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martes, 1 de diciembre de 2009

¿Existe margen para la hipocresía y la mentira?



Por Fidel Castro Ruz

Estados Unidos, en su lucha contra la Revolución Cubana, tuvo en el gobierno de Venezuela su mejor aliado: el eximio don Rómulo Betancourt Bello. No lo sabíamos entonces. Había sido electo Presidente el 7 de diciembre de 1958 y, sin asumir todavía el cargo, el 1º de Enero de 1959 triunfó en Cuba la Revolución. Semanas después, tuve el privilegio de ser invitado por el Gobierno provisional de Wolfgang Larrazábal para visitar la Patria de Bolívar, que tan solidaria había sido con Cuba.

Pocas veces en la vida vi más calor de pueblo. Las imágenes fílmicas se conservan. Avancé por la amplia autopista que sustituyó el sendero asfaltado por donde me habían conducido la primera vez que viajé a Venezuela en 1948, de Maiquetía a Caracas, los conductores de vehículos más temerarios que conocí nunca.

Esa vez escuché la rechifla más sonora, prolongada y embarazosa en mi larga vida cuando me atreví a mencionar el nombre del recién electo y no posesionado Presidente. Las masas más radicalizadas de la Caracas heroica y combativa habían votado abrumadoramente contra él.

El “ilustre” Rómulo Betancourt era mencionado con interés en los círculos políticos del Caribe y América Latina.

¿Cómo se explica? Había sido tan radical en su mocedad, que a los 23 años ingresó como miembro del Buró Político del Partido Comunista de Costa Rica, desde 1931 hasta 1935. Eran los tiempos difíciles de la Tercera Internacional. Del marxismo-leninismo aprendió la estructura de clases de la sociedad, la explotación del hombre por el hombre a lo largo de la historia y el desarrollo de la colonización, el capitalismo y el imperialismo en los últimos siglos.

El año 1941, junto a otros líderes de izquierda, fundó en Venezuela el Partido Acción Democrática.

Ejerció la Presidencia provisional de Venezuela desde octubre de 1945 hasta febrero de 1948, en virtud de un golpe de Estado cívico militar. Marcha de nuevo al exilio cuando el ilustre escritor e intelectual venezolano Rómulo Gallegos fue electo Presidente Constitucional y derrocado casi de inmediato.

La maquinaria bien engrasada de su partido lo elige Presidente en las elecciones del 7 de diciembre en 1958, después que las fuerzas revolucionarias venezolanas, bajo la dirección de la Junta Patriótica que presidió Fabricio Ojeda, derrocó la dictadura del general Pérez Jiménez.

Cuando a fines de enero de 1959 hablé en la Plaza del Silencio, donde se reunieron centenares de miles de personas y mencioné por pura cortesía a Betancourt, se produjo la colosal rechifla que conté contra el Presidente electo. Para mí fue una verdadera lección de realismo político. Tuve luego que visitarlo, por ser el Presidente electo de un país amigo. Encontré a un hombre amargado y resentido. Era ya el modelo de gobierno “democrático y representativo” que necesitaba el imperio. Colaboró todo lo que pudo con los yankis antes de la invasión mercenaria de Girón.

Fabricio Ojeda, sincero e inolvidable amigo de la Revolución Cubana, a quien tuve el privilegio de conocer e intercambiar con él ampliamente, después me explicó mucho sobre el proceso político de su Patria y la Venezuela con la cual soñaba. Fue una de las numerosas personas que aquel régimen, totalmente al servicio del imperialismo, asesinó.

Ha transcurrido desde entonces casi medio siglo. Puedo dar testimonio del cinismo excepcional del imperio contra el que nos hemos enfrentado infatigablemente los revolucionarios cubanos, como dignos herederos de Bolívar y Martí.

Durante el tiempo transcurrido, desde los días de Fabricio Ojeda, el mundo ha cambiado considerablemente. El poder militar y tecnológico de ese imperio ha crecido; también su experiencia y su ausencia total de ética. Sus recursos mediáticos son más costosos y menos subordinados a normas morales.

Acusar al líder de la Revolución Bolivariana, Hugo Chávez, de promover la guerra contra el pueblo de Colombia, desatar una carrera armamentista, presentarlo como productor y promotor del tráfico de droga, reprimir la libertad de expresión, violar los derechos humanos y otras imputaciones similares, son acciones repugnantemente cínicas, como todo lo que ha hecho, hace y promueve el imperio. La realidad no puede olvidarse nunca, ni dejar de reiterarse; la verdad objetiva y razonada es el arma más importante con la cual martillar sin descanso en la conciencia de los pueblos.

El gobierno de Estados Unidos, es necesario recordarlo, promovió y apoyó en Venezuela el golpe de Estado fascista del 11 de abril del 2002 y, tras su fracaso, puso todas sus esperanzas en un golpe petrolero, apoyado con programas y recursos técnicos capaces de liquidar cualquier gobierno, subestimando al pueblo y a la dirección revolucionaria de ese país. Desde entonces ha conspirado sin cesar contra el proceso revolucionario venezolano, como ha hecho y lo sigue haciendo contra la Revolución en nuestra Patria durante 50 años. A Venezuela, con los enormes recursos energéticos y otras materias primas que posee, obtenidos a ínfimos precios, y la propiedad transnacional de las grandes instalaciones y servicios, le interesa a Estados Unidos controlarla mucho más que a Cuba.

Aplastada a sangre y fuego la Revolución en Centroamérica, y mediante golpes de Estado sangrientos y represivos los avances democráticos y progresistas en Suramérica, el imperio no podía resignarse a la construcción del socialismo en Venezuela. Se trata de un hecho real, innegable e inocultable para quien posea un mínimo de cultura política en América Latina y el mundo.

Es conveniente recordar que ni siquiera después del golpe de Estado promovido por Estados Unidos, en abril del 2002, el gobierno de Venezuela se armó. El barril de petróleo valía apenas 20 dólares, ya devaluados, desde que en 1971 Nixon suspendió su conversión en oro, casi 30 años antes de que Chávez llegara a la Presidencia. Cuando tomó posesión, el petróleo venezolano no alcanzaba los 10 dólares. Posteriormente, cuando los precios se elevaron, dedicó los recursos del país a programas sociales, planes de inversión y desarrollo, y a la cooperación con numerosas naciones del Caribe y Centroamérica y otras de economías más pobres en Suramérica. Ningún otro país ofreció tan generosa cooperación.

No compró un solo fusil durante los primeros años de su gobierno. Hizo, incluso, algo que ningún otro país habría hecho en condiciones de peligro para su integridad: suspender legalmente la obligación de cada ciudadano honesto y revolucionario de defender con las armas su país.

Pienso más bien que la República Bolivariana tardó bastante en adquirir nuevas armas. Los fusiles de infantería que disponía eran los mismos desde que hace más de 50 años, el Gobierno Provisional del almirante Larrazábal, me obsequió un fusil automático FAL el penúltimo mes de la guerra, en noviembre de 1958. Venezuela siguió disponiendo de ese tipo de armamento de infantería varios años después de la toma de posesión de Chávez.

Fue el Gobierno de Estados Unidos el que decretó el desarme de Venezuela, cuando prohibió el suministro de piezas para todo el equipamiento militar yanki que tradicionalmente había vendido a ese país, desde aviones de combate y transporte militar hasta comunicaciones y radares. Es sumamente hipócrita acusar ahora a Venezuela de armamentismo.

Por el contrario, Estados Unidos suministró miles de millones de dólares en armas, medios de combate, transporte por aire y entrenamiento a las Fuerzas Armadas de la vecina Colombia. El pretexto fue la lucha contra la guerrilla. Puedo dar testimonio de los esfuerzos del presidente Hugo Chávez en la búsqueda de la paz interna en ese hermano país. Los yankis no sólo suministraron armas, sino que inyectaron sentimientos de odio contra Venezuela a las tropas que entrenaban, como hicieron en Honduras a través de la Fuerza de Tarea basificada en Palmerola.

Estados Unidos suministra a las unidades de combate, donde dispone de bases militares, el mismo uniforme y equipamiento que a las tropas intervencionistas de su país en cualquier lugar del mundo. No necesitan soldados propios, como en Iraq, Afganistán o el norte de Pakistán, para planear actos de genocidio contra nuestros pueblos.

La extrema derecha imperialista, que controla los resortes fundamentales del poder, emplea mentiras descaradas para disfrazar sus planes.

La abogada y analista venezolano-estadounidense Eva Golinger, demuestra cómo los argumentos estratégicos empleados en el mensaje enviado en mayo del 2009 al Congreso de Estados Unidos para justificar una inversión en la base de Palanquero, son alterados totalmente en el acuerdo por el que Estados Unidos recibe esa misma base junto a otras numerosas instalaciones civiles y militares. El documento enviado al Congreso el 16 de noviembre, titulado: “Addendum para reflejar los términos del Acuerdo de Cooperación en Defensa entre Estados Unidos y Colombia, firmado el 30 de octubre de 2009, es completamente alterado”, explica la analista. “No se habla ya de la ‘misión de movilidad’ que ‘garantiza el acceso a todo el continente de Suramérica, con la excepción de Cabo de Hornos’. También han cambiado toda referencia a operaciones de ‘alcance global’, ‘teatros de seguridad’ y aumento de la capacidad de las Fuerzas Armadas estadounidenses para realizar una ‘guerra de forma expedita’ en la región”, escribe la aguda y bien informada analista.

Es obvio, por otra parte, que el Presidente de la República Bolivariana está batallando arduamente por superar los obstáculos que Estados Unidos ha creado a los países latinoamericanos, entre ellos, la violencia social y el tráfico de drogas. La sociedad norteamericana no fue capaz de evitar el consumo y el tráfico de las mismas. Sus consecuencias afectan hoy a muchos países del área.

La violencia ha sido uno de los productos más exportados por la sociedad capitalista de Estados Unidos a lo largo del último medio siglo, a través del empleo creciente de los medios masivos de comunicación y la llamada industria de la recreación. Son fenómenos nuevos que la sociedad humana no había conocido antes. Tales medios podrían ser utilizados para crear nuevos valores en una sociedad más humana y justa.

El capitalismo desarrollado creó las llamadas sociedades de consumo y con ello engendró problemas que hoy no es capaz de controlar.

Venezuela es el país que más rápidamente está llevando a cabo los programas sociales que pueden contrarrestar esas tendencias sumamente negativas. Los colosales éxitos alcanzados en los últimos Juegos Deportivos Bolivarianos lo están demostrando.

En la reunión de UNASUR, el Canciller de la República Bolivariana, planteó con gran claridad el problema de la paz en el área. ¿Cuál es la posición de cada país ante la instalación de bases yankis en el territorio de Suramérica? No solo constituye una obligación de cada Estado, sino también una obligación moral de cada hombre o mujer consciente y honesta de nuestro hemisferio y del mundo. El imperio debe saber que en cualquier circunstancia los latinoamericanos lucharán sin descanso por sus derechos más sagrados.

Existen problemas todavía más graves e inmediatos para todos los pueblos del mundo: el cambio climático; tal vez el peor y más urgente en este instante.

Antes del 18 de diciembre, cada Estado deberá adoptar una decisión. De nuevo el ilustre Premio Nobel de la Paz, Barack Obama, deberá definir su posición sobre el espinoso asunto.

