprender mejor la afirmación que habíamos hecho: el concepto de MODO DE PRODUCCIÓN es el concepto teórico que permite pensar la totalidad social.

Todo MODO DE PRODUCCIÓN está constituido por:
1°) UNA ESTRUCTURA GLOBAL formada por tres estructuras regionales:
—Estructura económica.
—Estructura jurídico-política (leyes, Estado, etc.).
—Estructura ideológica (ideas, costumbres).
2°) En esta estructura global, una de las estructuras regionales domina siempre a las otras.

Es importante señalar aquí que no es el nivel o estructura económica la que juega siempre el papel dominante, como lo pretenden, a menudo, los vulgarizadores del marxismo. Marx nos lo dice claramente en una nota en el primer libro de El Capital[2] Marx dice en esa nota que si lo económico domina en El Capitalismo, no se puede negar que en la Edad Media dominaba el catolicismo (es decir una estructura ideológica) y en Atenas y Roma, la política. Pero, dice "son las condiciones económicas de entonces las que explican... por qué en un caso el catolicismo y en el otro la política jugaban el papel principal (o dominante)".

3°) En esta estructura global, la estructura económica es siempre la determinante en última instancia.

Como lo indica el texto que acabamos de citar, son las condiciones económicas las que determinan cuál de las estructuras regionales jugará el papel dominante.

La distinción entre papel dominante y papel determinante en última instancia es una distinción fundamental, a la que Althusser ha dado todo su peso. En Marx y Engels es difícil encontrar formulaciones explícitas sobre ella, debido a que su objeto de estudio es el modo de producción capitalista donde ambas determinaciones coinciden; el nivel económico juega en este modo de producción, no sólo el papel de determinación en última instancia, sino también el papel dominante.

Precisemos más lo que entendemos por estructura dominante. Consideramos dominante a aquella estructura que juega el papel fundamental en la reproducción del modo de producción determinado. En el caso del modo de producción servil, por ejemplo, la reproducción de las relaciones de explotación sólo se logra mediante la participación de factores superestructurales, ("extraeconómicos"). En este caso, será, por lo tanto, la estructura ideológica o la estructura jurídico-política la que dominará dependiendo del peso relativo que cada una de ellas tenga en la reproducción de las relaciones de producción. Esto nos hace pensar que no pueden existir leyes económicas de reproducción de este modo de producción.

En el modo de producción capitalista, por el contrario, es la estructura económica la que determina y fija las leyes de reproducción del sistema, desempeñando los factores superestructurales sólo un papel secundario.

4º) Por último, lo que caracteriza a todo MODO DE PRODUCCIÓN es su dinámica, es decir, la continua REPRODUCCIÓN de sus condiciones de existencia. El modo de producción capitalista, por ejemplo, al mismo tiempo que produce bienes materiales en una forma muy determinada, que implica la división de los hombres de esa totalidad social en capitalistas y obreros, y que da origen a toda una ideología que favorece este tipo de producción y a una forma de poder que la defiende y la estimula, va continuamente reproduciendo sus condiciones de producción. Al mismo tiempo que produce bienes materiales reproduce las relaciones de producción capitalistas. Al mismo tiempo que produce bienes materiales en mayor cantidad, reproduce en forma más extensa la división de los hombres en capitalistas y obreros.

Para finalizar debemos insistir en que el núcleo estructurador del modo de producción son las relaciones de producción. Son estas relaciones las que explican el tipo característico de articulación de las distintas estructuras regionales en cada modo de producción, son ellas las que determinan cual de ellas ocupará el papel dominante. recordemos que Marx dice explícitamente que es "la relación directa existente entre los propietarios de los medios de producción y los productores directos" la que nos revela "el secreto más recóndito, la base oculta de toda la construcción social"[3], (El Capital, III, p. 733).

2) EL CONCEPTO DE FORMACIÓN SOCIAL.

Antes de responder a la pregunta ¿cuál es el objeto de El Capital? debemos detenernos un momento en el concepto de formación social.

El concepto de MODO DE PRODUCCIÓN se refiere a un objeto abstracto, a una totalidad social pura, "ideal", en la que la producción de bienes materiales se efectúa en forma homogénea. Pero en la mayor parte de las sociedades históricamente determinadas la producción de bienes materiales no se efectúa de una manera homogénea. En una misma sociedad se puede encontrar diferentes tipos de relaciones de producción.

La Rusia analizada por Lenin en su artículo sobre "El impuesto en especies" (que corresponde, más o menos, al período que va desde 1917 hasta 1929) es un ejemplo de la combinación de diferentes sistemas económicos. Veamos la enumeración que hace Lenin:

1. economía campesina patriarcal, es decir, natural en una gran medida;
2. pequeña producción mercantil (esta categoría comprende a la mayor parte de los campesinos que venden trigo);
3. capitalismo privado;
4. capitalismo de Estado;
5. socialismo.

Rusia es tan grande y tan variada que todas estas diversas formas económicas y sociales se mezclan en ella. En esto consiste la originalidad de la situación.

Otro ejemplo es la Francia analizada por Marx en El 18 Brumario. En ella se encuentra una combinación de diferentes modos de producción de bienes materiales: feudal, patriarcal, pequeño-mercantil y capitalista.

Ahora bien, estas diversas relaciones de producción que coexisten en una sociedad históricamente determinada no lo hacen en forma anárquica ni aisladas unas de otras, una de ellas ocupa una situación dominante, imponiendo a las demás sus propias leyes de funcionamiento.

En la Introducción a la crítica de la economía política, Marx dice lo siguiente:
En todas las formas de sociedad, es una producción determinada y las relaciones engendradas por ella las que asignan a todas las otras producciones y a la relaciones engendradas por ellas su rango y su importancia [4].

Si estudiamos, por ejemplo, los diversos países de América Latina, encontramos que existen diversas relaciones de producción que van desde las relaciones capitalistas más desarrolladas hasta aquellas que caracterizan a una economía casi autárquica en ciertas regiones dominando en la mayor parte de ellos, si no en todos, las relaciones de producción capitalista. Estas someten a sus leyes de desarrollo a las otras relaciones que le están subordinadas.

Por lo tanto, en la mayor parte de las sociedades históricamente determinadas nos encontramos con la existencia de varias relaciones de producción, siendo siempre una de ellas dominante, es decir, aquella cuyas leyes de funcionamiento y desarrollo tienen una influencia decisiva sobre las demás. Pero en esta diversidad existe siempre una relación de producción que es dominante y cuyas leyes de funcionamiento tienen una influencia decisiva sobre las demás.

De lo expuesto anteriormente se deduce que la dominación de un tipo determinado de relaciones de producción, no hace desaparecer en forma automática todas las otras relaciones de producción, éstas pueden seguir existiendo, aunque modificadas y subordinadas a las relaciones de producción dominantes.

Podemos afirmar, por ejemplo, que desde la época de la conquista los países de América Latina han estado sometidos al sistema capitalista mundial en un comienzo bajo la forma de capitalismo comercial y luego a través de relaciones de producción propiamente capitalistas (en la mayor parte de ellos); pero afirmar que este sistema capitalista mundial domina no significa negar que existían y que todavía existen, en forma muy difundida, relaciones precapitalistas de producción: relaciones de producción que se acercan a las de la comunidad primitiva en algunos lugares aislados, relaciones semiserviles en muchas zonas campesinas y una difusión bastante grande de la pequeña producción artesanal[5].

Ahora bien, las relaciones de producción dominantes no sólo imponen sus leyes de funcionamiento a las otras relaciones de producción que le están subordinadas sino que también determinan el carácter general de la superestructura de dicha sociedad.

La complejidad de la estructura económica y el carácter dominante de una de las relaciones de producción que coexisten en ella explica el carácter complejo de las estructuras ideológicas y jurídico-políticas de toda sociedad históricamente determinada.

