

En la región metropolitana fueron reprimidos por carabineros cuando intentaron llegar hasta las dependencias del Ministerio de Educación para entregar un petitorio a la ministra Mónica Jiménez.
Carabineros utilizó carros lanzaaguas y gases lacrimógenos para dipersar a los estudiantes. Un hombre de la tercera edad resulto con síntomas de intoxicación por efectos de las bombas lacrimógenas, mientras estudiantes y periodistas que cubrían los incidentes fueron maltratados por las fuerzas especiales.

"Carabineros actuó preventivamente, nosotros como Intendencia advertimos a los dirigentes de la imposibilidad de realizar marchas por la Alameda y, pese a eso, algunos grupos aislados provocaron adicionalmente apedreamientos a vehículos y Carabineros mantuvo su decisión y procedió a dispersar estos grupos", precisó Erazo.
El intendente aprovechó de realizar un llamado a los padres de los estudiantes a intervenir para evitar que se repitan los hechos de violencia.
A la la concentración en el centro de Santiago, la jornada incluye una marcha de universitarios desde la Plaza Italia y una de secundarios de Puente Alto y La Florida.
Los estudiantes cuestionan la nueva Ley General de Educación que se debate en el Congreso en reemplazo de la Loce y abogan por el fin al sistema de subvenciones y de municipalización de la educación, y la reestructuración de la Jornada Escolar Completa (JEC).

Ayer, el vocero del Liceo de Aplicación, Sebastián Torres, aseguró que la marcha convocada por la Asamblea Coordinadora de Estudiantes Secundarios (ACES) se realizaría "con permiso o sin permiso de la Intendencia de Santiago".

El prefecto de Carabineros, comandante César Vargas, informó que los 227 alumnos desalojados "fueron conducidos a la Tercera Comisaría de Carabineros de Antofagasta. Los menores fueron entregados a sus padres y los mayores fueron citados por la Fiscalía correspondiente"
LEY CONSENSUADA: PÉREZ YOMA
En la rueda de prensa que sostuvo antes de partir de vacaciones el próximo viernes, Pérez Yoma se encargó de resaltar que el Congreso tiene "el derecho de poder mejorar los proyectos", pero lo importante es que tome en cuenta aquellas indicaciones "que no desvirtúen el acuerdo, sino que más bien lo reafirmen".
Vidal agregó que "como el Gobierno no firma los proyectos ni vota con mano alzada ni voto ahí en la Cámara, le pide a sus parlamentarios que respeten el acuerdo, y si algunos parlamentarios dicen que no están de acuerdo con el acuerdo que firmaron ellos mismos (...), hay un punto en que uno tiene que hacerse responsable frente a la ciudadanía".
En este punto insistió que a Chile "le iría peor si por quererlo todo terminamos en el mismo lugar que estábamos en 1990"