Ya que aceptó la responsabilidad de recibir el Premio, tendrá que cumplir la demanda ética de Michael Moore cuando conoció la noticia: “¡ahora gáneselo!”. ¿Es que acaso puede?, me pregunto. Cuando la exigencia unánime de los círculos científicos es que las emisiones de dióxido de carbono deben ser reducidas en no menos del 30% con relación a su nivel de 1990, Estados Unidos ofrece solo reducir el 17% de lo que emitía en el 2005, lo que apenas equivale al 5% del mínimo que exige la ciencia a todos los habitantes del planeta para el 2020. Estados Unidos consume el doble por habitante que Europa, y supera las emisiones de China, a pesar de los 1 338 millones de ciudadanos con que cuenta este país. Un habitante de la sociedad más consumista emite decenas de veces más CO2 per cápita que el ciudadano de un país pobre del Tercer Mundo.

En solo 30 años adicionales, no menos de nueve mil millones de seres humanos que poblarán el planeta requieren que la cifra de dióxido de carbono que se emita a la atmósfera sea reducida a no menos del 80% de lo que se emitía en 1990. Tales cifras se comprenden con amargura por un número creciente de líderes de países ricos; pero la jerarquía que dirige al país más poderoso y rico del planeta, Estados Unidos, se consuela a sí misma afirmando que tales pronósticos son invenciones de la ciencia. Se sabe que en Copenhague, a lo sumo, se aprobará seguir discutiendo para poner de acuerdo a más de 200 Estados e instituciones que deben dirimir los compromisos, entre ellos, uno importantísimo: quiénes y con cuántos recursos contribuirán los países ricos al desarrollo y el ahorro energético de los más pobres. ¿Acaso existe margen para la hipocresía y la mentira?

Fidel Castro Ruz
Noviembre 29 de 2009
7 y 15 p.m.

viernes, 1 de mayo de 2009

EL DÍA DE LOS POBRES DEL MUNDO



Hoy es el Día Internacional de los Trabajadores.
Carlos Marx convocó a la unión: “Proletarios de todos los países, uníos”, aunque muchos pobres no eran proletarios. Lenin, más amplio todavía, llamó también a los campesinos y a los pueblos colonizados a luchar unidos bajo la dirección del proletariado.
La fecha de la celebración se escogió como homenaje a los mártires de Chicago cuando el 1º de Mayo de 1886 iniciaron una huelga, en un país capitalista cuya masa trabajadora sufría el desempleo y otras calamidades asociadas a las crisis económicas, inseparables del sistema. Sus derechos no se reconocían y los sindicatos eran vistos por la burguesía cual si fuesen organizaciones terroristas enemigas del pueblo de Estados Unidos.
Los capitalistas acudieron posteriormente a sus mejores armas: la división y el economicismo para desmontar la lucha revolucionaria. El movimiento obrero se dividió y las demandas sindicales, para muchos en medio de la pobreza reinante, eran el objetivo principal, más que el cambio de la sociedad.
Estados Unidos se convirtió en el país capitalista con mayores diferencias entre los ingresos de los ricos y los pobres. A la sombra de su hegemonía, América Latina se convirtió, a su vez, en el área del Tercer Mundo, donde las desigualdades entre ricos y pobres eran más profundas. Los ricos disfrutaban de niveles de vida, comparables con los de las burguesías de los países desarrollados de Europa. La noción de Patria había desaparecido en las capas más ricas de la población.
Era inevitable el choque de la gran potencia del Norte y la Revolución Cubana. La heroica resistencia del pueblo de nuestro pequeño país fue subestimada.
Hoy están dispuestos a perdonarnos si nos resignáramos a volver al redil cual esclavos que, después de conocer la libertad, aceptaran de nuevo el látigo y el yugo.
Hoy el planeta se debate entre crisis económicas, pandemias, cambios climáticos, peligros de guerras y otros problemas concurrentes. La tarea política se vuelve más compleja, y existen todavía los que se hacen ilusiones de que los pueblos pueden ser manejados como títeres.
No puede decirse todavía la última palabra sobre la evolución futura de la actual administración norteamericana. Hay elementos nuevos, tanto de carácter objetivo como subjetivo. Estudiamos y observamos cuidadosamente cada uno de sus pasos. No somos incendiarios comoalgunos imaginan, pero tampoco tontos que se dejan engañar fácilmente por los que creen que lo único importante en el mundo son las leyes del mercado y el sistema capitalista de producción. Estamos todos en el deber de luchar por la paz; no existe otra alternativa. Jamás, sin embargo, el adversario debe hacerse la ilusión de que Cuba se rinda.
Esperamos que cada Primero de Mayo miles de hombres y mujeres de todos los rincones del planeta compartan con nosotros el Día Internacional de los Trabajadores, que durante 50 años hemos venido celebrando. No en vano, mucho antes del Primero de Enero de 1959 habíamos proclamado que nuestra Revolución sería la Revolución de los humildes, por los humildes y para los humildes. Los éxitos de nuestra Patria en las esferas de la educación, la salud, la ciencia, la cultura y otras ramas, y en especial la fuerza y la unidad del pueblo, lo están demostrando, a pesar del bloqueo despiadado.


Fidel Castro Ruz
Mayo 1º de 2009

martes, 14 de abril de 2009

Del bloqueo no se dijo una palabra

Fidel Castro Ruz


El gobierno de Estados Unidos anunció a través de la CNN, que esta semana, Obama visitaría a México, iniciando su viaje rumbo a Puerto España, Trinidad y Tobago, donde estará dentro de cuatro días para participar en la Cumbre de las Américas. Anunció el alivio de algunas odiosas restricciones impuestas por Bush a los cubanos residentes en Estados Unidos para visitar a sus familiares en Cuba. Cuando se indagó si tales prerrogativas reconocían a otros ciudadanos norteamericanos, la respuesta fue que no estaban autorizados.
Del bloqueo, que es la más cruel de las medidas, no se dijo una palabra. Así se le llama piadosamente a lo que constituye una medida genocida. El daño no se mide solo por sus efectos económicos. Constantemente cuesta vidas humanas y ocasiona sufrimientos dolorosos a nuestros ciudadanos.
Numerosos equipos de diagnóstico y medicamentos vitales no son asequibles para nuestros enfermos aunque procedan de Europa o Japón, u otro país, si utilizan algunos componentes o programas de Estados Unidos.
Las restricciones relacionadas con Cuba deben aplicarse por las empresas de Estados Unidos que producen bienes o prestan servicios en cualquier parte del mundo en virtud de la extraterritorialidad.
Un influyente senador republicano, Richard Lugar, varios más de su partido con igual título en el Congreso, y otro número de importantes senadores demócratas son partidarios de eliminar el bloqueo. Están creadas las condiciones para que Obama emplee su talento en una política constructiva que ponga fin a la que ha fracasado durante casi medio siglo.
Por otro lado, nuestro país que ha resistido y está dispuesto a resistir lo que sea necesario, no culpa a Obama de las atrocidades cometidas por otros gobiernos de Estados Unidos. No cuestiona tampoco su sinceridad y sus deseos de cambiar la política y la imagen de Estados Unidos. Comprende que libró una batalla muy difícil para ser electo, a pesar de prejuicios centenarios.
Partiendo de esa realidad, el Presidente del Consejo de Estado de Cuba expresó su disposición a dialogar con Obama y, sobre la base del más estricto respeto a la soberanía, normalizar las relaciones con Estados Unidos.
A las 2 y 30 de la tarde el jefe de la Oficina de Intereses de Cuba en Washington, Jorge Bolaños, fue citado por el subsecretario de Estado, Tomas Shannon, al Departamento de Estado. Nada de lo que conversó era diferente de lo señalado por la CNN.
A las 3 y 15 p.m. se inició una larga conferencia de prensa. La esencia de lo que allí se dijo está contenida en las palabras textuales del asesor presidencial para América Latina, Dan Restrepo, quien declaró:
“Hoy el presidente Obama ha ordenado que se tomen ciertas medidas, ciertos pasos, para extender la mano al pueblo cubano, para apoyar su deseo de vivir con respeto a los derechos humanos y para poder determinar su destino propio y el destino de su país.
“El presidente ha dado instrucciones a los secretarios de Estado, Comercio y Tesoro, para que pongan en marcha las acciones necesarias para eliminar todas las restricciones a individuos para que puedan visitar a sus familiares en la isla y mandar remesas. Además ha dado instrucciones para que se tomen pasos para permitir el flujo libre de información entre el pueblo cubano y entre quienes están en Cuba y el resto del mundo, y para facilitar la entrega de recursos humanitarios enviados directamente al pueblo cubano.
“Al tomar estas medidas para ayudar a cerrar la brecha entre familias cubanas divididas y promover el flujo libre de información y artículos de ayuda humanitaria para el pueblo cubano, el presidente Obama está esforzándose por cumplir los objetivos que fijó durante la campaña y desde que asumió el cargo.
“Todos aquellos que creen en los valores democráticos básicos anhelan una Cuba que respete los derechos humanos, políticos, económicos, básicos, de todo su pueblo. El presidente Obama considera que estas medidas ayudarán a hacer realidad ese objetivo. El presidente alienta a todos quienes comparten este deseo que sigan comprometidos a su firme apoyo para el pueblo cubano.
Gracias.
Al finalizar la conferencia el asesor confesó con franqueza: Todo se hace por la libertad de Cuba.
Cuba no aplaude las mal llamadas Cumbres de las Américas, donde nuestros países no discuten en igualdad de condiciones. Si de algo sirvieran, sería para hacer análisis críticos de políticas que dividen nuestros pueblos, saquean nuestros recursos y obstaculizan nuestro desarrollo.
Ahora solo falta que Obama persuada allí a todos los presidentes latinoamericanos que el bloqueo es inofensivo.
Cuba ha resistido y resistirá. No extenderá jamás sus manos pidiendo limosnas. Seguirá adelante con la frente en alto, cooperando con los pueblos hermanos de América Latina y el Caribe, haya o no Cumbres de las Américas, presida o no Obama los Estados Unidos, un hombre o una mujer, un ciudadano blanco o un ciudadano negro.


Abril 13 de 2009

viernes, 2 de enero de 2009

REVOLUCION CUBANA

Un pueblo digno frente a una potencia devastadora

TeleSUR _ 27/12/2008

"Todo era desidia, nuestro país estaba en manos extranjeras, mujeres perdidas, familias en la miseria, y nuestras riquezas aprovechadas por terceros. Así fue la Cuba de Fulgencio (Batista), hasta que el mismo pueblo, con su lucha permanente obtuvo justicia, aquel día del juicio, cuando llegó nuestra atesorada revolución cubana", así se expresó Hortencia Velásquez, una señora de 78 años de edad, que vivió las épocas del derrumbe del fascismo cubano y vivió la bonanza que significó el movimiento liderado por el Comandante Fidel Castro.


Con motivo de cumplirse 50 años de aquel 1 de enero de 1959, en el que el pueblo cubano junto al líder Fidel Castro, el Ché Guevara y otros importantes personajes, derrotó al dictador Fulgencio Batista, e instaló en la nación la revolución de esperanza para América Latina. El equipo Web de TeleSUR, obtuvo testimonios que dan constancia del denominado por cubanos, "el momento del cambio, del renacimiento, del despertar".