Para designar esta realidad social históricamente determinada empleamos el concepto de FORMACIÓN SOCIAL. Este concepto se refiere, como hemos visto, a una realidad concreta, compleja, impura, como toda realidad, a diferencia del concepto de MODO DE PRODUCCIÓN que se refiere a un objeto abstracto, puro, "ideal".

Llamaremos FORMACIÓN SOCIAL a una totalidad social concreta históricamente determinada.
Esta totalidad social concreta, históricamente determinada, puede corresponder a un país determinado o a una serie de países que tienen características más o menos similares y una historia común. Se puede hablar así de la formación social chilena, mexicana, etc. como también de la formación social latinoamericana.

Ahora bien, como toda totalidad social, esta totalidad social concreta, históricamente determinada, está compuesta de una estructura económica, una estructura ideológica y una estructura jurídico-política; pero a este nivel ellas tienen un carácter mucho más complejo. Por lo tanto, en toda formación social, salvo muy escasas excepciones, encontramos:

1. Una estructura económica compleja, en la que coexisten diversas relaciones de producción. Una de estas relaciones ocupa un lugar dominante, imponiendo sus leyes de funcionamiento a las otras relaciones subordinadas;

2. Una estructura ideológica compleja formada por diversas tendencias ideológicas. La tendencia ideológica dominante, que subordina y deforma a las demás tendencias corresponde generalmente a la tendencia ideológica de la clase dominante, es decir, a la tendencia ideológica propia al polo explotador de la relación de producción dominante.

3. Una estructura jurídico-política compleja, que cumplía la función de dominación de la clase dominante.

La formación social es, por lo tanto, una estructura compleja, compuesta por estructuras regionales complejas articuladas a partir de la estructura de relaciones de producción. Es necesario estudiar cada estructura regional en su autonomía relativa de las demás y de acuerdo a sus características propias.

El concepto de modo de producción se refiere a una totalidad social abstracta (capitalista, servil, esclavista, etc.). El concepto de formación social se refiere a una totalidad social concreta. Esta no es una combinación de totalidades sociales abstractas, o ideales, es una realidad concreta, históricamente determinada, estructurada a partir de la forma en que se combinan las diferentes relaciones de producción que coexisten a nivel de la estructura económica.

Por lo tanto, al estudiar una formación social, al estudiar un país determinado, debemos empezar siempre por diagnosticar qué tipo de relaciones de producción existen, cómo se combinan, cuál es la relación de producción dominante, cómo ejerce su influencia sobre las relaciones de producción subordinadas.

Sabemos que la tesis fundamental del materialismo histórico consiste en explicar el conjunto de los procesos históricos que se producen en una sociedad a partir de su infraestructura económica y, por lo tanto, a partir de una estructura económica compleja en la que se combinan diferentes relaciones de producción. Esta tesis no implica, sin embargo, que el marxismo niegue la importancia de los otros niveles de la sociedad. La estructura económica determina, en última instancia, el desarrollo social, pero no produce nada automáticamente. Los niveles ideológicos y público-políticos tienen una autonomía relativa, dentro de los márgenes que le permite la estructura económica, es decir, sus propias leyes de desarrollo. Su desarrollo puede estar adelantado o retrasado con respecto a la estructura económica.

El estudio de una formación social es fundamentalmente un estudio empírico. Es necesario tener datos concretos, estadísticos o de otro tipo, los que deben ser sometidos a un estudio crítico. Nunca se puede deducir de la infraestructura económica las otras estructuras de la sociedad. Lo económico sólo sirve de hilo conductor, de guía en la investigación detallada y específica de las estructuras ideológicas y jurídico-políticas.

Por último, a nivel de la formación social, la totalidad social históricamente determinada toma la forma de "individualidad concreta" que conserva una cierta identidad a través de sus transformaciones. Un país o un grupo de países se distingue de otro país o grupo de países por sus características individuales y por su historia. En esta historia se pueden distinguir distintas fases de desarrollo; lo que determina el paso de una fase a otra es un cambio en la forma en que se combinan las diversas relaciones de producción que coexisten en ellas. Las relaciones de producción que ocupan el lugar dominante en la estructura económica determinan el carácter de la fase y, además le dan un nombre. Cuando se habla, por ejemplo, de países capitalistas o países semi-feudales, se está pensando en las relaciones de producción dominantes en la formación social, pero ello no excluye la existencia de otras relaciones de producción que ocupan un lugar subordinada. Si se empleara un lenguaje riguroso, debiera decirse: formación social a dominante capitalista y formación social a dominante semifeudal.

3) ¿CUÁL ES EL OBJETO DE EL CAPITAL?

Con estos dos conceptos: MODO DE PRODUCCIÓN y FORMACIÓN SOCIAL podemos, responder a la pregunta acerca del objeto del Capital. Ahora podemos formularla de manera más precisa en la siguiente forma: El objeto del Capital ¿es el estudio del modo de producción capitalista (objeto abstracto) en su conjunto, o sólo el estudio de la estructura económica de este modo de producción, o es un estudio de una formación social, es decir, de una realidad social históricamente determinada: la Inglaterra de la segunda mitad del siglo XIX?

Veamos lo que dice Lenin al respecto en ¿Quiénes son los amigos del pueblo?:

"...El Capital —cuyo único objeto es estudiar precisamente la sociedad capitalista— implica un análisis materialista de esta sociedad y de sus supraestructuras".

"...Si otros rasgos del régimen económico de la Edad Media han sido dejados de lado es porque pertenecen al modo de producción feudal "mientras que Marx estudia" el modo de producción capitalista..." el proceso de desarrollo del capitalismo ha comenzado efectivamente (por ejemplo, en Inglaterra) mediante un régimen de pequeños productores de mercancías diseminados, y por su propiedad individual, fruto de su trabajo".

En estos textos Lenin señala en forma precisa los límites del estudio de Marx: el régimen, sistema u organización social capitalista, es decir, un objeto abstracto, puro.

Veamos ahora lo que Marx mismo dice acerca del modo de producción capitalista y de Inglaterra: "En esta obra estudio el modo de producción capitalista, y las relaciones de producción e intercambio que le corresponden. Como Inglaterra es el lugar clásico de esta producción saco de este país los hechos y los ejemplos principales que sirven de ilustración al desarrollo de mis tesis"[6].

Marx estudia, por lo tanto, en El Capital un objeto abstracto: el MODO DE PRODUCCIÓN CAPITALISTA. La Inglaterra de la segunda mitad del siglo XIX figura en esta obra sólo como un ejemplo que sirve para ilustrar las afirmaciones teóricas de Marx, debido a que es el país en el que El Capitalismo está más avanzado.

Pero ¿podemos decir que El Capital estudia todo el modo de producción capitalista?
En realidad, El Capital, tal como lo conocemos, es una obra inconclusa, representa el estudio científico del "nivel económico" del modo de producción capitalista, y a ello se debe que se le considere generalmente como un obra de tipo económico. Marx pretendía analizar también el derecho, el Estado y la ideología del modo de producción capitalista, como lo deja ver en el plan de trabajo que presenta en la Introducción a la Crítica de la Economía Política, pero no alcanzó a
hacerlo. Sin embargo, es necesario señalar que esta teoría del "nivel económico" del modo de producción capitalista supone necesariamente, si no la teoría desarrollada, al menos ciertos elementos teóricos que se refieren a las otras instancias de este modo de producción: ideológica y jurídico-política. Por lo tanto, El Capital no se limita sólo a la economía. Sobrepasa ampliamente la economía, conforme a la concepción marxista de la realidad económica, que sólo puede ser comprendida como un nivel, una parte, una estructura regional inscrita orgánicamente en la totalidad de un modo de producción. A ello se debe que, a pesar de que el análisis de Marx permanece fundamentalmente a nivel de la economía capitalista, se puedan encontrar en su obra elementos teóricos importantes para poder elaborar la teoría de los otros niveles de este modo de producción, elementos que hasta este momento no han sido elaborados.