Ante la pregunta, ¿qué significado tiene para usted la revolución cubana?, el director adjunto de TeleSUR y representante de Cuba en la junta directiva del canal, Ovidio Cabrera, manifestó: "Hemos resistido siendo un país pequeño, ahora tenemos once millones de habitantes, pero cuando la revolución triunfó tenía cinco millones y tanto, un país muy pequeño, sin recursos, sin grandes armamentos, pero con un valor, una voluntad, y un deseo de defender su nación, de defender su revolución porque la ha creido justa".

Así como en esta opinión, la propia Constitución de la República de Cuba, evoca el valor del ciudadano y la importancia de la unión social, desde donde parte y se hace posible, toda meta del hombre. Una vez que se inicia la revolución cubana, ésta, sin proponerse ser un ejemplo, logra serlo por la capacidad de resistencia que demuestran los cubanos.



"En la República de Cuba la soberanía reside en el pueblo, del cual dimana todo el poder del Estado. (...)Todos los ciudadanos tienen el derecho de combatir, por todos los medios, incluyendo la lucha armada cuando no fuera posible otro recurso, contra cualquiera que intente derribar el orden político, social y económico establecido por esta Constitución", indica la Carta Magna en su artículo número tres.


De esta manera, se hace consistente la firmeza de los que administran e integran a la nación, quienes además, jamás se desligan del legado de sus intelectuales. "nuestra voluntad de que la ley de leyes de la República este presidida por este profundo anhelo al fin logrado de José Martí: Yo quiero que la ley primera de nuestra República sea el culto de los cubanos a la dignidad plena del hombre".


Panorama cubano previo a la revolución

En los años anteriores a la revolución, innumerables situaciones explotaban a los pobladores cubanos, reglas impuestas injustamente, tierra cedida para la supuesta conservación de la independencia y un pueblo con ansias de liberación que, de no reaccionar, terminaría en una colonia más del neocolonizador, Estados Unidos (EE.UU.).


"Si algo ha tenido Cuba en estos cincuenta años de revolución es su dignidad y su capacidad de resistencia ante la potencia más grande del mundo EE.UU."En manos del dictador Fulgencio Batista, convertido en el nuevo hombre de confianza de EE.UU., el pueblo cubano era además gobernado ilegalmente por medio de una ordenanza que figuraba dentro de la constitución como la Enmienda Platt.

El citado instrumento permitía a EE.UU. hacer uso de sus fuerzas terrestres y marítimas para ejecutar las resoluciones de la Enmienda Platt, mediante la que se definían las futuras relaciones entre Cuba y los EE.UU.

Dentro del instrumento, se estableció por ejemplo que "para su propia defensa, el Gobierno de Cuba debe vender o arrendar a los EE.UU. las tierras necesarias para carboneras o estaciones navales en ciertos puntos determinados que se convendrán con el Presidente de los EE.UU.".

Esta especie de subterfugio legal, tenía como principal objetivo mostrar las ventajas que ejercía Estados Unidos sobre la Isla de Cuba. Según datos estadísticos oficiales, hacia 1952, las empresas norteamericanas controlaban el 47,4 por ciento de la producción azucarera y el 90 por ciento de la producción de electricidad y de las redes telefónicas, entre otros importantes sectores del país.


Antes que la sumisión, el exterminio

Una de la primeras acciones en contra de la dictadura se dio en 1952, cuando en aquel entonces el abogado Fidel Castro Ruz, presentó una denuncia contra el presidente Fulgencio Batista ante el Alto Tribunal de Cuba, por violación de la Constitución de 1940, mediante la que exige el restablecimiento de las garantías constitucionales. Este hecho no fue tomado en cuenta por las instituciones judiciales de la época.


Posteriormente, como parte de las acciones rebeldes, el 26 de julio de 1953, un centenar de jóvenes pertenecientes a los sectores medios y obreros, comandados por Fidel Castro, intentaron tomar el cuartel Moncada, la segunda base militar del país. Con este hecho se inició un proceso de luchas que finalmente logrará el objetivo: Derrocar al dictador Fulgencio Batista.

Luego de muchos intentos fallidos, el ejército rebelde comienzó a salir de su aislamiento y a encontrar nuevas adhesiones. Se sumaron importantes contingentes de jóvenes que fueron conducidos por líderes como Camilo Cienfuegos, el mítico cubano - argentino Ernesto "Che" Guevara y Fidel Castro.


Para el 31 de diciembre de 1958, el dictador Batista cede el poder a una junta militar, abandona Cuba y se refugia en la República Dominicana. Fidel Castro rechaza esta junta, llama a una huelga general a la población y ordena a las columnas del "Che" y de Cienfuegos que se trasladen a La Habana.

El primero de enero de 1959, triunfa la huelga, entran en la capital las tropas del "Che" y de Cienfuegos y cesa la junta militar. Con ello, la lucha antidictatorial por el retorno a las formas democráticas de gobierno, pronto se transforman en una verdadera revolución social.

Una vez en el poder, se adoptaron un conjunto de medidas que modificaron de raíz el orden social en Cuba. El ejército de la dictadura fue reemplazado por el "ejército rebelde", los cargos de gobierno fueron asumidos por los jefes revolucionarios y se da inició la tarea de transformar a la sociedad cubana.


Vuelco favorable de una nación


Para modificar las enormes desigualdades económicas que caracterizaban a la sociedad cubana, el gobierno revolucionario comienza, liderado por Fidel Castro, a aplicar una Reforma Agraria. Una primera ley de 1959 establecía que serán expropiadas todas aquellas tierras que excedieran las 400 hectáreas, con lo que se respete la propiedad de pequeños y medianos productores.

Con ello, la mayor parte de las tierras fueron distribuidas entre los campesinos que carecían de empleo y el resto pasa a formar parte de las haciendas estatales, las cuales ofrecieron trabajo a los desocupados de las zonas rurales. La política económica llevada adelante por el gobierno revolucionario afecta, desde un primer momento, los intereses de Estados Unidos en Cuba.


"Debemos ir con afán investigativo, y con espíritu humilde, a aprender en la gran fuente de sabiduría que es el pueblo" El Ché. (Foto:Archivo)Se iniciaron campañas masivas de alfabetización, se crearon nuevas escuelas y universidades, con lo que creció de forma notable el número de alumnos y maestros. En materia de salud se implementa una red sanitaria para garantizar de forma gratuita la asistencia a toda la población, se crearon nuevos hospitales y clínicas, así como también, institutos de investigaciones médicas.


El gigante ataca con el bloqueo económico


No se puede hacer referencia a la revolución cubana, sin mencionar el bloqueo que le impuso a la nación la mayor potencia del mundo, EE.UU. En 1960, el gobierno estadounidense deja de comprar azúcar. Esto condujo a que el gobierno cubano, buscase como principal aliado a la Unión Sovíetica (U.R.S.S.).

En este sentido, Ovidio Cabrera, manifestó: que "Cuba no ha sido nunca un país que haya agredido a Estados Unidos, al contrario. Su papel es ser un país defensivo, en defensa de sus intereses, de su nacionalidad. La gran campaña de Estados Unidos, la gran venganza de EE.UU, es precisamente tratar de que el ejemplo cubano no se siga, cosa que no han podido evitar".


La revolución, que había mantenido durante mucho tiempo una estrategia económica basada en gran medida en las relaciones con el gran Estado multi-nacional que era la Unión Soviética, al desintegrarse ésta deja a la isla sin su principal socio comercial, con un extraordinario prejuicio para su comercio.

Ante ello, el representante de Cuba en TeleSUR, Ovidio Cabrera, refirió que "ellos (Estados Unidos) prácticamente nos han obligado con su gran bloqueo a que nosotros nos protejamos, a defendernos con nuestros propios medios".

Pero a pesar de estos principales inconvenientes que sufre actualmente la Mayor de las Antillas, el Estado ha conseguido contrarrestar esa estrategia con las armas a su alcance. Comenzaron a exportar azúcar, níquel, pescado, mariscos, ron, café, tabaco y mármoles. También se desarrollaron en materia de medicina, varias vacunas y tratamientos provienen de Cuba y se exportan al resto del mundo, como es el caso de la vacuna antimeningocóccica y otra contra la hepatitis B.


Antes de la revolución el porcentaje de analfabetos en la nación se ubicaba en un 25, 6 por ciento, desde 1988, ese porcentaje está por debajo de 1,5 por ciento y toda la población recibe asistencia social y educativa de enorme calidad.



Revolución cubana en Latinoamérica


La solidaridad del pueblo cubano se ha extendido por toda Latinoamérica. Muestra de ello es la aplicación en Venezuela, Nicaragua y Bolivia del método Yo sí puedo para alfabetizar a la población; estrategia que también será utilizada por Paraguay en el 2009, según lo anunció el presidente Fernando Lugo.


De igual manera, dio inició junto con el gobierno venezolano a un proyecto humanitario denominado Misión Milagro que tiene el propósito de ayudar a aquellas personas con bajos recursos para que puedan ser operadas de distintos problemas oculares.

También participó en el conflicto armado de Angola, iniciado en 1975, para obtener la independencia de la nación, guerra de la que Cuba "se trajo sólo sus muertos", tal como lo indicó en una oportunidad el presidente cubano.


La Cuba de hoy en continua marcha hacia el progreso



La nación, en la actualidad refleja diferentes avances en distintos ámbitos sociales, logrados bajo la premisa que establece la constitución cubana en su artículo número uno, "Cuba es un Estado socialista de trabajadores, independiente y soberano, organizado con todos y para el bien de todos, como República unitaria y democrática, para el disfrute de la libertad política, la justicia social, el bienestar individual y colectivo y la solidaridad humana".



A pesar de los desastres naturales, huracanes, ciclones, y el brutal bloqueo económico, los ciudadanos resisten. "Si algo ha tenido Cuba en estos cincuenta años de revolución es su dignidad y su capacidad de resistencia ante la potencia más grande del mundo EE.UU.", dijo Ovidio Cabrera, representante de Cuba en la junta directiva de TeleSUR.


"Nosotros en este año que estamos concluyendo, nos afectaron tres ciclones devastadores, muy devasatadores, que dejaron más de 10 mil millones de dólares en pérdidas. Sin embargo, de acuerdo a informaciones del parlamento, Cuba creció pese a todo eso, en un 4, 3 por ciento en nuestro Producto Interno Bruto en el año", agregó Cabrera.

En este sentido, el ministro de economía cubano, José Luis Rodríguez, ratificó el crecimiento que registró la nación, en declaraciones que realizó en la reunión de fin de año de la Asamblea Nacional (parlamento cubano).

Por su parte, Raúl de la Nuez, ministro de Comercio Exterior, informó que el intercambio comercial cubano creció este año 2008 un 33 por ciento en relación con el de 2007. El canciller Felipe Pérez Roque destacó a su vez que Cuba derrotó con su resistencia todos los intentos de aislar a la Revolución perpetrados por el gobierno de Estados Unidos.


Como expresión de ese fracaso, Pérez Roque puntualizó que este país tiene actualmente relaciones diplomáticas plenas con 181 de las 192 naciones representadas en la Organización de Naciones Unidas.

Por tanto, la revolución cubana es una muestra viva de los pensamientos del Ché Guevara, "Nuestra libertad y su sostén cotidiano tienen color de sangre y están henchidos de sacrificio".