Por último, es necesario señalar que El Capital se limita a estudiar en forma científica y acabada el nivel económico del modo de producción capitalista, en su fase competitiva, que se caracteriza fundamentalmente por la libre competencia de los capitalistas individuales. A pesar de que Marx descubre la tendencia a la concentración de los capitales y a la formación de los monopolios, no puede realizar un análisis científico de esta etapa del desarrollo capitalista, debido a que, como todo pensador, está limitado en sus elaboraciones por la problemática de su época. ¿Tienen razón, entonces, aquellos que consideran el marxismo como una reliquia del pasado?

4) EL MATERIALISMO HISTÓRICO: UNA TEORÍA CIENTÍFICA.

En las páginas anteriores hemos visto que la obra más acabada de Marx: El Capital tiene por objeto de estudio el modo de producción capitalista, es decir, un objeto abstracto que no se encuentra nunca en estado puro en la realidad. Hemos visto también los límites de este estudio: nos da un conocimiento científico del nivel económico del modo de producción capitalista en su fase premonopolista. Marx no pudo realizar su proyecto inicial: el estudio de todos los niveles del modo de producción capitalista.

Pero, ¿Que es lo que guía a Marx en el estudio científico del modo de producción capitalista? ¿Cuál es su "hilo conductor"?

Su "hilo conductor" es la teoría materialista de la historia enunciada por él de manera muy esquemática en su Prefacio a la Crítica de la economía política.

Detengámonos un momento a analizar el significado de esta palabra teoría tan empleada en el lenguaje científico.

De la misma manera que en el proceso de producción material se pretende transformar una materia prima determinada (por ejemplo: el cobre) en un producto determinado (por ejemplo: cañerías, cables eléctricos, etc.) mediante la utilización por parte de los trabajadores de medios de producción especializados (máquinas, instrumentos, etc.); en el proceso de producción de conocimientos se pretende transformar una materia prima determinada (una percepción superficial, deformada de la realidad) en un producto determinado (un conocimiento científico, riguroso de ella). Esta transformación la realizan los trabajadores intelectuales utilizando instrumentos de trabajo intelectual determinados; fundamentalmente la teoría y el método científicos. Se llama teoría al cuerpo de conceptos más o menos sistemático de una ciencia (por ejemplo: teoría de la gravedad, teoría de la relatividad, teoría freudiana del inconsciente, etc.). Se llama método a la forma en que son utilizados estos conceptos.

Toda teoría científica, por lo tanto, tiene el carácter de instrumento de conocimiento, ella no nos da un conocimiento de una realidad concreta, pero nos da los medios o instrumentos de trabajo intelectual que nos permitan llegar a conocerla en forma rigurosa, científica. La teoría de la gravedad, por ejemplo, no nos da un conocimiento inmediato de la velocidad con que cae una piedra desde una altura determinada, pero nos da los medios para poder realizar este cálculo concreto.

Cuando se habla, entonces, de teoría marxista de la historia (o materialismo histórico) se está hablando de un cuerpo de conceptos abstractos que sirven a los trabajadores intelectuales como instrumentos para analizar, en forma científica, las diferentes formaciones sociales.

Este cuerpo de conceptos del materialismo histórico es el siguiente: fuerzas productivas, relaciones sociales de producción, infraestructura, superestructura, estructura ideológica, estructura jurídico-política, modo de producción, formación social, determinación en última instancia por la economía, autonomía relativa de los otros niveles, clases sociales y lucha de clases relacionadas a las relaciones sociales de producción, transición y revolución, etc.

Aunque este cuerpo de conceptos nunca fue desarrollado en forma sistemática por Marx, fue, sin embargo, utilizado por él en el estudio del modo de producción capitalista permitiéndole pasar de una simple descripción del sistema a una comprensión profunda de sus leyes, de su dinámica y de sus perspectivas futuras.

Existe una gran desigualdad en la elaboración posterior que han sufrido estos conceptos. Los conceptos pertenecientes a la infraestructura, por ejemplo, han sido mucho más elaborados que los pertenecientes a la superestructura. Esto no se debe a un azar, sino al hecho de que estos son los conceptos que han sido utilizados a menudo por Marx en el análisis de la estructura económica del modo de producción capitalista. Estudiando cómo Marx los emplea en El Capital, los teóricos marxistas han podido elaborarlos de una manera más profunda, aunque todavía muy insuficiente en muchos aspectos. Los otros conceptos, por el contrario, permanecen en estado de "conceptos prácticos" (más que dar conocimientos indican las líneas generales que deben guiar la investigación). El concepto de superestructura, por ejemplo, permanece aún bastante imperfecto. Partiendo de los elementos teóricos no-desarrollados que se encuentran en El Capital y en las obras políticas de Marx y Engels, los investigadores marxistas deben producir los conceptos generales de los niveles jurídico-político e ideológico.

Ahora bien, los conceptos generales del materialismo histórico empleados en El Capital son diferentes de los conceptos específicos que constituyen la teoría del nivel económico del modo de producción capitalista desarrollada en esta obra. Estos conceptos específicos: trabajo abstracto y trabajo concreto relacionados a valor de cambio y valor de uso, plusvalía, capital constante y variable, etc., son conceptos que sólo sirven para estudiar específicamente el nivel económico del modo de producción capitalista; el estudio del nivel económico del modo de producción servil o del modo de producción socialista, requiere otros conceptos específicos [7].

5) TEORÍA GENERAL Y TEORÍAS REGIONALES.

Podemos concluir entonces que para realizar un estudio del modo de producción capitalista, se necesita una teoría más general, un cuerpo de conceptos más abstractos. Estos conceptos generales son los instrumentos de trabajo que permitirán la producción del conocimiento del modo de producción capitalista.

Debemos, por lo tanto, distinguir en el materialismo histórico:
1) una TEORÍA GENERAL: el cuerpo de conceptos generales empleado en el estudio diferencial de cada modo de producción.
2) TEORÍAS REGIONALES: de los diferentes modos de producción (esclavista, servil, capitalista, etc.) y de la transición de un modo de producción a otro.

Si queremos, por ejemplo, situar precisamente la teoría marxista de la dictadura del proletariado, debemos señalar que ella no pertenece a la teoría general del materialismo histórico, sino a una teoría regional: la teoría del paso del modo de producción capitalista al modo de producción socialista, y más precisamente a la subregión de la instancia jurídico-política de esta etapa de transición.
Con estos elementos podemos volver a nuestra pregunta central: el marxismo ¿es una reliquia del pasado?

Si el objeto del marxismo fuera, una sociedad histórica determinada, la Inglaterra o, si se quiere, la Europa de la segunda mitad del siglo XIX, la respuesta sería evidentemente afirmativa. Pero, Marx no estudia en El Capital un objeto concreto, una formación social dada, sino un objeto abstracto: el modo de producción capitalista, que no se encuentra nunca, en la realidad, en estado puro, sino siempre combinado con otros modos de producción de bienes materiales en las formaciones sociales concretas. Más aún, en países como los nuestros de A. L. en que amplios sectores de la economía no corresponden al desarrollo capitalista estudiado por Marx, su teoría sigue siendo válida como instrumento de trabajo para estudiar el sector capitalista, que a pesar de ser, en muchos casos, cuantitativamente menos desarrollado, es cualitativamente dominante, es decir, es un sistema que impone sus leyes de funcionamiento a los demás sistemas más atrasado. Si se quiere estudiar, por ejemplo, la estructura agraria en Chile, no se la puede aislar de la dominación efectuada por el sistema capitalista imperante, sistema que está íntimamente relacionado o, mejor dicho, que es la consecuencia directa del sistema capitalista imperialista mundial.

Por otra parte, al no reducirse el marxismo a la teoría regional del modo de producción capitalista, no puede hablarse de reliquia del pasado, más bien cabría hablar de insuficiencia de desarrollo.

En lugar de reliquia del pasado, podría hablarse de una teoría con grandes perspectivas pero que, como todo gran descubrimiento, y sobre todo cuando se trata de un descubrimiento, y sobre todo cuando se trata de un descubrimiento que pone en peligro la existencia de las clases dominante, sufrió una gran represión histórica. Basta para ello analizar el lugar que se le ha dado en los programas de estudio de las Universidades europeas, por ejemplo.

Además de esta represión histórica realizada por las clases dominantes, es necesario reconocer que durante muchos años los mismos países socialistas frenaron la investigación por razones conocidas por todos.

Nos queda, por último, preguntarnos: ¿qué relación existe entre esta teoría científica de la historia y las revoluciones sociales? ¿Acaso no hay tantos teólogos en el infierno como marxistas instalados en el sistema burgués?

6) TEORÍA MARXISTA Y ACCIÓN REVOLUCIONARIA.

Hemos visto en las páginas anteriores que el materialismo histórico, como toda teoría no nos da un conocimiento de un objeto concreto, una sociedad históricamente determinada, pero nos da los medios (instrumentos de trabajo intelectual) más eficaces para conocer este objeto concreto. Por lo tanto, si el materialismo histórico no es utilizado en el análisis de realidades concretas, puede ser considerado como una teoría amputada, que no cumple su objetivo como una flecha que se hace girar entre los dedos sin lanzarla jamás. Esta imagen es de Mao Tse-tung, quien la utiliza para explicar la relación que debe existir entre la teoría marxista y la acción revolucionaria. Veamos lo que dice:

"La relación recíproca que existe entre el marxismo-leninismo y la revolución china, es semejante a la acción recíproca que existe entre la flecha y el fin. Ahora bien, algunos de nuestros camaradas "lanzan la flecha sin tener un objetivo", tiran al azar. Tales camaradas pueden perjudicar fácilmente la causa de la revolución. Existen otros camaradas que se contentan con tener la flecha, hacerla girar entre los dedos, alabarla sin descanso. ¡Mirad esta flecha! ¡Qué magnífica flecha!, pero no quieren de ninguna manera lanzarla. Estos camaradas son aficionados a las curiosidades de museo, y en el fondo no se preocupan en absoluto, de la revolución. Nosotros debemos lanzar la flecha del marxismo-leninismo, teniendo por objetivo la revolución china. Si no aclaramos esto, el nivel teórico de nuestro partido no se elevará nunca y la revolución china no podrá triunfar jamás[8].

Por lo tanto, el marxismo —teoría revolucionaria— sólo es consecuente con sus propios fines si se pone al servicio de los movimientos revolucionarios, los que todavía preparan y los que ya han realizado revoluciones victoriosas.

Pero estos movimientos revolucionarios no pueden "aplicar" simplemente, de una manera mecánica, la teoría marxista, es necesario que la "apliquen" en forma creadora, y para ello es preciso que estudien la historia de sus países, las características y la evolución de su propia formación social.

Un ejemplo de la utilización del materialismo histórico como instrumento de trabajo que permite analizar una formación social determinada, la Rusia de fines del siglo 19, es el extraordinario libro de Lenin: El desarrollo del capitalismo en Rusia. No se debe al azar que Lenin haya terminado de escribir este libro en enero de 1899, y que sólo a fines de ese mismo año haya formulado el primer proyecto de programa del Partido Social Demócrata (nacido el año anterior).

Conocer una formación social o un país determinado, es conocer aquello que lo caracteriza esencialmente, conocer su estructura económica compleja, conocer cuál es el modo de producción de bienes materiales dominante, conocer cómo sus leyes de desarrollo influyen sobre los modos de producción de bienes materiales subordinados y, por lo tanto, conocer la etapa del desarrollo en que se encuentra; conocer la estructura del poder y las formas ideológicas dominantes y aquellas que potencialmente pueden desarrollarse, etc.

Pero para realizar una acción revolucionaria justa, no basta aplicar la teoría marxista al conocimiento de una formación social determinada en su etapa actual de desarrollo. Es necesario avanzar aún más en el análisis y determinar lo que Lenin llama "el momento actual" o la "coyuntura social y política", la que es definida fundamentalmente por la "correlación de las fuerzas presentes", internas y externas. Esto es muy importante, ya que toda formación social es una realidad en movimiento, movimiento que no depende sólo de sus propias leyes internas de desarrollo, sino de su inserción en la coyuntura mundial.

El gran aporte de Mao Tse-tung al estudio de la coyuntura, es haber mostrado que la coyuntura puede analizarse en forma científica considerándola como un sistema de contradicciones en el que las contradicciones secundarias se encuentran determinadas e influidas por la contradicción principal[9].

El análisis correcto de este sistema de contradicciones permite fijar el criterio para efectuar la alianza de la clase obrera con las demás fuerzas revolucionarias en cada etapa de la revolución.

Por lo tanto, el conocimiento adecuado de la coyuntura es una condición fundamental para conducir una acción revolucionaria justa.

Resumiendo lo que acabamos de decir, podemos distinguir dos niveles en la aplicación creadora del materialismo histórico:

1. El nivel del análisis de las formaciones sociales, es decir, de sociedades históricamente determinadas, en una cierta etapa de su desarrollo.

2. El nivel del análisis de la coyuntura, es decir, del "momento actual" de una formación social, definido por la "correlación de fuerzas presentes".

El conocimiento de estos objetos concretos no se puede deducir de la teoría marxista; para obtenerlo es necesario un estudio empírico, concreto: hacer encuestas, utilizar críticamente el máximo de datos que se refieran a esa realidad (estadísticos u otros). No bastan las "citas célebres", se necesita una aplicación creadora de la teoría marxista.

Lenin critica duramente a los políticos que se aferran a las citas de los libros sin hacer un esfuerzo por enfrentarse en forma creadora a la realidad:

"Ellos son como aquellos eruditos cuyo cráneo es un cajón lleno de citas que pueden extraer, pero que en el momento en que se presenta una nueva combinación, no descrita en los libros, se sienten perdidos y toman de su cajón justamente aquella que no les sirve"[10]

Mao Tse-tung no es menos duro. Dice: "Nuestros camaradas deben comprender que quien no ha hecho encuestas no tiene derecho a hablar"[11].

Pero si el conocimiento correcto de nuestro país y de la coyuntura política que estamos viviendo es una condición fundamental para realizar una acción revolucionaria justas, este conocimiento, por sí solo, no la produce; para que ello ocurra es necesario que exista la mediación de una organización revolucionaria ligada a las masas, ya que son las masas y no los hombres, las que hacen la historia. No podemos, en este momento, detenernos en este punto, pero queremos al menos señalar su alta significación política: para llevar a cabo una verdadera acción revolucionaria, para hacer avanzar las fuerzas revolucionarias, no basta un análisis justo de la realidad ni un programa de acción justo; es necesario que exista un movimiento político organizado en tal forma, que permita educar y movilizar a las masas en la lucha revolucionaria.
Ser marxista no es, por lo tanto, equivalente a ser revolucionario.

"No porque un señor se apellide Águila, necesariamente debe tener alas y plumas..." (Fidel). Pero todo verdadero revolucionario de nuestra época, es o llega a ser marxista. Aquí la historia tiene la palabra.

NOTAS

* Primera parte de El Capital: conceptos fundamentales (1971). Definición de los conceptos de modo de producción, formación social, y breve desarrollo del materialismo histórico como teoría científica; plan de lectura, esquemas y bibliografía que ayudan a una lectura de El capital de Marx. Se agrega como anexo un texto muy claro sobre los conceptos fundamentales del capital del Manual de economía Política de Lapidus y Ostrovitianov, URSS. 1929. Publicado en: México, Siglo XXI Editores, 1a ed., 1971 (16 ed. hasta 2001).