Luinés Daniela Sánchez

50 AÑOS DE LA REVOLUCION CUBANA







Somos cultura de la vivencia revolucionaria *

Alfredo Guevara • La Habana





Cuando Yeyé me llamó eufórica para decirme que el tirano había partido y que Fidel comenzaba a dar instrucciones a nuestro pueblo me hizo saltar de un estado de profunda depresión a exaltada alegría. Una nueva época comenzaba. Y para mí sería, creía entonces, mi realización de sueños interrumpidos, la realización como cineasta. Desde Matanzas, camino de La Habana, Fidel me envió señales; cuando pude encontrarle la emoción no fue menor aunque me tocó uno de esos jarrazos de agua fría que honran y paralizan, que lo transforman todo en un instante. Ese Fidel era el mismo y distinto, porque sabía desde ya que aquel entusiasmo pasional que le rodeaba no podía aplazar el diseño y rápida puesta en práctica de la sociedad soñada y a la que tanto sacrificio y martirologio había ofrendado nuestro pueblo. "No pienses en cine por ahora, tienes otra tarea", fueron sus palabras, y continuó, "Tenemos que destruir esta sociedad injusta de tal modo que no haya cómo reconstruirla y así dar inicio a otra vida".



Tal vez estas últimas palabras no sean las exactas, pero las imágenes de que se sirvió para explicarme la tarea, y que no describiré ahora, no las olvidaré nunca. Debí desde ese instante coordinar un grupo de trabajo no-público que, con Che, Vilma y Núñez Jiménez y bajo su control, redactaría la primera ley radicalmente, a lo martiano, desde la raíz, revolucionaria, la Ley de Reforma Agraria. Y me encargó al mismo tiempo, con indicaciones precisas, dónde buscar apoyos técnicos, asesoría. Pero Fidel, tenía ya esa visión de largo alcance que tienen los jugadores de ajedrez que saben planear más de una jugada, dos tres, muchas, y esta vez lo diré aceptando una observación muy de él, supo planearlas, realizarlas y ganar la partida. Él ha sabido ganarlas.



Eran los días del máximo entusiasmo, de exaltación que llenaba el alma, la cotidiana vida de cada ciudadano y por tanto de todos, entonces masiva exaltación. Pero Fidel no perdía en su brújula el norte necesario. Quería que ya supiésemos qué era un Banco, porque si no se sabía qué era un Banco no se podía dirigir un país. Y planeaba y planeaba; en su diseño iba entrando cada rasgo de la nueva sociedad y eso explica cuánta atención democratizadora, ésa es la fundamentación real de la democracia real, se puso el mayor énfasis en la alfabetización. La alfabetización como paso primero y fundamental en aquellos mismos días; y casi al mismo tiempo, se abordan situaciones menos generales, como la superación de las jóvenes campesinas discriminadas como mujeres y como mujeres del campo. Alfabetizar ante todo, más tarde el seguimiento…, sexto y noveno grado… etcétera, etcétera. Y así entrar realmente en la vida. Así entrar en la vida real.


No debo desviar el tema de mi intervención, pero no puedo dejar de situarla en este marco. Para ser libres, ser cultos; para mencionar siquiera la palabra democracia, primero, y ante todo, respetar la dignidad y la inteligencia y la sensibilidad de la persona, de cada persona, una a una, y solo entonces, la de todas; y respetar la dignidad y la inteligencia y la sensibilidad de la persona, de cada persona, una a una, de todas, del pueblo todo, es entregar las armas para ejercer sus posibilidades de comprender, analizar y expresar criterio, su criterio como participante activo en la vida social. Fidel tuvo esa visión de conjunto para abrir el camino a la construcción, a la posibilidad de que fuese una sociedad mejor, más justa, de seres que despliegan sus cualidades en plenitud, la sociedad que surgiera de las ruinas de la injusticia, el privilegio, la discriminación racial y sexual, y de esa otra discriminación que se enmascara en la división humillante que divide entre sabedores e ignorantes. La sociedad que él quería, por la que hemos luchado y seguimos luchando, es aquella en que la ignorancia no tendrá lugar, porque la ignorancia que impone y a la que condena el capitalismo a una parte de la población no es tan solo condición que sirve a justificar y posibilita la explotación, es también cuando permanece y se refuerza o retro-alimenta en virtud del mal uso de los Medios que debieran contribuir y hasta estar destinados a erradicarles, es, subrayo, remarco, repito sin tregua, es el principal enemigo de la revolución, de su espíritu, de su naturaleza, de sus objetivos. De ahí tanto énfasis, tanta pasión revolucionaria, tanta revolucionaria lucidez en el empeño permanente de nuestro Comandante en promover de mil modos en las legiones de revolucionarios militantes la conciencia de que, para realizar los objetivos de la revolución, la primera revolución a realizar tiene por ámbito cada conciencia y debe erradicar de sí, y en lo más hondo, la rutina y la cristalización, riesgo mayor y también debo subrayarlo, debe subrayarse, de toda ideología. La muerte siempre acecha: reside en primer término en el simplismo y la rutina.


Y vuelvo al tema que me ha sido sugerido y que probaré que no he abandonado en instante alguno. Seguía aquel Grupo inicialmente mencionado redactando la que fuese poco después nuestra Ley primera, la de la Reforma Agraria. Y aquel Grupo debió recibir cada noche, lección tras lección del pensar, la inquietud, el desbordamiento principista, la imaginación, el plantear de opciones varias, escenarios diversos, el cálculo de consecuencias, la mirada larga, abarcadora y al mismo tiempo precisa, de quien nos orientaba y buscaba las mejores formas viables para destruir con el latifundio la esclavitud enmascarada y con uno y otra la dominación imperial a partir de la tierra monocultivada y monoposeída.


Y un día, el echador inesperado y siempre sorprendente de algún que otro jarrazo de agua fría, nos dio la sorpresa; ya estábamos impregnados, y creo que eso fue decisivo, de esa visión global que escapa a las especializaciones, vocaciones y etcétera, etcétera. Debemos echar a andar el proyecto de una cinematografía cubana que sea parte y acompañe a la revolución desde esta fase. Siempre en martiano. Martí dice que la revolución no tenía lugar solo en la manigua, y no logro ahora decirlo textualmente, sino que habría que ponerla en práctica igualmente en la República soñada. A nosotros tras este entrenamiento nos tocaría, en tanto que cineastas, hacer todo el cine que la imaginación joven y en libertad pudiera realizar, enriqueciendo con su poesía, si la lograba, la realidad espiritual, cultural cubana, pero, y no pero, igualmente es mejor expresión, no menor atención tendríamos que dar a recoger en imágenes esos tiempos que vivíamos, que día a día se hacían pasado, siembra, germinación, y al mismo tiempo alba de futuro. Responsabilidad mayor. La historia ya no la escriben tan solo los que reseñan en papel, los que recogen el hecho y la anécdota, los que interpretan y esclarecen (u oscurecen), en fin, historiadores y sociólogos, politólogos y etcétera; llegó el cine, llegó la imagen. Llegaron los noticieros; llegamos nosotros. Acompañados de malas compañías. La cámara honesta, el cineasta revolucionario ve a su vera, más lejos o más cerca, a mercenarios de la imagen que rápidamente imitan a los que mercan en los otros Medios. Eso explica que para prevenir la intrusión previsible de los que ya habían surgido con esos rasgos en la sociedad y sistema que habíamos vencido, la Ley que promulgada el 24 de marzo de 1959, la primera Ley de la revolución en el campo de la cultura artística, llevase como primer Por cuanto, verdadero emblema, declaración de principios, la frase "El cine es un arte". Para nosotros verdad de perogrullo, para otros, peligrosos otros, un insulto. No olvidamos el lema de mister Hearst "el comercio sigue al film", más que frase al aire, reducción de un medio de expresión artística a la condición de instrumento de penetración imperial. Mister Hearst era voz del imperio.


Este cine que surge como proyecto con la Ley y la fundación del Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos, nacía con dos objetivos precisos y entrelazados, hacer posible el surgimiento de un movimiento cinematográfico en tiempos de revolución, creando la infraestructura necesaria al trabajo de los jóvenes creadores y formar un público educado artísticamente, capaz de apreciar esta manifestación del espíritu y de la época en marcos de variedad ilímite.


Otra vez, siempre, el diseño revolucionario abrió la posibilidad a la persona, cada persona, una a una, todas las personas, y solo entonces válida y no sumisamente masa, de apreciar obras, enriquecer su acervo, descubrir nuevos mundos, ser realmente, realmente ser, existir realmente, realmente existir. De ahí que prefiera decir hoy, aquí, ahora, tras varios decenios, cuando ya somos algo más que cine cubano, parte activa del Nuevo Cine Latinoamericano, decir hoy que no somos cine o cultura o expresión de resistencia, somos cine y cultura de la vivencia, de la vivencia revolucionaria; de la revolución que ha encabezado y encabeza el pensamiento fidelista que aquí nos convoca y reúne.

Muchas gracias.




* Intervención en el Panel Cuba: La cultura de la resistencia, del anticolonialismo y la emancipación. Coloquio Memoria y futuro: Cuba y Fidel. Palacio de las Convenciones, 30 de noviembre, 2006


martes, 18 de marzo de 2008

China y Pinochet

"Mi gobierno es sin dudas anticomunista. Sin embargo eso no nos impide tener cordiales relaciones con la republica popular china"

General Pinochet , Jefe de la Junta Militar Chilena



La Embajada de la Republica Popular China... tiene el honor de solicitarle que tenga abien proponer la fecha conveniente para las negociaciones de la Comisión Mixta de los representantes de la Republica de Chile con los de la Republica Popular China, para precisar los detalles técnicos de la entrega de armas seleccionadas para las Fuerzas Armadas de Chile" ...


Nota de la Embajada de la RPCh en Chile. 1975


¿Qué tiene de extraño que el gobierno chino apoye hoy al régimen fascista y sanguinario de Pinochet y a los gobiernos militares represivos y reaccionarios de América Latina? ¿ Que puede sorprender que colabore con Mobutu junto a las fuerzas intervencionistas de la OTAN? ¿ Porque asombrarse de que se uniese a Sudáfrica contra Angola; a SOMALIA en su agresión a la revolución Etiope; a Egipto a su política de paz separada y entreguismo; a las fuerzas conservadoras y reaccionarias de Inglaterra y la RFA ; a la OTAN en Europa; al imperialismo yanqui en todas partes , y que apueste grosera y peligrosamente a la inevitabilidad de una tercera guerra mundial? …
El desprecio a los pueblos , a las normas y principios tiene que tener un limite, tiene que detenerse en algún punto, tiene que encontrar realmente una resistencia en la conciencia universal


Fidel Castro Ruz, Primer secretario del partido comunista de cuba , presidente del consejo de estado y del consejo de ministros de la republica de cuba . Julio 1978



jueves, 21 de febrero de 2008

"If you're not ready to die for it, put the word "freedom" out of your vocabulary".


Traducción: "Si no estás preparado para morir por ella, saca la palabra libertad de tu vocabulario."



Malcolm X, Chicago Defender (28 de noviembre de 1962)




Malcolm X




Malcolm X (19 de mayo de 1925 - 21 de febrero de 1965) nacido en Omaha, Nebraska con el nombre de Malcolm Little. Fue un portavoz estadounidense del grupo conocido como la Nación del Islam (NOI). Malcolm X (también conocido como "Asad Mahmood", Detroit Red, El-Hajj Malik El-Shabazz y Omowale) fue el fundador de la Muslim Mosque, Inc. y de la Organización de la Unidad Afro-Americana (Organization of Afro-American Unity). Murió asesinado de 7 disparos en el Salón de baile Audubon de Manhattan, Nueva York mientras daba una conferencia el primer día de la Semana Nacional de la Hermandad.
Hijo de Louise Norton Little, ama de casa madre de ocho hijos y de Earl Little, ministro Baptista seguidor de Marcus Garvey, líder del Nacionalismo Negro. El activismo de Earl por los derechos civiles provocó las amenazas de muerte de la organización de la supremacía blanca llamada Black Legion, forzando a la familia a trasladarse dos veces antes del cuarto cumpleaños de Malcolm.