[1]Ver, por ejemplo, el texto de El Capital, Libro III, p. 735, donde se refiere explícitamente a los factores jurídicos supraestructurales como elementos indispensables a todo modo de producción.
[2]El Capital, Libro I, p. 46 (Nota).
[3]Pensamos, por lo tanto, que no es correcto afirmar, como lo hace Poulantzas en su libro: Clases sociales y poder político en el Estado capitalista, Siglo XXI, México, 1969, que la matriz del modo de producción es el tipo de articulación de sus distintos niveles. Si, como el mismo Poulantzas lo señala (p. 22), son las relaciones de producción (propiedad, apropiación real) las que determinan el tipo de articulación de los niveles del modo de producción, este tipo de articulación no es sino un efecto de aquello que constituye realmente la matriz de este modo: las relaciones de producción. Pensamos que esta concepción de Poulantzas constituye el punto nodal estratégico de acerca del concepto de clases sociales.
[4] Einleitungzur Kritik der politischen Ökonomie, p. 637.
[5] A nuestro parecer, el grave error de Gunder Frank, en sus primeros libros y artículos acerca de América Latina, es creer que para afirmar la dominación del sistema capitalista mundial es necesario negar la existencia de cualquier tipo de relación precapitalista. Se confunde la dominación del capitalismo en las relaciones de intercambio con la dominación a nivel e las relaciones de producción. Este error impide analizar en forma correcta las clases sociales en América Latina.
[6]El Capital, Libro I. Prefacio a la 1a ed. alemana, p. XIV.
[7]Marx distingue claramente estas dos categorías de conceptos cuando habla en la Introducción a la Crítica de la Economía Política del "plan que hay que adoptar para el estudio de la sociedad burguesa".
[8] Mao Tse-tung: "Para un estilo correcto de trabajo en nuestro partido".
[9] Por ejemplo: en la sociedad capitalista, las dos fuerzas opuestas, el proletariado y la burguesía, constituyen la contradicción principal Las otras contradicciones, como por ejemplo las que existen entre la clase feudal remanente y la burguesía, la pequeña burguesía campesina, la burguesía liberal y la burguesía monopolista, la democracia burguesa y el fascismo burgués, así como entre los mismos países capitalistas, entre el imperialismo y las colonias, etc.; están determinadas e influidas por esta contradicción principal". Mao Tse-tung: "Sobre la contradicción".
[10] Lenin: " Discurso al primer Congreso de enseñanza extraescolar". Obras completas, T. 29 marzo-agosto, 1919.
[11] Mao Tse-tung: "Reformemos nuestro estudio". La cita completa es la siguiente: "Plantear como tarea, delante del partido, es estudio sistemático y completo de la realidad que nos rodea. Someter a encuestas (investigaciones) y a un estudio minucioso, según la teoría y el método marxista-leninista, las actividades de nuestros enemigos, las de nuestros amigos y las nuestras, en el terreno económico, financiero, político, militar, cultural y en el de la vida de los partidos político; luego sacar las conclusiones lógicas y necesarias. Con este fin dirigir la atención de los camaradas a las encuestas y a los estudios concernientes a los hechos reales. Hacerles comprender que la tarea fundamental de los órganos dirigentes del P.C. consiste en dos cosas importantes: conocer la situación tal cual existe y saber aplicar bien la política. Ello significa respectivamente, conocer el mundo y transformarlo. Nuestros camaradas deben comprender que quien no ha hecho encuestas no tiene derecho a hablar".

domingo, 3 de enero de 2010

Yemen, el tercer frente


La tensión regresa al ala oeste de la Casa Blanca. No es ficción. El presidente Obama se incorpora al trabajo y ya ha convocado el martes a los secretarios de Justicia, Seguridad Nacional y Defensa, y al resto de los responsables de las 16 agencias de seguridad, entre ellos, al embajador contra el terrorismo, Daniel Benjamin, autor de «La globalización de la yihad» y subordinado de Hillary Clinton. Abordarán el escenario prebélico desplegado en Yemen. Los analistas americanos ya califican al país de «tercer frente contra el terrorismo», tras Afganistán y Pakistán.

Janet Napolitano, la secretaria de Seguridad Nacional, deberá explicar a Obama por qué se produjo el fallo que permitió al nigeriano Umar Faruk Abdulmutallab subir cargado de explosivos a un avión que hacía la ruta Ámsterdam-Detroit el día de Navidad para cometer un atentado. Tal vez el presidente debería preguntarse por qué esta misma semana, cuando los controles en los aeropuertos se habían extremado al máximo, algunos pasajeros tomaron vuelos con mecheros cargados de gas, que pasaron perfectamente el escáner y la mirada escrutadora de los policías.

En Washington se esfuerzan en apagar el fuego de las críticas republicanas al silencio de tres días de Obama, aireadas desde la conservadora Fox News, y a las versiones contradictorias de Napolitano. Mientras, Al Qaeda convierte en héroe a la estrella que ensombrece a Bin Laden: el imán Anwar Al Awlaki, un ingeniero californiano, bloguero, con un inglés impecable, que se trasladó a Yemen en 2002 y al que se relaciona con el autor de la masacre de Fort Hood, en Texas, en la que 13 militares fueron acribillados a balazos el 5 de noviembre.


El pasado 24 se le dio por muerto en un bombardeo de la aviación yemení contra milicianos de Al Qaeda. Ahora se le ha vuelto a «resucitar». Muerto o vivo, los informes del Pentágono avalan el contacto entre Awlaki y Abdulmutallab. Yemen el país más pobre de Oriente Medio, tierra natal del padre de Bin Laden, es un nido de guerras internas, corrupción y radicalismo islámico. La anarquía reina en un Estado, paradójicamente, aliado de Estados Unidos, donde los piratas somalíes esconden sus barcos. El Pentágono sigue de cerca los pasos de las facciones enfrentadas en el Norte y el Sur. Se cree que Al Qaeda ha montado una base central de operaciones, lejos del control militar de Pakistán y Afganistán. En septiembre Obama envió una carta al presidente Saleh, prometiendo ayuda para combatir el terrorismo. El senador Joseph Lieberman, presidente de la Comisión de Seguridad Interna, reconoció esta semana que Estados Unidos desarrolla operaciones especiales de inteligencia militar en Yemen desde hace meses. El país, fronterizo de Arabia Saudí y Afganistán, gasta un tercio de su presupuesto en armamento.


En febrero de 2009 Saleh compró armas a Rusia por un billón de dólares. Las drogas de Pakistán, Irán y Siria se distribuyen desde Yemen a los países del Golfo. Cada año miles de niños son vendidos para mendigar en Arabia Saudí y Egipto. El 3 de mayo de 2009 ocho personas murieron en atentados en el sur de Yemen, entre ellos, un americano. Obama lo recalcó ayer mismo.
Tomado de La Nueva España

Fujimori culpable: Corte Suprema ratifica condena de 25 años

En los casos de Barrios Altos y La Cantuta la decisión fue unánime.




La Primera Sala Penal Transitoria de la Corte Suprema confirmó la condena de 25 años prisión para Alberto Fujimori por el asesinato en los casos Barrios Altos, La Cantuta, y por el secuestro agravado al periodista Gustavo Gorriti y al empresario Samuel Dyer.


La decisión fue unánime en los casos de Barrios Altos y La Cantuta, pero que en el caso de los secuestros al periodista Gustavo Gorriti y al empresario Samuel Dyer, la opinión estuvo dividida.

La pena por los delitos de homicidio calificado, secuestro agravado y lesiones graves impuesta el 7 de abril pasado por Sala Penal Especial que presidió el magistrado César San Martín, también fue ratificada.



La condena al ex presidente vencerá el 20 de febrero del 2032. Fujimori puede acogerse a los beneficios penitenciarios, sin embargo, por el tipo de delito deberá cumplir 18 años de castigo como mínimo.

Cabe mencionar que la ley 28760 prohíbe el indulto, la conmutación de pena y el derecho de gracia presidencial a los condenados por secuestro.

tomado de El Comercio.com

Acerca de la Concentración de Tierras en el Perú

El Centro Peruano de Estudios Sociales - CEPES, viene estudiando nuestra problemática rural desde hace 32 años; últimamente ha desarrollado su canal de youtube denominado VÍDEO RURAL PERÚ, allí pueden apreciar conferencias, entrevistas y reportajes, no solo acerca del proceso de concentración de tierras en el Perú si no también acerca del impacto de los tratados comerciales y de los transgénicos.

ver más videos en VIDEO RURAL PERÚ

sábado, 2 de enero de 2010

García y el neolatifundismo

El remate de tierras de los pequeños y medianos propietarios genera una nueva concentración de poder y exclusión social en el Perú.

El presidente Alan García Pérez, antiguo militante social demócrata y hoy un converso ultraliberal, es también a tono con su ideario un gran promotor de la neolatifundización de la tierra en el Perú. Proceso que arrancó con Belaunde, siguió con García, prosiguió con Fujimori, continuó con Toledo y ahora alcanza su apogeo con el Dr. García, en su segundo gobierno.

La concentración de la tierra en el Perú en este año 2009 es mayor que en el período previo a la Reforma Agraria de 1969 del general Juan Velasco Alvarado cuando, según el Censo Agropecuario de 1961, el 75. 9 por ciento del área censada estaba en manos del 0.4 por ciento de propietarios.

El Centro Peruano de Estudios Sociales (CEPES) ha confeccionado un mapa de la gran propiedad rural en el 2009. De acuerdo a ese mapa, sólo 7 propietarios concentran 31,795 mil hectáreas en Piura; en Lambayeque, dos propietarios son dueños de 28,300 hectáreas de las mejores tierras; en Ancash, un solo neolatifundista tiene 16,000 hectáreas y así la concentración se repite en toda la Costa. El caso de Ica, uno de los valles en los que el proceso de compraventa de tierras ha sido más activo.

En la Amazonía, el nuevo “barón” ya no del caucho como Julio César Arana sino de la tierra es Dionisio Romero y sus socios chilenos que con buenas y malas artes se han apoderado ya de 20,000 mil hectáreas.

En el caso del Grupo Romero, extensiones de tierras en la selva alta están destinadas a cultivos de palma aceitera para la producción de aceite de consumo humano, además de una mayor participación para el biodiesel. Según CEPES, el proyecto Shanusi, en la frontera de Loreto con San Martín, tenía sembradas 8,000 hectáreas de palmas en el segundo semestre de 2008. En el mismo periodo, Palma del Espino (en Tocache, San Martín) aparecía con 12,000 hectáreas de palmas sembradas (7,500 hectáreas en producción)11, con una proyección de 15,000 hectáreas para el año 2012.

En total, de acuerdo al estudio del CEPES, sólo 34 propietarios son dueños y señores de 225, 657 hectáreas de tierras en la Costa. En este cálculo no se ha estimado la concentración en los Andes, especialmente en el Valle Sagrado de los Incas, en el Cusco, donde la mitad del valle está en manos de empresas chilenas ni el acaparamiento en el resto de la Amazonía por empresas chilenas, coreanas y chinas.

La neolatifundización de la tierra en el Perú se produce a través de varios mecanismos: remate de tierras de los pequeños y medianos propietarios que no pueden pagar sus deudas; compra de tierras para la producción de biocombustibles (caso Dionisio Romero y la empresa Maple en Piura); la ampliación de la frontera agrícola y la conversión de las cooperativas agrarias en empresas privadas.

Convencido el gobierno aprista y sus socios de la derecha económica y política que la pequeña y mediana agricultura costeña y andino-amazónica debe ser reemplazada por la agricultura industrial, por el gran monocultivo para la exportación, están creando las condiciones económicas y políticas para que la agricultura familiar, que representa el 95 por ciento del agro en el país y produce la mayor parte de los alimentos que consumen los peruanos, se extinga irremediablemente.

La maquinaria de demolición y arrasamiento de la agricultura familiar en el Perú está en pleno funcionamiento: TLC asimétrico con Estados Unidos, eliminación de los aranceles y de todas las salvaguardas de la producción agraria nacional; incumplimiento de los acuerdos y paralización de las mesas de diálogo; un Estado liliputiense que invierte migajas en el campo; precariedad y vulnerabilidad de la propiedad familiar porque la titulación está paralizada; concentración y dominio de toda la cadena productiva por oligopolios y monopolios, entre otros problemas que han dejado a la pequeña y mediana propiedad agraria desguarnecida y a merced de la voracidad del gran capital.

La inviabilidad ambiental y social
El neolatifundismo que promueve el presidente García no es, como sus mentores preconizan, un sistema que crea desarrollo. Genera concentración de poder, exclusión social e inequidad económica. Pero además el gran monocultivo industrial es inviable-lo dicen la FAO y otras organizaciones internacionales-en el escenario de crisis ambiental planetaria provocado por el cambio climático que, este año, arrojará a la pobreza y al hambre a más de mil millones de personas.

El presidente García no puede con su genio y su vocación suicida. La neolatifundización del agro en el que ahora está empeñado es una forma de sembrar vientos para cosechar tempestades sociales y políticas.

Balance en rojo de la agenda Conveagro
En la XII Convención Nacional del Agro Peruano (Conveagro 2009) que se acaba de realizar el 24 y 25 de noviembre en Lima, el balance efectuado por el presidente de Conveagro, el Ing. Federico León y León, así como de Lucila Quintana Acuña, de la Junta Nacional de Café, y de otros líderes, reveló que los 14 puntos de la agenda agraria y las mesas de diálogo con el gobierno tienen un avance mínimo.

La breve historia de la Ley 29264 de Reestructuración de la Deuda Agraria (Preda) es un clarísimo ejemplo de las intenciones non santas del gobierno aprista con relación a la pequeña y mediana propiedad. La Ley 29264 está destinada a solventar las deudas de 3 mil pequeños propietarios con entidades privadas por un monto de 50 millones de soles. El ministro de Economía y Finanzas, Luis Carranza Ugarte, guardián del santo santorum neoliberal, se niega a transferir los 50 millones de soles al Banco Agrario para que esta entidad compre las deudas y evite el remate de las tierras.

En el mismo evento, el vice ministro de Agricultura, Ing. Hubert Valdivia Pinto, expuso la política del sector que prioriza la exportación agroindustrial, que sólo representa al 5 por ciento de los productores, y otros programas para mejorar la competitividad. Sin embargo, por un lado, no se tocan los problemas estructurales de la pequeña y mediana agricultura y, por otro, la inversión en el agro -que según Valdivia este año es del orden de los 3,889 millones de soles- es apenas un chorrito de agua en un inmenso desierto de necesidades.

Lo mismo ocurre con el Banco Agrario, un pigmeo crediticio con un capital de apenas 260 millones de soles que sólo ha podido otorgar algún crédito a 10 mil agricultores de un total de 2 millones. Sólo una de las inversiones de Dionisio Romero para la producción de biodiesel supera largamente al capital del Banco Agrario.