Malcolm X tuvo una dura infancia, marcada por el acoso que sufría su familia debido al racísmo contra los negros y otras etnias que promovía su padre y sus correligionarios. El Ku Klux Klan les acosaba y esto supuso el asesinato de su padre, lo que provocó que su madre fuese internada en un centro psiquiátrico y que él pasase cuatro años en un reformatorio. Posteriormente, fue adoptado por una familia de Michigan y a los diez años se trasladó a Boston con una de sus hermanas.

En Boston, Malcolm se convirtió en un pandillero. En 1946 es condenado de 8 a 10 años de prisión por robo a mano armada de los que cumplió seis y medio en Charlestown, Prisión Estatal de Massachusetts. Mientras cumplía condena, dejó las drogas y empezó a estudiar por correspondencia. Allí se convirtió a la Nación del Islam (NOI), organización religiosa de carácter musulmán liderada por Elijah Muhammad. Convertido en uno de sus más destacados miembros, fue enviado a la mezquita número siete de Nueva York, una de las más importantes del país, en la cual destacó por sus dotes oratorias y capacidad de congregación. Prontamente evolucionó su discurso ideológico, e hizo énfasis en la necesidad de la convivencia entre las razas y en la urgencia de un orden social que erradicara la injusticia. Este hecho, sumado a su creciente protagonismo en el seno del movimiento, lo enfrentó al líder de la Nación del Islam. En 1959 conoció al líder cubano Fidel Castro durante la estancia de este en el barrio neoyorquino de Harlem.

Tres teorías sobre los autores del crimen que segó la vida de Malcolm X:

- La sospecha de que el asesinato fue perpetrado por los propios Musulmanes Negros es alentada por el FBI en la información que contienen las investigaciones a que era sometida la Nación del Islam, de Elijah Muhammad, el antiguo maestro de Malcolm X. Evidentemente, estos tenían razones, medios y momentos, para hacerlo, sobre todo por la lucha interna y los celos políticos por el crecimiento de la figura de Malcolm X.

- Otra hipótesis induce a sospechar de la mafia y los carteles de la droga, por la influencia de la prédica de Malcolm X sobre las comunidades negras de Estados Unidos en contra de las drogas. Por lo tanto, los narcotraficantes salían ganando con su eliminación física.

- La última sospecha recae sobre los servicios de inteligencia norteamericanos, principalmente el FBI y la CIA. J. Edgar Hoover, director del FBI, tenía bajo seguimiento desde hacía mucho tiempo las actividades de Malcolm X y sus discípulos. Su principal temor era que se concretara una alianza entre éste y Martin Luther King Jr. Para la CIA, la presentación que Malcolm X hizo en la ONU contra los Estados Unidos acusando al gobierno por la violación de los derechos humanos de los afroamericanos tenía implicancias en la política exterior norteamericana. Documentos desclasificados del FBI y la CIA, manifiestan la preocupación de estos organismos por la admiración de Malcolm X hacia Fidel Castro y Ernesto Che Guevara, así como con otros líderes tercermundistas. En la oficina de Planes de la CIA, la división comprometida en el derrocamiento y asesinato de diversos gobernantes del Tercer Mundo, también estaban inquietos por Malcolm X y espiaron sus actividades hasta el mismo día de su muerte.

Como era de esperar, de estas tres sospechas, el FBI demostró las dos primeras. Luego de una investigación de 72 horas, concluyó que no hubo "implicaciones internacionales" en el asesinato de Malcolm X. Llegó a tal conclusión con la misma velocidad con que acusó a Lee Harvey Oswald, como único autor del crimen de John F. Kennedy y de que James Earl Ray, actuó en soledad al matar a Martin Luther King Jr..

Todas las conjeturas tienen lazos en común: las profundas diferencias internas en la Nación del Islam fueron fomentadas por una campaña de prensa e inteligencia (COINTELPRO, Programa de Contrainteligencia), dirigida por el mismo Hoover, para promover la división, incluyendo agentes encubiertos infiltrados en la organización. Hasta se sospecha que uno de los guardaespaldas de Malcolm X, presente el día del asesinato, era un agente del FBI.

El FBI y la BOSSI (Oficina de Servicios Especiales) del Departamento de Policía de Nueva York, infiltraron dos grupos fundados por Malcolm X en 1964: la Organización de la Unidad Afro-Americana y la Mezquita Musulmana Inc.

La CIA, la mafia y el narcotráfico, se asociaron en la invasión de Bahía Cochinos, en los intentos de asesinar al Presidente cubano Fidel Castro y en el atroz homicidio del líder congoleño Patricio Lumumba.

Obtenido de:

wikipedia : http://es.wikipedia.org/wiki/Malcolm_X


y terrorfileonline : http://www.terrorfileonline.org/es/index.php/Malcolm_X

miércoles, 20 de febrero de 2008

Raúl Castro

Su hermano, su sucesor




de: Redacción BBC Mundo





Se le atribuye la creación de lemas como: "Donde sea, como sea y para lo que sea, Comandante en Jefe, ordene" y "¡Fidel, pa'trás ni pa'coger impulso!".




Hermano menor de Fidel, Raúl Castro Ruz fue el brazo derecho del Jefe Máximo hasta el anuncio de su renuncia este martes 19 de febrero.


Actualmente presidente interino de Cuba Raúl, de 76 años, es el heredero más obvio del poder.

De hecho, ha sido el número dos en todas las instancias oficiales del poder en Cuba -jefatura del Estado, Partido Comunista y ejército- y ocupaba automáticamente el lugar de Fidel Castro en caso de desaparición o dimisión, según establecen las leyes cubanas.



Pisando las huellas


Desde pequeño, Raúl empezó a seguir los pasos de su hermano mayor.


En 1953 fue uno de los asaltantes del cuartel de Moncada y, junto con su hermano, quedó detenido y condenado a 13 años de cárcel.


Una vez liberado y en su exilio en México, ayudó a planear el regreso a bordo del yate Granma y fue uno de los pocos que sobrevivió el desembarco en la costa cubana, escapando a las montañas desde donde continuó luchando hasta el triunfo de la Revolución.


En la sierra conoce a la que será su esposa, la guerrillera Vilma Espín.


Al frente de las Fuerzas


"Este pueblo nunca ha dejado de luchar en condiciones muy difíciles y la última etapa de la lucha contra Batista lo demostró", dijo Raúl en una entrevista para el periódico cuyo nombre viene del barco en que realizó ese fatídico viaje del exilio al hogar: Granma.


"Pero yo pienso", continuó, "que lo ha demostrado mejor después. Más masivamente después. Desde el mismo triunfo de la Revolución".


En ambas luchas, Raúl Castro ha estado al frente de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) desde su fundación, el 16 de octubre de 1959.


Algunos alegan que siempre fue comunista al contrario de su hermano. Como prueba, señalan el hecho de que durante los primeros meses de la llegada de los guerrilleros al poder, Raúl fue mantenido lejos del foco de atención, pues se consideraba que su militancia no era conveniente.


Se habla también de paternalismo, sometimiento y complejo de inferioridad.


Sin embargo, nada de esto -de existir- ha impedido una relación fraternal estrecha que, como otras cosas en sus vidas, desafió el paso del tiempo y el cambio de circunstancias.


Raúl se convirtió en presidente interino de Cuba el 31 de julio de 2006, cuando su hermano le delegó el poder provisionalmente a raíz de una grave enfermedad intestinal.


Una figura de bajo perfil, sin la oratoria ni el carisma de su hermano, se le considera como un excelente organizador y se cree que, de ser confirmado en el poder, encabezará un gobierno mucho más pragmático.


Mensaje Renuncia de Fidel



Mensaje del Comandante en Jefe

Queridos compatriotas:


Les prometí el pasado viernes 15 de febrero que en la próxima reflexión abordaría un tema de interés para muchos compatriotas. La misma adquiere esta vez forma de mensaje.

Ha llegado el momento de postular y elegir al Consejo de Estado, su Presidente, Vicepresidentes y Secretario.


Desempeñé el honroso cargo de Presidente a lo largo de muchos años. El 15 de febrero de 1976 se aprobó la Constitución Socialista por voto libre, directo y secreto de más del 95% de los ciudadanos con derecho a votar. La primera Asamblea Nacional se constituyó el 2 de diciembre de ese año y eligió el Consejo de Estado y su Presidencia. Antes había ejercido el cargo de Primer Ministro durante casi 18 años. Siempre dispuse de las prerrogativas necesarias para llevar adelante la obra revolucionaria con el apoyo de la inmensa mayoría del pueblo.



Conociendo mi estado crítico de salud, muchos en el exterior pensaban que la renuncia provisional al cargo de Presidente del Consejo de Estado el 31 de julio de 2006, que dejé en manos del Primer Vicepresidente, Raúl Castro Ruz, era definitiva. El propio Raúl, quien adicionalmente ocupa el cargo de Ministro de las F.A.R. por méritos personales, y los demás compañeros de la dirección del Partido y el Estado, fueron renuentes a considerarme apartado de mis cargos a pesar de mi estado precario de salud.


Era incómoda mi posición frente a un adversario que hizo todo lo imaginable por deshacerse de mí y en nada me agradaba complacerlo.


Más adelante pude alcanzar de nuevo el dominio total de mi mente, la posibilidad de leer y meditar mucho, obligado por el reposo. Me acompañaban las fuerzas físicas suficientes para escribir largas horas, las que compartía con la rehabilitación y los programas pertinentes de recuperación. Un elemental sentido común me indicaba que esa actividad estaba a mi alcance. Por otro lado me preocupó siempre, al hablar de mi salud, evitar ilusiones que en el caso de un desenlace adverso, traerían noticias traumáticas a nuestro pueblo en medio de la batalla. Prepararlo para mi ausencia, sicológica y políticamente, era mi primera obligación después de tantos años de lucha. Nunca dejé de señalar que se trataba de una recuperación "no exenta de riesgos".


Mi deseo fue siempre cumplir el deber hasta el último aliento. Es lo que puedo ofrecer.


A mis entrañables compatriotas, que me hicieron el inmenso honor de elegirme en días recientes como miembro del Parlamento, en cuyo seno se deben adoptar acuerdos importantes para el destino de nuestra Revolución, les comunico que no aspiraré ni aceptaré - repito- no aspiraré ni aceptaré, el cargo de Presidente del Consejo de Estado y Comandante en Jefe.



En breves cartas dirigidas a Randy Alonso, Director del programa Mesa Redonda de la Televisión Nacional, que a solicitud mía fueron divulgadas, se incluían discretamente elementos de este mensaje que hoy escribo, y ni siquiera el destinatario de las misivas conocía mi propósito. Tenía confianza en Randy porque lo conocí bien cuando era estudiante universitario de Periodismo, y me reunía casi todas las semanas con los representantes principales de los estudiantes universitarios, de lo que ya era conocido como el interior del país, en la biblioteca de la amplia casa de Kohly, donde se albergaban. Hoy todo el país es una inmensa Universidad.