Róger Rumrrill
La Primera

miércoles, 30 de diciembre de 2009

Pueblo Awajún y Wampis le piden al premier que no pise su territorio

CONSEJO INDIGENA AMAZÓNICO DEL PERU - CIAP


PRONUNCIAMIENTO DE CIAP - FEMAAM





Los Presidentes, Líderes, Lideresas y Apus de las Organizaciones de: Consejo Indígena Amazónico del Perú (CIAP) Federación de las Mujeres Aguarunas del Alto Marañon (FEMAAM) ante la negativa del gobierno peruano en atender las demandas de los pueblos Indígenas Amazónicos y el incumplimiento de los acuerdos tomados en San Ramón y Condorcanqui de 2 de Julio con el Presidente Consejo de Ministros Yahaude Simón Munaru después de 5 de Junio hacemos público nuestro pronunciamiento a nivel nacional e internacional con los siguientes acuerdos:




ACORDAMOS:-


EXIGIMOS: Al Gobierno Peruano el cumplimiento de los acuerdos pactados lo siguiente:

· Cese de la persecución a los dirigentes Nacionales, Regionales de Bases y Locales.
· Libertad a los presos absueltos y no comparecencia.
· Retiro inmediato de los Militares y Policías de nuestro territorio indígena.
· Indemnización a los familiares de los fallecidos el 05 de Junio.
· Tratamiento de los heridos y reconocimientos de los inválidos.
· Retorno inmediato del Presidente de AIDESEP Lic. Alberto Pizango Chota, dejando sin efecto su orden de captura.
· Investigación de suceso 05 de Junio con la presencia de los veedores del organismo internacional de derechos humanos y otros organismos de Naciones Unidas.
· Aprobar la ley de consulta y libre determinación de los pueblos indígenas amazónicos.


EXORTAMOS:- Al gobierno y a la opinión pública, el respeto de las Instituciones legalmente formados del pueblo indígena, como AIDESEP y sus ocho organizaciones regionales y sus bases, ya que representan al pueblo organizado en la Amazonia Peruana y exigimos respeto por que en ningún momento el pueblo fue manipulado por alguna institución, ONGS o iglesia, ni partido político en el reciente paro nacional amazónico, nuestra propuesta salió del pueblo exigiendo el respeto de los derechos individuales y colectivos.


RECLAMAMOS:- Al Presidente de Consejo de Ministros (PCM) Doctor Javier Velásquez Quesquen y el Presidente Regional de Amazonas Oscar Altamirano Quispe la inmediata devolución de atuendo del pueblo indígena awajun, donde el Alcalde Distrital de Imaza y de Condorcanqui sin previo consulta al pueblo awajun y wampis a entregado la corona que es muy sagrada, no aceptamos la próxima visita de Premier Javier Velásquez Quesquen en nuestro pueblo awajun y wampis el no ha venido dialogar con los Apus si no su viaje ha sido para inaugurar el Banco de la Nación sin embargo ha sorprendido a la población indígena y los Apus en nuestro distrito por todo ello los ciudadanos y Apus de las Comunidades desconocen su visita en nuestro distrito.

RECHAZAMOS:- Y Exigimos el retiro inmediato de la Empresa Minera Sierra Dorada que esta construyendo el barco en nuestro puerto del Centro Poblado de Imacita. sin consentimiento previo a los pueblos indígenas. A consecuencia de ella viene creando conflictos divisiones entre las comunidades en el territorio de cinco cuencas del pueblo awajun y wampis, así mismo solicitamos el retiro inmediato de procurador del estado que se encuentra en la ciudad de Bagua Grande, exigimos al gobierno de turno que tome acciones pertinentes en el marco de respeto mutuo la buena voluntad de política y no siga denigrando la dignidad de los pueblos indígenas.

DENUNCIAMOS:- A la opinión pública al gobierno peruano de seguir ingresando a las empresas trasnacionales petroleras y mineras en nuestro territorio vulnerando el derecho de propiedad los primeros naciones amazónicas es preexistente es decir antes de formación del estado, así mismo desconociendo el derecho a la consulta previa e informada a los pueblos indígenas en concordancia al convenio 169 de la OIT en el territorio awajun y wampis.

EXORTAMOS:. Al hermano Alcalde Distrital de Imaza Prof. Sergio Suwikaí Tatse y Alcalde Provincial de Condorcanqui señor Héctor Requejo Longinote, que en próximas actividades para nombrar apu a personas hispanohablantes y/o autoridades, se consulte a las Bases. Organizaciones. Apus y a los viejos (Mum) porque se viola los principios filosóficos de los pueblos indígenas y por ser negativo contra venir al pueblo indígena amazónico que trata de confundir al pueblo awajun y wampis y creando divisiones entre las comunidades en nuestro territorio. Por tanto el mundo indígena awajun y wampis de toda la amazonia rechaza rotundamente la política impositiva que contra pone con nuestra forma de vivir bajo el marco legal jurídica de derechos indígenas.


Imacita. 28 de Diciembre del 2009.

sábado, 26 de diciembre de 2009

"Good by, mister Haya" (Carta de renuncia de Manuel Scorza al APRA)


Gracias al c. Jaime Guadalupe, "En la lucha" reproduce la carta que Manuel Scorza enviara a Haya de la Torre exponiendo las razones de su renuncia al Partido Aprista. Como se ve, la traición del "partido del pueblo" tiene larga data.



Lima, diciembre de 2009

Diario El Popular, de México

Junio 7 de 1954


Señor Víctor Raúl Haya de la Torre
Jefe del Partido Aprista Peruano

Considere usted la presente carta como mi renuncia irrevocable al Partido Aprista. He aquí las razones:


En el número correspondiente al 24 de mayo de mayo, la revista LIFE (edición española) publica un relato sobre su vida en la Embajada de Colombia, en cuya parte final, usted escribe: “La historia de Occidente irá continuamente en torno de su lucha para ganar y conservar la libertad. Por tanto, justicia significa usualmente pan sin libertad para Oriente y, a veces creo yo, que el comunismo ejerce una atracción mayor en Asia que en los países occidentales. El marxismo, como doctrina política, es inconcebible sin la supresión total de la libertad. Esto no puede prevalecer por mucho tiempo en un país occidental; y en los países orientales tendrá aceptación únicamente mientras el pan valga más que la libertad. Creo que la democracia y el capitalismo brindan la solución más segura a los problemas mundiales, a pesar de que el capitalismo todavía tiene sus fallas.” (Página 44).

Esto significa la liquidación ideológica del aprismo, significa que el aprismo seguirá la política de colaboración entreguista con el imperialismo norteamericano -¿cuál otro nos amenaza más directamente?-, que llevó al Partido a la derrota de 1948. Las incógnitas han quedado, pues, aclaradas: ha caído el telón sobre el aprismo.

EL MARXISMO ANTIIMPERIALISTA / El aprismo surgió a la escena política como partido de inspiración marxista, claro contenido antiimperialista y perfecta conciencia de su papel transitorio en la revolución mundial. “La doctrina del APRA -escribió Haya de la Torre en El antiimperialismo y el APRA-, significa dentro del marxismo una nueva y metódica confrontación con los postulados que Marx formulara para Europa.” “Los apristas -dice en página 119- aceptamos marxistamente la división de la sociedad en clases y la lucha de clases como expresión del proceso de la Historia.”

Lo que el aprismo fue demuéstranlo mejor que nada estas palabras de su fundador: “Nuestra experiencia histórica en América Latina, y especialmente la muy importante y contemporánea de México, demuestran que el inmenso poder del imperialismo yanqui no puede ser afrontado sin la unidad de los pueblos latinoamericanos. Pero como contra esa unidad conspiran, ayudándose mutuamente, nuestras clases gobernantes y el imperialismo, y como éste ayuda a aquéllas y les garantiza el mantenimiento del poder político, el Estado, instrumento de opresión de una clase sobre otra, deviene arma de nuestras clases gobernantes nacionales y arma del imperialismo para explotar a nuestras clases productoras y mantiene dividido a nuestro pueblo. Consecuentemente, la lucha contra nuestras clases gobernantes es indispensable, el poder político debe ser capturado por los productores y la producción debe socializarse.” (En el artículo ¿Qué es el APRA?, publicado por Labour Montly). Esta doctrina, razón de ser histórica del APRA, ha sido totalmente negada por Haya de la Torre; y no como él pretende, en dialéctico sentido hegeliano, sino vergonzosamente traicionada.