Párrafos seleccionados de la carta enviada a Randy el 17 de diciembre de 2007:


"Mi más profunda convicción es que las respuestas a los problemas actuales de la sociedad cubana, que posee un promedio educacional cercano a 12 grados, casi un millón de graduados universitarios y la posibilidad real de estudio para sus ciudadanos sin discriminación alguna, requieren más variantes de respuesta para cada problema concreto que las contenidas en un tablero de ajedrez. Ni un solo detalle se puede ignorar, y no se trata de un camino fácil, si es que la inteligencia del ser humano en una sociedad revolucionaria ha de prevalecer sobre sus instintos.


"Mi deber elemental no es aferrarme a cargos, ni mucho menos obstruir el paso a personas más jóvenes, sino aportar experiencias e ideas cuyo modesto valor proviene de la época excepcional que me tocó vivir.


"Pienso como Niemeyer que hay que ser consecuente hasta el final."




Carta del 8 de enero de 2008:


"...Soy decidido partidario del voto unido (un principio que preserva el mérito ignorado). Fue lo que nos permitió evitar las tendencias a copiar lo que venía de los países del antiguo campo socialista, entre ellas el retrato de un candidato único, tan solitario como a la vez tan solidario con Cuba. Respeto mucho aquel primer intento de construir el socialismo, gracias al cual pudimos continuar el camino escogido."

"Tenía muy presente que toda la gloria del mundo cabe en un grano de maíz", reiteraba en aquella carta.

Traicionaría por tanto mi conciencia ocupar una responsabilidad que requiere movilidad y entrega total que no estoy en condiciones físicas de ofrecer. Lo explico sin dramatismo.

Afortunadamente nuestro proceso cuenta todavía con cuadros de la vieja guardia, junto a otros que eran muy jóvenes cuando se inició la primera etapa de la Revolución. Algunos casi niños se incorporaron a los combatientes de las montañas y después, con su heroísmo y sus misiones internacionalistas, llenaron de gloria al país. Cuentan con la autoridad y la experiencia para garantizar el reemplazo. Dispone igualmente nuestro proceso de la generación intermedia que aprendió junto a nosotros los elementos del complejo y casi inaccesible arte de organizar y dirigir una revolución.


El camino siempre será difícil y requerirá el esfuerzo inteligente de todos. Desconfío de las sendas aparentemente fáciles de la apologética, o la autoflagelación como antítesis. Prepararse siempre para la peor de las variantes. Ser tan prudentes en el éxito como firmes en la adversidad es un principio que no puede olvidarse. El adversario a derrotar es sumamente fuerte, pero lo hemos mantenido a raya durante medio siglo.


No me despido de ustedes. Deseo solo combatir como un soldado de las ideas. Seguiré escribiendo bajo el título "Reflexiones del compañero Fidel" . Será un arma más del arsenal con la cual se podrá contar. Tal vez mi voz se escuche. Seré cuidadoso.



Gracias











Fidel Castro Ruz

18 de febrero de 2008

y 30 p.m.

viernes, 15 de febrero de 2008

EL TERCIO CON AUTORITARISMO Y DEMAGOGIA ENTRA


José Ramos Bosmediano, miembro investigador de la Red Social para la Escuela Pública en América, ex Secretario General del SUTEP

Ante la oposición de la mayoría de los gobiernos regionales a la aplicación del DS 004-2008-ED y su teoría del “tercio superior”, el gobierno aprista, a través de su Primer Ministro y de un intimidatorio comunicado del Ministerio de Educación dirigido, demagógicamente, a los padres de familia (La República, 12 de febrero del 2008, p.11), acompañados por la columna del filo-aprista Mirko Lauer (Honor al mérito, La República, 12 de febrero del 2008, p. 6), ha respondido repitiendo sus mismos argumentos, pero como estos carecen de suficiente fuerza como para ocultar sus verderos objetivos neoliberales, ha tenido que apelar al argumento de la autoridad central y sus amenazas tan furibundas como si se tratara de enfrentar al crimen organizado (“asociación para delinquir”, nada menos). Que los apristas recurran a estos métodos, no es ninguna novedad. Que un Ingeniero Industrial que hace de Ministro de Educación y viva del lucrativo comercio educativo encabece esta especie de cruzada neoliberal por la supuesta “calidad de la educación”, tampoco debe sorprendernos, pues ya el fujimorismo intentó hacer lo mismo reclutando ministros de educación de ese montón de profesionales que de pedagogía sólo han conocido lo lucrativa que es la educación privada-

I
LA DEMAGOGIA Y EL AUTORITARISMO

Nuevamente el gobierno parte de la premisa que todos los maestros con título pedagógico no sirven para enseñar en las aulas, partiendo de la evidencia de la crisis de la educación peruana y culpando exclusivamente a los docentes, afirmación “refrendada” por la evaluación censal que no ha medido ningún desempeño profesional, sino un conjunto de conocimientos descontextualizados con pruebas expresamente preparadas para medir habilidades de respuesta a ciertas alternativas. El objetivo de toda este operativo no es otra que demostrar la “incongruencia” de maestros que reclaman sus derechos, entre ellos los salariales, y su “incapacidad profesional”: hay que callarlos para seguir manejando un presupuesto educativo cada más comprimido, como se está demostrado, lo que ha motivado las permanentes quejas, sólo quejas, hasta del fenecido Consejo Nacional de Educación.

¿Con qué argumento se puede justificar la exclusividad de los profesores del tercio superior para el concurso si no participan todos los demás y miden su rendimiento para ver si verdaderamente los del tercio son los mejores profesionales? El comunicado responde con suma facilidad: reconociendo el esfuerzo, dedicación y capacidad de dichos maestros a lo largo de su formación profesional. Se deduce que los demás graduandos de esas promociones han obtenido el título profesional sin esfuerzo alguno. Luego, habría que instituir, siguiendo la lógica “meritocrática” de los neoliberales apristas, títulos profesionales de primera, se segunda y hasta de tercera categoría, y ver en qué categoría se encuentra el señor Chang, el propio Primer Ministro.

Como, lo reiteramos, con este argumento no podrán convencer a los maestros ni al mundo académico que realmente utiliza el pensamiento racional y crítico, el Ministro y sus viceministros introducen en su comunicado todas las amenazas que han podido imaginar, buscando amedrentar a los gobiernos regionales y sus autoridades educativas que osen contradecir la suprema norma del supremo gobierno, elaborada como si se tratara de una orden del dueño de una empresa (y empresario de la educación es el Ministro). Sólo falta que amenace a los maestros con la anulación del título pedagógico para que no haya más postulantes al trabajo docente. Hoy estamos más convencidos que todas las concesiones hechas al gobierno aprista en materia de políticas educativas le han abierto el camino para que pretenda avasallar incluso a los gobiernos regionales. Después de amenazar, el inefable Jorge del Castillo ofrece el diálogo. Esta es la democracia aprista y la “revolución” de la que viene hablando el dirigente Mauricio Mulder Bedoya.

Las vieja astucia aprista, esta sí verdadero vicio de la política criolla, se traduce en su comunicado “a los padres de familia”, a esos padres que desde que se formó la República peruana no hicieron más que resignarse (al decir de Fernando Savater cuando fustiga la existencia de escuelas públicas y privadas) a seguir enviando a las escuelas públicas mal dotadas y con maestros mal pagados, para enfrentarlos a los maestros de sus hijos y ellos también acepten que la situación de maltrato a los maestros es una buena política, hasta que estos “aprendan a enseñar”. No faltan, como no faltaron durante el fujimorismo, “dirigentes” de APAFAS que aplaudan estas medidas. Ayer aplaudieron la reforma educativa neoliberal y hoy, después de 15 años, ¿no encuentran, acaso, la misma crisis educativa que les ofrecieron resolver quitando los derechos a los maestros? Les veremos a cinco años de aquí, con otro gobierno, hablando de lo mismo.

Para el gobierno, las normas jurídicas de carácter nacional y las políticas de carácter nacional deben ser acatadas; pero cuando se dijo que se aplique la Ley del Profesorado 24029, vulnerada por un decreto supremo desde 1991, el gobierno aprista, ni sus antecesores, se ajustaron al precepto jurídico de la superioridad de las leyes orgánicas frente a normas de menor jerarquía. Ahora sí vale el precepto. Pero más allá de la ley, aquí se trata de políticas educativas que agravarán más la crisis de nuestra educación y que a los neoliberales no les interesa la escuela pública porque los suyos, sus hijos y sus iguales de clase, tienen su propia escuela privada. Es pura hipocresía eso de su compromiso con la niñez y los padres de familia de trabajar por una mejor educación para nuestros hijos y que defienden el derecho de los niños a tener a tener a los mejores como sus maestros. Mientras tanto, el Ministro Chang se enorgullece de los ingresos en su universidad privada.

II
UN INTELECTUAL DE APOYO A LA DEMAGOGIA

No es la primera vez que Mirko Lauer apuntala, desde La República, las políticas apristas, con algunas insinuaciones críticas para demostrar su “independencia” intelectual. El día de hoy, en el artículo mencionado al iniciar este artículo, perpetra no menos de 8 afirmaciones antojadizas, muchas de las cuales trasuntan la inspiración del Banco Mundial, mentor de estas reformas educativas que hacen del maestro la causa de la “baja calidad de la educación en América Latina”. No es posible extendernos en cada afirmación, pero debemos empezar por aquella que acusa a los opositores al tercio superior de no permitir que el Estado contrate a los mejores maestros, lo que nos lleva a plantearle a Lauer que si los del tercio son los mejores, entonces que compitan en un concurso único con los demás, y seguramente serán los únicos aprobados, pero sin negar el derecho a quienes también tienen el título pedagógico. Además, hay decenas de miles de contratados que ya están trabajando no menos de dos y diez años, sin nombramiento, sin derechos, asistiendo a cursos de capacitación con sus propios recursos, con evaluaciones positivas de su desempeño. Acusa a los gobiernos regionales de inclinar la cerviz ante el SUTEP, una acusación totalmente impertinente y hasta malcriada de un columnista que se pone siempre en el medio de las fuerzas en conflicto para, supuestamente, mantener su “independencia”. La otra mentira de Lauer dice que el SUTEP se opone porque el 66% de los maestros no están el tercio superior y en ese grupo está el voto mayoritario, afirmación sofística, porque el SUTEP lucha por el derecho de todos los maestros y, si, suponiendo el triunfo de los maestros del tercio superior, en los próximos años estos mismos maestros se verán engañaos, porque lo que les depara la Ley de Carrera Pública Magisterial del actual gobierno es una relación inestable en el trabajo docente, con “incentivos” y no con una remuneración decorosa, lo que llevará al SUTEP a seguir luchando por todos estos docentes. Lo que pasa es que Lauer no puede esconder su oposición a los sindicatos y, en particular, al SUTEP.
Lauer habla de informalidad en el contrato de los docentes, tratando de negar la existencia de leyes y reglamentos aprobados por los gobiernos de turno y que son aplicados en el proceso de los concursos, contratos y nombramientos. Y si, como dice también Lauer, hay contrataciones en base a dinero, la militancia, la popularidad, el parentesco o la simple compadrería, estas responsabilidades corresponden a las autoridades educativas, que siempre son mayoría en las comisiones encargadas de los contratos o nombramientos. Que pregunte a sus compañeros apristas qué hicieron durante su primer gobierno. Lo que pasa es que hoy la mayoría de gobiernos regionales no permiten a los apristas manejara a su antojo los contratos y nombramientos, aun cuando muchas autoridades regionales actuales están cometiendo irregularidades. Pero partir de éstas, que involucran a una minoría ínfima, para negar los derechos profesionales a la gran mayoría de maestros titulados, es simplemente un atropello.
Lauer pretende sorprender a quienes no conocen el proceso educativo de China, durante y después de Mao, para decir que en ese país se aplican los métodos de las mejores notas y de los concursos para el contrato de docentes. Debiera de saber el señor Lauer que en la China, por lo menos hasta los 80, ante la urgencia de acelerar la alfabetización y la expansión de la educación primaria, se debió de seleccionar maestros sin título pedagógico apelando a sus antecedentes académicos, entre ellos, la notas, mientras que los concursos son realizados respetando la igualdad de oportunidades para todos. Esto mismo ocurrió en Cuba hasta alcanzar el número suficiente de maestros con título pedagógico. Mas bien Lauer debiera de preocuparse se tanta basura periodística que comparte con él la comunicación de masas en el Perú. Sigue Lauer afirmando que los mejores criterios para contratar maestros son los de la calidad de los estudios y el logro académico; pues claro que sí, y entonces, ¿qué es un título pedagógico sino el resultado de un logro académico aprobado por un centro académico de formación? Nuevamente volvemos a los niveles del título profesional: de primera, segunda, etc.
Finalmente Lauer hace su propuesta, según la cual el planteamiento meritocrático podría suavizarse haciendo de la norma del tercio superior un sistema de precedencia y no de exclusión, o dejando al 66% restante concursar por un moderado porcentaje de los puestos. ¡Qué curioso este Lauer cuando toda su columna se base en la seguridad de que los del tercio son los mejores, pero que, según él, se puede enviar a las aulas a los peores, a esos del 66%, propiciando así una mala enseñanza para un sector de niños!Como los hijos de Lauer no estudian en la escuela pública, ¡qué le importa! lo que está proponiendo.