“THE BEST BUSSINES” / Es verdad que el aprismo, como doctrina política, ya no existía desde la Segunda Guerra Mundial. Quien lo dude, que lea los libros de Haya de la Torre La defensa continental y Después de la guerra ¿qué? En sus páginas es evidente el descalabro, la ruptura total con la doctrina primigenia. Asombra, por eso, el cinismo con que Haya de la Torre responde al anatema de Diego Rivera (que lo llama ‘lacayo del imperialismo’), afirmando: “mi posición es indeclinable”. (Revista Siempre, número 48, página 33).

Yo pregunto: ¿Puede ser indeclinable la posición de un hombre que ha dicho “Yo propongo las ideas fundamentales del aprismo no como un vago ideal sino -en términos positivos- como the best bussines-el mejor negocio para los Estados Unidos.”? (SIC, en el libro Y después de la guerra ¿qué?, página 204). Más todavía, si más es necesario: El 16 de setiembre de 1946, en un discurso pronunciado en un teatro de Bogotá, Haya de la Torre dijo estas increíbles palabras: “Yo no tengo miedo al imperialismo de Wall Street, porque nos adiestra; sino al imperialismo de Hollywood, porque ese nos corrompe. Lo grave no es poderío de los pueblos grandes, como los Estados Unidos, sino nuestro complejo de inferioridad”.

Comprobar el fraude no fue fácil para quienes teníamos 16 años cuando Haya de la Torre escribía tan claudicantes palabras. Yo, como miles de jóvenes, llegué al aprismo porque creía que era sinónimo de una revolucionaria aspiración de justicia; creí, de buena fe, luchar por un ideal nacional latinoamericano, es decir, antiimperialista.


Es un hecho que la contradicción entre la dirección burguesa del APRA y el pueblo revolucionario del Perú, llevó al aprismo a la derrota. No es verdad lo que Haya de la Torre afirma en LIFE. La revolución del 3 de octubre de 1948 fue resultado del descontento de las bases populares del APRA, y apristas fueron quienes sublevaron a la armada. Notoriamente ahí se inició la división que ahora existe en el APRA.


En el destierro, el aprismo se escindió en dos sectores: el incondicional a Haya de la Torre, y el sector izquierdista, formado en su mayoría por la juventud. Por razones obvias, mientras Haya de la Torre estuvo en la Embajada de Colombia, mantuvimos oficialmente la unidad a la vez que continuábamos la batalla ideológica por los principios esenciales del aprismo.

Es evidente ahora la orientación política que seguirá el APRA: su jefe ha sido absolutamente claro. Haya de la Torre prefiere el compromiso que le abra las puertas de la Presidencia de la República al duro camino de su gloriosa juventud. Yo no puedo formar parte de un partido de termidorianos sin grandeza.

OPORTUNISMO Y DEMAGOGIA / El volteretaza de Haya de la Torre se debe únicamente a su oportunismo. Nada justifica el cambio; nada justifica que el hombre que escribió que “la primera actitud defensiva de nuestros pueblos tiene que ser la nacionalización de la riqueza arrebatada a las garras del imperialismo” (El antiimperialismo y el APRA, página 74), diga ahora que “debemos poner fin a nuestra absurda ambición de industrializarnos aun cuando nada ganemos con ello”, y afirme que “no debe acometerse una campaña de nacionalización, ni de medidas contra el capital extranjero”, y sostenga que “hay que dejar participar a los capitalistas extranjeros en la dirección de la economía nacional”, y clame: “necesitamos con urgencia una división de trabajo entre el norte productor de máquinas, y el centro y sur productores de materias primas.” (Entrevista con Haya de la Torre publicada en la revista NEW LEADER, de Nueva York, transmitida por UP y publicada por El Universal, de México, en mayo último).


TREINTA AÑOS DESPUÉS / ¿Qué ha sucedido entre1924 y 1954? ¿Qué ha sucedido que justifique tan rotunda negación? ¿Desapareció el peligro que nos acechaba en 1924? Por supuesto que no. Según los inobjetables datos de la Secretaría de Comercio de los Estados Unidos, las inversiones de capital norteamericano en América Latina llegaban, en 1897, a 300 millones de dólares; en 1919 ascendían a 2,000 millones; en 1942 alcanzaban 2,800 millones; en 1947 remontaban 4,700 millones; y en 1952 la suma era de 5,700 millones. El criterio de un niño de escuela bastaría para percibir el arrollador avance imperialista: en 22 años (1897-1919) las inversiones aumentaron en 1,700 millones de dólares; luego, en 7 años (1943-1950) superaron esa cifra: 1,900 millones de dólares; y después, en sólo 2 años (1950-1952) aumentaron 1,000 millones de dólares.


¿Cuál es la verdad sobre Indoamérica? Un escritor norteamericano, Samuel Guy Inman, da una respuesta necesariamente pública: “En nuestras vecinas Repúblicas de América Latina, que cuentan con una población total de 160 millones, más de la mitad nunca han dormido en una cama, nunca han poseído un par de zapatos, nunca han ido a la escuela, nunca han recibido atención médica. Un número excesivo sufre de enfermedades contagiosas y trabaja en condiciones feudales. La mayor parte de las industrias pertenece a extranjeros. En los Estados Unidos, el trabajador medio gana, en una hora, lo suficiente para comprar 8 kilos de pan; mientras que en Bolivia, el trabajo de una hora sólo le proporciona 350 gramos.” (Cuadernos Americanos, enero de 1952: La revolución mundial).

Y de esta América, el imperialismo saca fabulosas ganancias. Datos proporcionados por la Comisión Económica para América Latina (CEPAL), demuestran que en el lapso de 1945-1952, la afluencia de capitales a Latinoamérica fue de 2,090 millones de dólares, y que, durante el mismo periodo, las ganancias e intereses de las empresas extranjeras ascendieron a 5,829 millones de dólares. Se comprende que la Anaconda pueda obtener, en Chile, ganancias confesadas de 2,200 dólares por trabajador, cifra sin embargo ridícula ante las ganancias que en 1950 obtuvo, en Venezuela, la Creole Petroleum Corporation: 11,470 dólares por trabajador. (El drama de la América Latina, por T.E. Álvarez, en Cuadernos Americanos).

Creer que el hambre, la miseria, la pobreza de América pueden solucionarse mediante un compromiso, “sacando a los capitalistas de debajo de la mesa para que tomen parte en la dirección de la economía nacional”, como Haya de la Torre dice, es algo peor que una simple mentira: es una interesada estupidez.


¿Cómo ignorar tan angustiosa perspectiva? Ante ella sólo cabe una posición. El rabioso anticomunismo de Haya de la Torre coincide en forma demasiado notoria con las consignas del Departamento de Estado (State Departament) de EEUU. Sostener, como Haya de la Torre, que las grandiosas revoluciones de Asia, sostener que los Estados obreros europeos, sostener que la Unión Soviética, proyectan sombras imperialistas sobre nuestros pueblos, no sólo es mentir: es ponerse al lado del fascismo maccarthysta. Ante el porvenir de nuestros pueblos se abren dos perspectivas: o la revolución antiimperialista o la esclavitud colonial. Vivimos una revolución mundial. ¿Es posible negarlo? Esto es el fin de una época. El capitalismo se va como vino al mundo: sudando sangre y lodo por todos los poros. Pero más allá de los días sombríos de estos años, alumbra el resplandor de un Mundo nuevo. A esa aurora no conduce el camino de la claudicación oportunista.

Si Haya de la Torre no lo cree, ya no hablemos el mismo lenguaje. Eso es todo. No hay razón tampoco para desesperarse. El fracaso de Haya de la Torre es el fracaso de un hombre, no de un pueblo.

Aquí se separan los caminos. Ha llegado, pues, el momento de despedirse: ¡Good bye, mister Haya!

Manuel Scorza