Como se ve, ni los reformadores neoliberales ni sus acompañantes desde la intelectualidad complaciente pueden generar políticas educativas que no produzcan más de lo mismo.

Iquitos, febrero 12 del 2008

jueves, 25 de octubre de 2007

CHE: El partido marxista-leninista

El partido marxista-leninista
Por: Ernesto Che Guevara (*)






Este pequeño libro está destinado a iniciar a los militantes del Partido, en el amplio y riquísimo acervo de las ideas marxistas-leninistas.

La elección de los temas es simple y efectiva. Se trata de un capítulo del Manual de marxismo-leninismo de Otto V. Kuusinen y de una serie de discursos de Fidel Castro. La selección es buena porque en el capítulo del Manual de marxismo-leninismo se sintetiza la experiencia de los partidos hermanos y se da un esquema general de lo que debe ser y cómo debe actuar un partido marxista-leninista, y en la sucesión de discursos del compañero Fidel se ve desfilar la historia política de nuestros país a través de las palabras en algunos casos autobiográficos, del dirigente de la Revolución.



Las dos cosas están íntimamente ligadas, la teoría general como expresión de las experiencias del Partido Comunista de la Unión Soviética y de los partidos marxista-leninistas de toda la humanidad y la aplicación práctica de estas ideas generales a nuestras especiales características. De las peculiaridades que dan el marco al desarrollo de los acontecimientos sociales en esta región del mundo, no debe inferirse que existan excepciones históricas; simplemente, en el marco general de la teoría, hija de la experiencia, cabe el caso específico de la situación cubana que agrega nuevas experiencias al movimiento obrero del mundo.



El manual nos enseña con meridiana claridad qué es un partido marxista leninista: «personas fundidas por una comunidad de ideas que se agrupan para dar vida a las concepciones marxistas, es decir, para llevar a cabo la misión histórica de la clase obrera.» Explica además cómo un partido no puede vivir aislado de la masa, cómo debe estar en permanente contacto con ella, cómo debe ejercer la crítica y la autocrítica y ser muy severo con sus propios errores; cómo no debe basarse solamente en conceptos negativos de lucha contra algo, sino también en conceptos positivos de lucha por algo, cómo los partidos marxistas no pueden cruzarse de brazos esperando que las condiciones objetivas y subjetivas, formadas a través del complejo mecanismo de la lucha de clases, alcancen todos los requisitos necesarios para que el poder caiga en manos del pueblo como una fruta madura. Enseña el papel dirigente y catalizador de este partido, vanguardia de la clase obrera, dirigente de su clase, que sabe mostrarle el camino el triunfo y acelerar el paso hacia nuevas situaciones sociales. Insiste en que aún en los momentos de reflujo social, es necesario saber retroceder y mantener firmes los cuadros para apoyarse en la próxima ola y avanzar más lejos, hacia el fin fundamental del partido en la primera época revolucionaria, que es la obtención del poder.

Y es lógico que este partido lo sea de clase. Un partido marxista-leninista mal podría ser de otra manera; su misión es buscar el camino más corto para lograr la dictadura del proletariado y sus militantes más valiosos, sus cuadros dirigentes y su táctica salen de la clase obrera.

No puede concebirse que la construcción del socialismo se inicie con un partido de la clase burguesa, con un partido que tuviera entre sus integrantes una buena cantidad de explotadores y éstos fueran encargados de fijar su línea política. Evidentemente, una agrupación de ese tipo sólo puede dirigir la lucha en una etapa de liberación nacional, hasta ciertos niveles y en determinadas circunstancias. En el momento siguiente, la clase revolucionaria se convertiría en reaccionaria y se establecerían nuevas condiciones que obligarán a la aparición del partido marxista-leninista como dirigente de la lucha revolucionaria. Y ya, en América al menos, es prácticamente imposible hablar de movimientos de liberación dirigidos por la burguesía. La Revolución cubana ha polarizado fuerzas; frente al dilema pueblo o imperialismo, las débiles burguesías nacionales eligen el imperialismo y traicionan definitivamente a su país. Se pierde casi totalmente la posibilidad de que en esta parte del mundo se produzca un tránsito pacífico al socialismo.

Si el partido marxista-leninista es capaz de prever las etapas históricas a sobrevenir y es capaz de convertirse en bandera y vanguardia de un pueblo aún antes de haber liquidado la etapa de liberación nacional -tratándose de nuestros países colonizados- entonces ese partido habrá cumplido una doble misión histórica y podrá afrontar las tareas de la construcción del socialismo con más fuerza, con más prestigio entre las masas.

Luego vienen la experiencia cubana; experiencia rica por todo lo que tiene de nuevo, por todo lo que tiene de vigoroso en esta época de desarrollo de la revolución americana y también por lo rico en enseñanzas que son sus errores, analizados y corregidos públicamente, en contacto con las masa y ante el juicio de la opinión pública.

Particularmente importantes son los discursos del compañero Fidel referidos al Partido Unido de la Revolución Socialista y a los métodos de trabajo empleados en las ORI que marcan dos etapas fundamentales de nuestro desarrollo. En la primera se expresa la confusión franca de un revolucionario cabal que ha llegado al pináculo del camino ascendente de la evolución de su pensamiento y proclama sin dudas, ante el mundo, su profesión de marxista-leninista. Pero lo hace, no como una simple afirmación verbal, sino mostrando los rasgos, los hechos más salientes de la evolución del dirigente, de la evolución del movimiento y del Partido hacia una conjugación destinada a integrar el Partido Unido de la Revolución Socialista.

Analizándose a sí mismo, el compañero Fidel reconoce la cantidad de concepciones regresivas que el medio había inculcado en él; cuenta cómo instintivamente fue luchando contra esas concepciones y forjándose en la lucha, cuenta de sus dudas y explica el por qué de esas dudas y cómo se resolvieron.

Es esta etapa el Movimiento 26 de Julio constituía algo nuevo, muy difícil de definir; Fidel Castro, héroe del Moncada, prisionero de Isla de Pinos, entrena un grupo de expedicionarios que tiene como misión alcanzar las costas de Oriente, iniciar el incendio revolucionario de la provincia y separarla del resto de la isla en un primer momento o avanzar inconteniblemente, de acuerdo con las condiciones objetivas, hasta la propia Habana, en una sucesión de victorias más o menos sangrientas.

La realidad golpeó sobre nosotros; no estaban dadas todas las condiciones subjetivas necesarias para que aquel intento cristalizara, no se habían seguido todas las reglas de la guerra revolucionaria que después aprenderíamos con nuestra sangre y la sangre de nuestros hermanos en dos años de dura lucha. Fuimos derrotados y allí comenzó la más importante historia de nuestro movimiento. Allí se mostró su verdadera fuerza, su verdadero mérito histórico; nos dimos cuenta de los errores tácticos cometidos y de que faltaban algunos factores subjetivos importantes; el pueblo tenía conciencia de la necesidad de un cambio, faltaba la certeza de su posibilidad. Crearla era la tarea, y en la Sierra Maestra comienza el largo proceso que sirve de catalizador al movimiento entero de la Isla y que va provocando huracanes ininterrumpidos, incendios revolucionarios ininterrumpidos en todo el territorio.

Se empieza a demostrar con los hechos que el Ejército Revolucionario, con la fe y el entusiasmo del pueblo correctamente encaminados, en condiciones favorables para la lucha, puede ir aumentando su fuerza mediante el adecuado uso de las armas y destruir un día el ejército enemigo. Esa es una gran lección en nuestra historia. Antes de lograr el triunfo, ha ido cambiando la correlación de fuerzas hasta convertirse en inmensamente favorable al movimiento revolucionario; se han creado las condiciones subjetivas necesarias para realizar el cambio y provocado la crisis de poder esencial para el mismo. Se da una nueva experiencia revolucionaria a América, se demuestra cómo las grandes verdades del marxismo-leninismo se cumplen siempre; en este caso, que la misión de los dirigentes y de los partidos es la de crear todas las condiciones necesarias para la toma de poder y no convertirse en nuevos espectadores de la ola revolucionaria que va naciendo en el seno del pueblo.

Al mismo tiempo, al mostrar la necesidad de que los núcleos armados que defienden la soberanía popular están a cubierto de sorpresas, de ataques, de aniquilamientos, indica la importancia de que la lucha armada tenga por escenario los terrenos más favorables a la guerra de guerrillas, es decir, los lugares más accidentados de las zonas rurales. Ese es otro aporte de la Revolución a nuestra lucha de emancipación americana; del campo se va a la ciudad, de menos a mayor, creando el movimiento revolucionario que culmina en La Habana.

En otra parte Fidel expresa claramente: condición esencial del revolucionario es saber interpretar la realidad. Refiriéndose a la huelga de abril, explica cómo no supimos interpretarla en ese momento y por ello sufrimos una catástrofe. ¿Por qué se declara la huelga de abril? Porque había en el seno del movimiento una serie de contradicciones que nosotros llamamos de la Sierra y del Llano y que se hacía patentes a través del análisis de los elementos considerados fundamentales para decidir la luchas armada, los que eran diametralmente diferentes en cada una de las alas.

La Sierra estaba dispuesta a derrotar al ejército cuantas veces fuera necesario, ir ganándole batalla tras batalla, conquistando sus armamentos y llegar algún día a la toma total del poder sobre la base de su Ejército Rebelde. El Llano era partidario de la lucha armada general en todo el país con un epílogo de huelga general revolucionaria que expulsara a la dictadura batistiana y sentara la autoridad de los «civiles» como gobernantes convirtiendo al nuevo ejército «apolítico».

El choque de esta tesis es continuo y no es lo más adecuado para la unidad de mando que se requiere en momentos como éste. La huelga de abril es preparada y decretada por el Llano con la anuencia de la dirección de la Sierra que no se siente capaz de impedirla, aunque tiene serias dudas sobre su resultado y con las expresas reservas del PSP que advierte el peligro a tiempo. Los comandantes revolucionarios van al Llano para ayudarla y así Camilo Cienfuegos, nuestro inolvidable Jefe del Ejército, empieza a hacer sus primeras incursiones en la zona de Bayamo.

Estas contradicciones tiene una raíz más honda que las discrepancias tácticas: el Ejército Rebelde ya es ideológicamente proletario y piensa en función de clase desposeída; el Llano todavía sigue pequeño burgués, con futuros traidores en su dirección y muy influenciado por el medio en que se desenvuelve.

Era una lucha menos por el control interno, en el marco de la gran lucha revolucionaria por el poder. Los recientes acontecimientos de Argelia se explican claramente por analogía con la Revolución cubana: el ala revolucionaria no se deja desplazar del poder y lucha conquistándolo íntegro, el Ejército de Liberación es el representante genuino de la revolución que triunfa.

Los choques se suceden periódicamente y solamente se logra la unidad de mando (todavía no acatada por todos, sin embargo) cuando Fidel es nombrado Primer Ministro, algunos meses después de logrado el triunfo de la Revolución. Hasta ese momento ¿qué habíamos hecho?; habíamos adquirido, como dijera Fidel, el derecho a empezar. Sólo habíamos culminado una etapa que se basaba en la lucha a muerte contra el sistema establecido en Cuba, representado en el dictador Batista, pero el hecho de seguir consecuentemente una línea revolucionaria tendente a mejorar el estado de nuestra sociedad y liberarla lo más posible de todas la trabas económicas, nos llevaba por fuerza a una lucha frontal con el imperialismo.



Para el desarrollo y profundización de nuestra ideología el imperialismo ha sido un factor muy importante; cada golpe que nos daba precisaba una respuesta; cada vez que reaccionaban los yanquis, con su soberbia habitual, tomando alguna medida contra Cuba, nosotros teníamos que tomar la contramedida necesaria y de esta manera iba profundizándose la Revolución.

El Partido Socialista Popular entraba en este frente y los compañeros de vieja militancia revolucionaria y los compañeros que llegaban al poder a través de la luchas en la Sierra empezaban una tarea de fusión. Ya en ese momento Fidel advertía contra algunos peligros del sectarismo y criticaba al que restregara en la nariz de otros los 15 o 20 años de militancia y el sectarismo de las barbas en la Sierra o del tiratiros de la ciudad.

En la época de la lucha armada había un grupo de compañeros que trataban de defender al movimiento del aparente caudillismo del compañero Fidel y cometieron el mismo error, que se repitiera después en la época del sectarismo, de confundir los grandes méritos del dirigente, los grandes méritos del líder de la Revolución y sus innegables dotes de mando, con el individuo cuya única preocupación era asegurarse el apoyo incondicional de los suyos y establecer un sistema de caudillaje. Fue una lucha de principios falsos llevada por un grupo de compañeros, lucha que no terminó siquiera el primer de enero o el momento en que Fidel asumiera el cargo de Primer Ministro, sino mucho después, cuando el ala derecha del 26 de Julio era destrozada. Así cayeron, por oponerse a la voluntad popular, Urrutia, Miró Cardona, Ray, Hubert Matos, David Salvador y tantos otros traidores.

Surge, después de la victoria total contra el ala derecha, la necesidad de estructurar un partido: el Partido Unido de la Revolución, exponente del marxismo leninismo en las condiciones de Cuba.

Debiera ser un organismo ligado a las masas y por cuadros estrictamente seleccionados, de una organización centralizada y elástica a la vez y, para todo ello, confiábamos ciegamente en la autoridad ganada en muchos años de lucha por el Partido Socialista Popular, haciendo dejación casi total de nuestros criterios organizativos. De esta manera se fueron creando una serie de condiciones para que madurara el fruto del sectarismo.

En el proceso de estructuración, el compañero Aníbal Escalante se encargaba de la organización y comenzaba una etapa negra aunque, felizmente, muy corta, de nuestro desarrollo. Se erraba en los métodos de dirección; el Partido perdía sus cualidades esenciales de ligazón a las masas, del ejercicio del centralismo democrático y del espíritu de sacrificio. Recurriendo a veces, a verdaderos malabarismos se colocaban gentes sin experiencia y sin méritos en lugares dirigentes, por el hecho de haberse acomodado a la situación imperante.
Las ORI pierden su función de motor ideológico -y de control de todo el aparato productivo a través de esta función- y pasa a ser un aparato administrativo; en estas condiciones, los llamados de alerta que debían venir de las provincias, explicando la serie de problemas que allí existían, se perdían, porque quienes debían analizar el trabajo de los funcionarios administrativos eran precisamente los dirigentes del núcleo que cumplían una doble función de partido y de administración pública.
La etapa de los conceptos equivocados, de las equivocaciones garrafales y de los trasplantes mecánicos ha finalizado, afortunadamente. Las viejas bases en que se fundara este engendro sectario se han roto.

Frente a los interrogantes, la decisión de la Dirección Nacional presidida por Fidel fue volver a las masas, recurrir a las masas, y así se estableció el sistema de consulta de todos los centros de trabajo para la elección de los obreros ejemplares por la masa, la posibilidad de ser seleccionados para integrar los Núcleos del Partido, de un partido íntimamente unido a ellas.

Como parte de los cambios del Partido se reformó el sistema de educación, premiando con ella, no como en momentos pasados, a los amigos, a los «claros», a los «bachilleres del marxismo», sino a los mejores trabajadores, a los hombres que han demostrado con su actitud frente a la Revolución, con su trabajo diario y su entusiasmo y espíritu de sacrificio las superiores dotes de miembro del partido dirigente.

De acuerdo con eso se han cambiado todos los criterios y empieza una nueva época de vigorización del Partido y de los métodos. Se abre ante nosotros un amplio y luminoso camino de construcción socialista en la que al Partido le toca la tarea de conducción. Esa conducción no será la de la orden mecánica y burocrática, la del control estrecho y sectario, la del mandar hacer, la del consejo que debe seguirse en cuanto a expresión verbal y no por constituir un ejemplo vivo, la del privilegio de las ideas o de la historia pasada.

El partido del futuro estará íntimamente unido a las masas y absorberá de ellas las grandes ideas que después se plasmarán en directivas concretas; un partido que aplicará rígidamente su disciplina de acuerdo con el centralismo democrático y, al mismo tiempo, donde existan, permanentes, la discusión, la crítica y la autocrítica abiertas, para mejorar el trabajo continuamente. Será en esta etapa un partido de cuadros, de los mejores, y éstos deberán cumplir su tarea dinámica de estar en contacto con el pueblo, transmitir las experiencias hacia las esferas superiores, transmitir a las masas las directivas concretas y ponerse en marcha al frente de éstas. Primeros en el estudio, primeros en el trabajo, primeros en el entusiasmo revolucionario, primeros en el sacrificio; en todo momento los más buenos, más puros, más humanos que todos los otros, deben ser los cuadros de nuestro partido.

Porque hay que recordar siempre que el marxista no es una máquina automática y fanática dirigida, como un torpedo, mediante un servomecanismo hacia un objetivo determinado. De este problema se ocupa expresamente Fidel en una de sus intervenciones: «¿Quién ha dicho que el marxismo es la renuncia de los sentimientos humanos, al compañerismo, al amor al compañero, al respeto al compañero, a la consideración al compañero? ¿Quién ha dicho que el marxismo es no tener alma, no tener sentimientos? Si precisamente fue el amor al hombre lo que engendró el marxismo, fue el amor al hombre, a la humanidad, el deseo de combatir la desdicha del proletariado, el deseo de combatir la miseria, la injusticia, el calvario y toda la explotación sufrida por el proletariado, lo que hace que de la mente de Carlos Marx surja el marxismo cuando precisamente podía surgir el marxismo, cuando precisamente podía surgir una posibilidad real y más que una posibilidad real, la necesidad histórica de la Revolución social de la cual fue intérprete Carlos Marx. Pero, ¿qué lo hizo ser ese intérprete sino el caudal de sentimientos humanos de hombres como él, como Engels, como Lenin?»



Esta apreciación de Fidel es fundamental para el militante del nuevo partido, recuérdenlo siempre, compañeros, grábenselo en la memoria como su arma más eficaz contra todas las desviaciones. El marxista debe ser el mejor, el más cabal, el más completo de los seres humanos pero, siempre, por sobre todas las cosas, un ser humano; un militante de un partido que vive y vibra en contacto con las masas; un orientador que plasma en directivas concretas los deseos a veces oscuros de la masa; un trabajador incansable que entrega todo a su pueblo; un trabajador sufrido que entrega sus horas de descanso, su tranquilidad personal, su familia o su vida a la Revolución, pero nunca es ajeno al calor del contacto humano.

En el terreno internacional nuestro Partido tendrá deberes importantísimos; como el primer país socialista de América, un ejemplo a seguir por otros países, una experiencia viva para se captada por los demás partidos hermanos; una experiencia viviente, repetida y cambiante, que muestra a la luz del conocimiento público todos sus aciertos y sus errores. En esta forma su ejemplo es más didáctico y no tiene la aspiración de ser elevado solamente ante quienes han hecho profesión de fe del marxismo-leninismo, sino ante las masas populares de América.

La Segunda Declaración de La Habana es una guía para el proletariado, el campesinado y los intelectuales revolucionarios de América; nuestra propia actitud será guía permanente. Debemos ser dignos de ese lugar que tenemos, debemos trabajar todos los días pensando en nuestra América y fortalecer más y más las bases de nuestro estado, su organización económica y su desarrollo político, para poder también, al mismo tiempo que nos superamos internamente, convencer más y más a los pueblos de América de la posibilidad práctica de iniciar el camino del desarrollo socialista, en la etapa actual de correlación de fuerzas internacionales.

Todo esto sin olvidarnos de que nuestra capacidad emocional frente a los desmanes de los agresores y los sufrimientos de los pueblos, no puede estar limitada al marco de América, ni siquiera al marco de América y los países socialistas juntos; debemos practicar el verdadero internacionalismo proletario, recibir como afrenta propia toda agresión, toda afrenta, todo acto que vaya contra la dignidad del hombre, contra su felicidad en cualquier lugar del mundo.

Nosotros, militantes de un partido nuevo, en una nueva región liberada del mundo y en nuevas situaciones, debemos mantener siempre en alto la misma bandera de dignidad humana que alzara nuestro Martí, guía de muchas generaciones, presente hoy con su frescura de siempre en la realidad de Cuba: «Todo hombre verdadero debe sentir en la mejilla el golpe dado a cualquier mejilla de hombre.»

(*) [Prólogo al libro El partido marxista-leninista, publicado por la Dirección Nacional del Partido Unido de la Revolución Socialista de Cuba,
La Habana, 1963.]






En la lucha es el blog de los comunistas de la Facultad de Derecho y Ciencia Politica de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos.