sábado, 18 de febrero de 2012
Invierno (infierno) islámico
lunes, 25 de julio de 2011
noticias internacionales , julio
martes, 3 de mayo de 2011
Daniel Estulin duda de la muerte de Osama

Según Hindustan Times, el Presidente de Pakistan Pervez Musharraf esta "sorprendido" que a Bin Laden le mataron en Abbottabad a 700 metros de la zona de los militares retirados de alto rango, servicios secretos del país, infiltrados de la CIA y según Al Jazeera, una base americana cerca. Y, aún así nos quieren hacer creer que Osama estaba allí.
http://www.hindustantimes.com/Surprised-that-Osama-in-Abbottabad-Musharraf/Article1-692327.aspx
lunes, 21 de marzo de 2011
Dossier con Walter Martínez: 20 de Marzo: Libia
Comunistas aseguran Obama deshonró Brasil al ordenar atacar Libia
Brasilia, (Prensa Latina)
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, deshonró a Brasil al hacer una declaración de guerra en el país que aboga por soluciones pacíficas, afirma hoy el portal Vermelho, del Partido Comunista de Brasil (PCdoB).

El editor de Vermelho, José Reinaldo Carvalho, asegura que "el presidente estadounidense ignoró el hecho de que Brasil se abstuvo en la votación de la resolución del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas que abrió la vía legal para la agresión (contra Libia)".
Sostiene que en actitud que viola las reglas de la hospitalidad, "Obama simplemente deshonró a Brasil al hacer una declaración de guerra en el país que por principio constitucional y tradición aboga por la solución pacífica de los conflictos internacionales".
En declaración a la prensa, junto a la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, el mandatario norteamericano dió un ultimátum al gobierno libio y la señal para el ataque, al anunciar que las potencias occidentales estaban listas para la acción militar contra la nación norafricana.
Acto seguido, apunta Carvalho, Francia inició la intervención militar contra Libia, cuando el presidente Nicolás Sarkozy ordenó bombardear aviones y blindados de las fuerzas armadas leales al líder Muamar el Gadafi, así como el desplazamiento de navíos de guerra, incluso el portaviones Charles de Gaulle.
Tras denunciar que Gran Bretaña y Canadá también participan de las operaciones contra Libia, el editor de Vermelho asevera que el inicio de la intervención militar configura una situación nueva.
"En nombre de una causa 'humanitaria', que confunde a muchos ingenuos y sirve para disfrazar el oportunismo político, las potencias imperialistas comienzan una guerra más", denuncia Carvalho.
Pero, exalta, del lado de los pueblos, de las fuerzas progresistas, de izquierda y de los amantes de la paz nunca pueden ni deben faltar argumentos, energía y coraje para condenar tales actos que atentan contra la soberania nacional y la paz mundial, aunque sea una postura aparente y momentáneamente minoritaria.

Al dar la orden de atacar Libia, Obama dió el argumento definitivo para comprender por qué movimientos sociales, sindicatos y partidos de izquierda lo declararon persona non grata en Brasil, subrayó el editor de Vermelho.
ocs/ale
Comunistas franceses cuestionan intervención en Libia
(Prensa Latina)
En un comunicado, la organización política señaló que con la resolución adoptada por la ONU, bajo presiones de Francia y Gran Bretaña, el Consejo de Seguridad asumió un compromiso inscrito en una lógica de guerra que puede tener consecuencias peligrosas.
El PCF se preguntó si lo que se busca realmente es la protección del pueblo del país norafricano y si se valoraron todas las posibilidades de ayuda.
En el texto se deplora la situación reinante en Libia y la muerte de miles de civiles.
Bajo estas graves circunstancias, recuerdan en el escrito el desastre de las guerras en Irak y Afganistán, "que siempre se desencadenaron en nombre de la protección de las poblaciones y de la democracia".
Al respecto la portavoz del partido político Lucha Obrera, Nathalie Arthaud, dijo comprender la alegría de los insurgentes por la decisión de la ONU, pero desestimó la verdadera naturaleza de la ayuda.
Cuando el imperialismo interviene militarmente nunca fue en interés de los pueblos, denunció.
La revocación de un Estado como Francia, que sostiene al líder Muamar el Gadafi hace años, no puede engañar a nadie, apuntó.
Y su apoyo al Consejo de Transición libia, compuesto en parte de antiguos ministros del actual líder, es una broma siniestra, indicó.
Las millares de muertes civiles causadas por la intervención en Irak y Afganistán nos recuerdan que siempre es el pueblo quien da el más pesado tributo de las operaciones militares imperialistas, añadió.
Francia anunció que la zona de exclusión aérea sobre Libia está en marcha y advirtió acerca del manejo de otras acciones militares al cierre de una cumbre extraordinaria celebrada hoy en el Palacio de Eliseo, sede de la presidencia.
ocs/mbz
martes, 22 de febrero de 2011
El plan de la OTAN es ocupar Libia
Prensa Latina transmite a continuación el texto íntegro:
El plan de la OTAN es ocupar Libia
El petróleo se convirtió en la principal riqueza en manos de las grandes transnacionales yankis; a través de esa fuente de energía dispusieron de un instrumento que acrecentó considerablemente su poder político en el mundo. Fue su principal arma cuando decidieron liquidar fácilmente a la Revolución Cubana tan pronto se promulgaron las primeras leyes justas y soberanas en nuestra Patria: privarla de petróleo.
Sobre esa fuente de energía se desarrolló la civilización actual. Venezuela fue la nación de este hemisferio que mayor precio pagó. Estados Unidos se hizo dueño de los enormes yacimientos con que la naturaleza dotó a ese hermano país.
Al finalizar la última Guerra Mundial comenzó a extraer de los yacimientos de Irán, así como de los de Arabia Saudita, Iraq y los países árabes situados alrededor de ellos, mayores cantidades de petróleo. Estos pasaron a ser los principales suministradores. El consumo mundial se elevó progresivamente a la fabulosa cifra de aproximadamente 80 millones de barriles diarios, incluidos los que se extraen en el territorio de Estados Unidos, a los que ulteriormente se sumaron el gas, la energía hidráulica y la nuclear. Hasta inicios del siglo XX el carbón había sido la fuente fundamental de energía que hizo posible el desarrollo industrial, antes de que se produjeran miles de millones de automóviles y motores consumidores de combustible líquido.
El derroche del petróleo y el gas está asociado a una de las mayores tragedias, no resuelta en absoluto, que sufre la humanidad: el cambio climático.
Cuando nuestra Revolución surgió, Argelia, Libia y Egipto no eran todavía productores de petróleo, y gran parte de las cuantiosas reservas de Arabia Saudita, Iraq, Irán y los Emiratos Árabes Unidos estaban por descubrirse.
En diciembre de 1951, Libia se convierte en el primer país africano en alcanzar su independencia después de la Segunda Guerra Mundial, en la que su territorio fue escenario de importantes combates entre tropas alemanas y del Reino Unido, que dieron fama a los generales Erwin Rommel y Bernard L. Montgomery.
El 95 % de su territorio es totalmente desértico. La tecnología permitió descubrir importantes yacimientos de petróleo ligero de excelente calidad que hoy alcanzan un millón 800 mil barriles diarios y abundantes depósitos de gas natural. Tal riqueza le permitió alcanzar una perspectiva de vida que alcanza casi los 75 años, y el más alto ingreso per cápita de África. Su riguroso desierto está ubicado sobre un enorme lago de agua fósil, equivalente a más de tres veces la superficie de Cuba, lo cual le ha hecho posible construir una amplia red de conductoras de agua dulce que se extiende por todo el país.
Libia, que tenía un millón de habitantes al alcanzar su independencia, cuenta hoy con algo más de 6 millones.
La Revolución Libia tuvo lugar en el mes de septiembre del año 1969. Su principal dirigente fue Muammar al-Gaddafi, militar de origen beduino, quien en su más temprana juventud se inspiró en las ideas del líder egipcio Gamal Abdel Nasser. Sin duda que muchas de sus decisiones están asociadas a los cambios que se produjeron cuando, al igual que en Egipto, una monarquía débil y corrupta fue derrocada en Libia.
Los habitantes de ese país tienen milenarias tradiciones guerreras. Se dice que los antiguos libios formaron parte del ejército de Aníbal cuando estuvo a punto de liquidar a la Antigua Roma con la fuerza que cruzó los Alpes.
Se podrá estar o no de acuerdo con el Gaddafi. El mundo ha sido invadido con todo tipo de noticias, empleando especialmente los medios masivos de información. Habrá que esperar el tiempo necesario para conocer con rigor cuánto hay de verdad o mentira, o una mezcla de hechos de todo tipo que, en medio del caos, se produjeron en Libia. Lo que para mí es absolutamente evidente es que al Gobierno de Estados Unidos no le preocupa en absoluto la paz en Libia, y no vacilará en dar a la OTAN la orden de invadir ese rico país, tal vez en cuestión de horas o muy breves días.
Los que con pérfidas intenciones inventaron la mentira de que Gaddafi se dirigía a Venezuela, igual que lo hicieron en la tarde de ayer domingo 20 de febrero, recibieron hoy una digna respuesta del Ministro de Relaciones Exteriores de Venezuela, Nicolás Maduro, cuando expresó textualmente que hacía "votos porque el pueblo libio encuentre, en ejercicio de su soberanía, una solución pacífica a sus dificultades, que preserve la integridad del pueblo y la nación Libia, sin la injerencia del imperialismo".
Por mi parte, no imagino al dirigente libio abandonando el país, eludiendo las responsabilidades que se le imputan, sean o no falsas en parte o en su totalidad.
Una persona honesta estará siempre contra cualquier injusticia que se cometa con cualquier pueblo del mundo, y la peor de ellas, en este instante, sería guardar silencio ante el crimen que la OTAN se prepara a cometer contra el pueblo libio.
A la jefatura de esa organización belicista le urge hacerlo. !Hay que denunciarlo!
Fidel Castro Ruz
Febrero 21 de 2011
10 y 14 p.m.
viernes, 4 de febrero de 2011
Cuando las empresas eligen a los déspotas antes que la democracia
Por Amy Goodman

"La gente llevaba un cartel que decía 'Para: Estados Unidos. De: El pueblo egipcio. Dejen de apoyar a Mubarak. ¡Se terminó!'" decía el tweeter de mi valiente colega y productor en jefe de Democracy Now!Sharif Abdel Kouddous, desde las calles de El Cairo.
La gente en las calles exige democracia y autodeterminación. Sharif viajó a Egipto el viernes por la noche, a un terreno incierto. Las odiadas fuerzas de seguridad del Ministerio del Interior y la policía de camisas negras leales al Presidente Hosni Mubarak estaban reprimiendo y matando gente, arrestando periodistas y rompiendo y confiscando cámaras.
El sábado por la mañana, Sharif se dirigió a la plaza Tahrir. A pesar del bloqueo a Internet y los mensajes de texto, Sharif, talentoso periodista y genio de la tecnología, pronto halló la manera de publicar mensajes en Tweeter desde Tahrir: “Qué escena asombrosa: están pasando tres tanques cargados de gente que grita '¡Fuera Hosni Mubarak!'”.
Egipto ha sido el segundo gran receptor de ayuda externa de Estados Unidos durante décadas, después de Israel (sin contar los fondos gastados en las guerras y ocupaciones de Irak y Afganistán). El régimen de Mubarak ha recibido alrededor de 2 mil millones de dólares al año desde que asumió el poder, en su inmensa mayoría para las fuerzas armadas.
¿A dónde fue a parar ese dinero? En general a empresas estadounidenses. Le pedí a William Hartung de la fundación New America Foundation, que explicara esto:
"Es una forma de bienestar empresarial para empresas como Lockheed Martin y General Dynamics, porque el dinero va a Egipto y luego vuelve para aviones F-16, para tanques M-1, para motores de aeronaves, para todo tipo de misiles, para pistolas, latas de gases lacrimógenos de una empresa llamada Combined Systems International, cuyo nombre figura al costado de las latas halladas en las calles de Egipto".
Hartung acaba de publicar un libro, Los profetas de la guerra: Lockheed Martin y la creación del complejo militar industrial. Continuó diciendo: “Lockheed Martin ha encabezado acuerdos de 3.800 millones de dólares en estos últimos diez años; General Dynamics de 2.500 millones para tanques; Boeing de 1.700 millones para misiles y helicópteros y Raytheon para todo tipo de misiles para las fuerzas armadas. Entonces, básicamente este es un elemento fundamental destinado a mantener el régimen, pero gran parte del dinero se recicla. Los contribuyentes podrían simplemente darle el dinero directamente a Lockheed Martin o General Dynamics”.
De manera similar, la “llave general” para bloquear Internet y los teléfonos celulares en Egipto fue activada con la colaboración de las empresas. La empresa Vodafone (el gigante mundial en telefonía celular propietaria del 45 por ciento de las acciones de Verizon Wireless en Estados Unidos) con sede en el Reino Unido, intentó justificarse en un comunicado de prensa: “Nos quedó claro que Vodafone no tenía opciones legales ni prácticas, sino que debía satisfacer las exigencias de las autoridades”.
Narus, una subsidiaria de Boeing Corp., vendió equipamiento a Egipto para permitir “una inspección profunda de paquete” (DPI, por sus siglas en inglés), según Tim Karr del grupo de política de medios Free Press. Karr dijo que la tecnología de Narus “permite a las empresas egipcias de telecomunicaciones ver los mensajes de texto de los teléfonos celulares e identificar el tipo de voces disidentes que existen. También brinda herramientas tecnológicas para ubicar dichas voces geográficamente y rastrearlas”.
Mubarak prometió no presentarse como candidato a la reelección en septiembre. Pero el pueblo de Egipto le exige que se vaya ahora. ¿Cómo duró 30 años? Quizá eso se pueda explicar mejor en relación con una advertencia de un general del ejército de Estados Unidos hace 50 años, el Presidente Dwight D. Eisenhower que dijo “Debemos tratar de evitar que el complejo militar-industrial adquiera influencia injustificada, ya sea buscada o no”.
Ese complejo mortal no solo es un peligro para la democracia a nivel nacional, sino también cuando apoya a déspotas en el extranjero.
Publicado el 3 de febrero de 2011
Texto en inglés traducido por Mercedes Camps, editado por Gabriela Díaz Cortez y Democracy Now! en español, spanish@democracynow.org
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Denis Moynihan colaboró en la producción periodística de esta columna.
martes, 18 de enero de 2011
Referéndum en Sudán: El conflicto imperialista ocultado
Conflicto entre norte y sur
Darfur es una región musulmana situada al oeste del Sudán y ha sido, hasta ahora, el escenario de una de las peores crisis humanitarias del siglo XXI. En febrero de 2003 dos grupos rebeldes, el Ejército de liberación del Sudán (SLA) y el Movimiento por la Justícia y la Igualdad (JEM), se levantaron contra el régimen islamista del gobierno de Omar al-Bashir reivindicando el fin de la marginación política y económica del Darfur. La rebelión del JEM y del SLA provocó que el gobierno y las milicias árabes pro-gubernamentales, denominadas Yanyawid, respondieran con una brutal represión y ataques indiscriminados contra la población civil. Este conflicto se ve reforzado por la disputa histórica del control de los recursos naturales de las diferentes comunidades que habitan en la región (tierras, petróleo y agua), y por las diferencias étnicas y religiosas (árabes y musulmanes contra cristianos y animistas) que mantienen los bandos opuestos.El conflicto sudanés entre las fuerzas del gobierno central, árabes y musulmanes, y las fuerzas rebeldes del sud, cristianos y animistas, ha estado permanentemente en guerra desde su independencia (1953), salvo un período de once años entre 1972 - 1983. En 1956 estalla la primera guerra civil entre el norte y el sur del país. Los rebeldes del sur continuaron levantándose en armas para obtener un cierto grado de autonomía que consiguieron en 1972 con la firma de paz de Addis Abeba. Este acuerdo de paz se derogó en 1983, cuando el entonces presidente Nimeiri decidió debilitar la unidad del sur dividiendo la región en tres partes y privándoles del derecho de controlar sus propios recursos, entre ellos el petróleo.
Las conversaciones de paz no se volvieron a reestablecer hasta el 2002 apoyados por Kenia bajo el auspiciado de la Autoridad Intergubernamental para el Desarrollo (IGAD). En el transcurso de las negociaciones de paz, se han firmado seis protocolos que incluye la celebración de un referéndum de autodeterminación en 2011 para el sur, tras un primer periodo de transición, el reparto de los beneficios del petróleo entre el norte y el sur, y fórmulas para compartir el poder político. Primero se redactó el alto el fuego provisional según el Acuerdo de Entendimiento firmado el 19 de noviembre de 2004 entre las partes, y en el 2005 se firmó el Acuerdo Integral de Paz, como transición final hacia el proceso de paz y la formalidad oficial de la consulta popular sobre la independencia del sur. Las intensas luchas en Darfur desde principios de 2003 y el grave deterioro de la situación humanitaria ha empeñado este extenso proceso de paz que deberá poner fin a la guerra más larga del continente africano.
El conflicto armado del Darfur se caracteriza por la lucha por el control de la región, protagonizada por movimientos revolucionarios, y élites que se disputan el poder. La región incluida en el estado del Darfur lucha para lograr un mayor grado de autonomía. La etnicidad, la identidad comunitaria y la religión también juegan un papel importante. El conflicto es reforzado por la ausencia de un control gubernamental efectivo, el fracaso más grande es el de la incapacidad de proporcionar una seguridad mínima humana para los individuos. Así que podemos decir que la crisis del Darfur es debida a la suma de una multiplicidad de factores tales como: el fracaso de integración en los intentos de creación de Estado-Nación, por las dificultades que ha dejado la descolonización que provocan disputas fronterizas y conflictos por la posesión de las tierras y agua, el conflicto también tiene un carácter religioso pero cabe decir que la mayoría de las disputas religiosas son el resultado de la manipulación ejercida por líderes políticos o religiosos; la ausencia de democracia y la desigual distribución de la tierra, ausencia de participación política y problemas en la distribución del bienestar, búsqueda de la protección de la propia identidad, como punto trascendental lo intereses de los países imperialistas. Al finalizar la Guerra Fría, la URSS abandonó a muchos de sus socios (Etiopía, Angola, Vietnam, Afgaistán...), y Occidente abandonó también a muchos otros aliados en el Tercer Mundo. En el caso del Sudán, las tropas británicas se retiraron cuando el país fue innecesario para sus fines estratégicos. La retirada de estas potencias militares no ha significado volver a la paz, sino entrar en una nueva fase conflictiva, donde los ejércitos de potencias imperialistas pasan el papel a las multinacionales y su financiación a grupos armados locales y paramilitares.
En Sudán, después de la Guerra Fría, el conflicto de base más clasista y de confrontación entre ejército y guerrillas, se transforma en nuevas estrategias: limpieza étnica, exterminio, genocidio contra la población civil. Si en la I Guerra Mundial el 17% de los muertos fueron civiles, en Darfur asciende al 90% de la población civil. Esta guerra civil fue extremadamente pasional y cruel, acompañada de terror, se busca humillar al enemigo, descalificarlo moralmente, destruir señas de identidad, el objetivo ya no es ganar sino exterminar al enemigo. Como dice Tusell " se aterroriza al adversario de una manera inmediata mediante la exposición de cadáveres; después además, se utiliza la imagen del terror ajeno como medio para demostrar la barbarie del adversario, y justificar la exarcebación terapuéutica del propio terror". Después de 15 meses de conflicto, entre 2003 y 2005, se habían desplazado más de un millón de personas de Sudán a países vecinos como El Chad, y se ha cobrado más de ciento ochenta a mil víctimas mortales. Por esto mismo cabe tener en cuenta la extensión de este conflicto a otros países de la zona: Eritrea, Uganda, Etiopía o el Chad, así como el pésimo intervencionismo mediador de la Unión Africana.La injerencia internacional
El conflicto de Darfur es un capítulo más de la interminable crisis del Sudan, al causar millones de víctimas mortales. La raíz del conflicto se encuentra en las luchas armadas entre el norte árabe-musulmán y el sur negro-cristiano, pero a las complicaciones inherentes a este hecho hay que añadir las que se derivan del juego de intereses en las grandes líneas de fricción internacionales del momento.
Actualmente, cuando parecía que el conflicto norte-sur se encontraba en vías de solución a inicios del siglo XXI, la creciente implicación norte-americana a favor de los rebeldes del sur, ha estallado un nuevo foco de luchas en la región de Darfur, frontera con el Chad. Las negociaciones de paz para el conflicto del Norte y Sur, iniciadas en diciembre de 2003, desembocaron en la firma de una tregua en abril y un protocolo de paz en mayo del mismo año. Sin embargo ninguno de los contendientes respetó los acuerdos firmados que solucionaban, al menos sobre el papel, los grandes puntos de conflicto entre los rebeldes y las autoridades de Jartum: la repartición del poder e influencia territorial, la autonomía para las regiones del sur, la participación de estas regiones en la repartición de la riqueza del país, y la regulación de la aplicación de la sharia o ley islámica por parte del gobierno central. En el proceso de paz entre el norte de Sudán y el sud de sudán, firmado en Kenya con mediadores internacionales, negociaban el gobierno central de Jartum y el SPLA pero no se incluían al JEM y al SLA. Este último hecho hizo que el JEM y el SLA se levantaran contra el gobierno acusándoles de marginar políticamente la región de Darfur.
La crisis de Darfur no es más que otra cara de un conflicto muy complejo, provocado por diferentes y oscuros motivos. Darfur es una región pobre, semidesértica y densamente poblada, por ello la repartición del agua y de las tierras fértiles también se convierte en un factor con potencial conflictivo, al igual que la administración de otros recursos naturales como el petróleo. La región sudanesa del Darfur también reclamó la fracción de recursos que le pertocan y denunció la marginación económica. Ante esta revuelta, el régimen islamista, dirigido desde Jartum por Omar el Bechir, encargó la represión a las milicias Yinjawed, grupos de nómadas árabes famosos por su crueldad. Ahora, sin hacer ningún caso a la presión internacional, Omar El Bechir se negó a desarmarlas, no haciéndose responsable de sus actos. No obstante, Amnistia Internacional denunció la existencia de 16 campos yinjawed, cinco de ellos organizados y mantenidos por el ejército. De esta forma, el gobierno del Sudan violó los compromisos que había adquirido con la firma del Plan de Acción ONU-Sudan, ratificado el mes de agosto pasado de 2004, y bloqueó cualquier iniciativa de paz.
A todos estos problemas internos tiene que sumarse la mala actuación de la comunidad internacional. Pese al crecimiento de la ayuda humanitaria de los últimos años, los Estados Unidos, Francia y China, entre otros, se mostraron mucho más preocupados por defender sus intereses que por el destino de la población civil. El intento de la ONU para establecer sanciones contra los yinjawed y el gobierno que los financiaba se ha encontrado siempre con el bloqueo de Francia, Paquistán, China, Estados Unidos, entre otros.
La existencia de una limpieza étnica en estas regiones del país no es casual. La mayor parte de las poblaciones desplazadas se encuentran en zonas próximas a algunos de los grandes yacimientos petrolíferos del Sudan. En este sentido, los rebeldes se mueven por los mismos impulsos. Según un informe de Human Right Watch, “Sudan, Oil an Human Rights”, las compañías de petróleo violan los derechos humanos o permiten que se violen ya que resultan beneficiarias directas de esa limpieza étnica. Entre otras ilustres petroleras el informe destaca cuatro: la canadiense Talismán, la Nacional China Petroleum, Petronas, y la austriaca OMV. También cabe destacar Total, que gracias a la actividad diplomática de Francia en defensa del Sudan ante las Naciones Unidas, ha conseguido recuperar su influencia en la región, perdida el año 1983.
Pero no son estos los únicos actores internacionales que han tomado partido en esta crisis. China, por ejemplo, necesitada de petróleo e influencia en países productores, ha vendido armas al gobierno del Sudan a cambio de una parte sustancial en el repartimiento de prospecciones. Los Estados Unidos se posicionaron con los rebeldes del sur, muy bien vistos por Bush y sus partidarios, y cada vez más radicales a medida que recibían más soporte de los norteamericanos.
Mientras esas grandes potencias se pelean para recibir el trozo más grande del pastel, la situación en el país empeoró por momentos. Las negociaciones de paz fracasaron varias veces; el plan de la ONU para el Sudan no se puso en marcha, y las amenazas sobre la aplicación de sanciones no fueron efectivas. Entretanto, los yinjawed siguieron actuando con total impunidad, emparados por el gobierno y consentidos por las multinacionales.Los actores implicados en el conflicto del Darfur se puede clasificar según el criterio territorial siguiente: actores dentro de la región en cuestión y actores que no pertenecen a dicha región pero que están relacionados con el conflicto, es decir, internos y externos.
INTERNOS
1) Población civil: en Darfur, zona regional de Sudán, hay casi 6 millones habitantes, que se dividen a su vez en más de 80 grupos tribales. Su idioma oficial es el árabe, aunque existen 134 lenguas vivas no oficiales. La esperanza de vida gira entorno a los 56 años. En cuanto a la religión, un 70% son musulmanes, un 25% animistas y un 5% cristianos. Y por lo que se refiere a etnia, el 52% son negros; el 39%, árabes; el 6%, beja; y el 2% extranjeros. El papel de esta población ha sido el de víctima de los ataques gubernamentales y de las milicias yanyawid, sobre todo aquella población de etnia afro-negra, pero incluso musulmanes. Se deben considerar un total de 200.000 víctimas mortales y 1 millón de desplazados internos y fuera del país. De toda la población ha surgido movimientos rebeldes como las JEM y el SLA, que se detallan más adelante.
2) Gobierno sudanés (en la capital, Jartum): Actualmente lo preside el islamista Omar Al Bashir miembro del Partido del Congreso Nacional. Gobierna desde 1989, habiendo provocado un golpe de estado para poner fin al gobierno del electo Sadiq Al Madhi. Estableció un régimen militar y su gobierno se caracteriza por la política de islamización, promulgando la Sharia (Ley Musulmana) para todo el territorio. Recibe influencias del Frente Islámico Nacional. Ejerce represión, sobre todo, contra los no-árabes, y da apoyo implícito a la actuación violenta de organizaciones paramilitares como la milicia Yanyawid. Recientemente ha negociado, de forma definitiva –aparentemente- la paz con el sud del país. Le quedó pendiente la situación de la región Darfur donde mantiene ataques mediante su fuerza militar y la de las milicias Yanyawid. Además, está dando largas a tratados que firma con la ONU. Por ejemplo, no está desarmando a las milicias Yanyawid, tal como prometió.
3) Milicias árabes Yanyawid: las forman gente de tribus nómadas locales. Antes se les denominaba Muharilin. Ahora se les llama Yanyawid (que significa jinetes armados). Suelen ir a caballo o camello. Atacan a los poblados dedicados a la agricultura, como los fur, los masalit y los zaghawa. Su objetivo es arabizar la zona de Darfur, expulsando de la misma a los habitantes negros, en una lucha, a su vez, por los escasos recursos naturales (agua, tierra fértil) y valiosos para comercio, como el petróleo. Hacen operaciones de tierra quemada. Roban para enriquecerse.
4) Movimiento/Ejército de Liberación de Sudán (SLM/A): surgen a raíz de los acuerdos de pacificación entre el norte y el sud del país, tratados de paz en los que no se dedicaba parte al conflicto regional de Darfur. Formado por rebeldes de antigua formación soviética y del Frente Nacional Islámico, entre los que predominan jóvenes graduados y gente de los centros urbanos, y liderados por Ahmed Nur, reivindican que se les escuche, que se les tenga en cuenta porque buscan una solución dada su especificidad como región histórica con su propia problemática. Algunas fuentes rebelan que reciben apoyos de material, formación y estrategia por parte del SPLA –más adelante descrito–, con intereses en la solución también de ese conflicto. Quieren la separación de Estado y religión.
5) Movimiento de Justicia e Igualdad (JEM): surgen casi al mismo tiempo que el SLA. Son igual que ellos, gente inexperta pero con voluntad para reivindicar sus demandas y protestar por la marginación que el gobierno practica con las periferias. Khalil Ibrahim es su líder. Esa conjunción de aspiraciones que hay entre SLA y JEM se ve en todo menos en que el JEM no pide la separación entre Estado y religión. Últimamente han sufrido un deterioramiento de la disciplina y han atacado contra civiles.
6) Ejército Popular de Liberación de Sudán (SPLA) de John Garang: su papel en este conflicto es de apoyo concreto en la elaboración de la declaración política del SLM/A, además de subministrarles –según algunas fuentes- armas, dotarlos de entrenamiento y transmitirles planes estratégicos.
EXTERNOS
1) Países fronterizos: Chad, Kenya: el Chad es el país fronterizo con Sudán que está recibiendo más refugiados de Darfur, dada su proximidad a esa región. Es uno de los 10 países más pobres del mundo. Está sufriendo una explosión demográfica, ahora acentuada por las ingentes llegadas de refugiados. Hasta el momento ha estado en la mediación del conflicto. Se retiraron por amenazas de las milicias Yanyawid. Kenya es destacable porque ha sido un país que se ha ofrecido para albergar encuentros de paz entre el norte y el sud de país. Ahora parece que vuelve a estar en la mediación para solucionar el conflicto en Darfur.
2) Países con negocios petrolíferos (EEUU, China, Francia, principalmente): en la región hay inversiones petrolíferas de China y Francia. Junto con EEUU, los tres países son miembros del Consejo de Seguridad de la ONU. EEUU tiene un interés especial en posicionarse en contra del gobierno sudanés. Por tanto, defiende cualquier causa que se le oponga, ya que considera al régimen de Jartum “amigo” de los terroristas. La posición interesada de estos países hace que toda resolución de la ONU sea con su beneplácito. Ello supone que el resultado final de la resolución sea mínimo por lo que se refiere a avances de pacificación.
3) Países islámicos que apoyan al gobierno de Jartum: hay que destacar sobretodo a Irán como país que apoya al gobierno de Al Bashir. Ha firmado hasta el momento más de 30 acuerdos económicos con el gobierno de Sudán, ha lanzado empresas, ha formado al ejército y a la inteligencia al servicio gubernamental. Incluso a abastecido de petróleo y de pasdaranes (Guardianes de la Revolución) al gobierno islamista de Al Bashir.
4) Organizaciones Internacionales: UA, ONU, UE, FMI, Banco Mundial, ONG: Hay una intervención en ayuda humanitaria, de vigilancia y de observación. En ese aspecto, la Unión Africana (UA) sí han puesto más énfasis. Las ONG tienen un papel de atención médica y de ayuda humanitaria en general. Hay una falta de mediación por parte del organismo internacional más relevante, la ONU. Sólo ha acordado varias resoluciones que, sin embargo, dejan dudas de cómo se solucionará en su globalidad.
¿Finalizará el conflicto?
El conflicto de Darfur, más allá del planteamiento simple que se ha pretendido vender a la comunidad internacional de una guerra religiosa o étnica sin más, traspasa las fronteras de la religión. En la batalla subyace una crisis de base política y económica.
El origen de los enfrentamientos es la gran desigualdad entre el desarrollo del norte, árabe e islamista, y las comunidades negras del sur, cristianas y animistas. Las fuerzas coloniales británicas alimentaron esta desigualdad. Después lo hicieron los gobiernos de Jartum, que han tratado imponer el modelo de Estado islámico y centralizado en todo el país.
Por todo ello, la raza negra ha sufrido un permanente sometimiento a la población árabe. No obstante, la clave del conflicto es más económica que religiosa. Se centra en la lucha por el control de los recursos naturales. En el norte se concentra la actividad comercial y agrícola, las redes de transporte terrestre y marítimo, mientras que el sur alberga las fértiles tierras de Renk, la zona petrolífera de Bentiu y los yacimientos de níquel y uranio.
Lo que en principio nació como un conflicto étnico pronto adquirió carácter de guerra civil. Los fundamentalistas insistían en transformar el país en un estado islámico. La máxima presión llegó con el dictador Yaafar el Numeiri, que impuso en 1983 la ‘Sharia’ en todo Sudán. La población negra perdió entonces la limitada autonomía que había logrado en 1972 tras la primera guerra civil para ser de nuevo ultrajada y sometida por los árabes del norte. Nació entonces como respuesta la principal organización rebelde, el Ejército de Liberación del Pueblo Sudanés (ELPS), de John Garang. Pero cuando realmente se agravó la situación fue en 1989, tras el golpe de Estado de Omar Hasán al Bashir: se impuso con dureza la ley islámica en todo el país y se erradicó toda libertad.
Éstas son las causas históricas. Vayamos a la situación actual. La población en Darfur se divide en las tribus nómadas árabes ganaderas y las tribus negras agrícolas y sedentarias. En cuanto al conflicto económico, existe una evidente disputa por el control de los recursos naturales de la zona: la tensión ha aumentado a medida que la relación entre disponibilidad de agua y población se ha agravado. Además, el componente religioso, anteriormente apuntado, no es lo principal pero sí es importante: se enfrentan un norte árabe y musulmán contra un sur africano cristiano y animista. En este último conflicto apuntado, el gobierno central de Jartum está negociando con el SPLA (Ejército de Liberación Popular de Sudán) para obtener la paz, sin embargo en el proceso de mediación no tiene en cuenta a todos los actores implicados; el SLA y el JEM también serán marginados esta vez, el gobierno los considera simples grupos revolucionarios; la no inclusión del SLA y del JEM, en la pacificación del norte y el sur del Sudán, agrava aún más la tensión que existe entre la región del Darfur y el gobierno central. A los problemas religiosos y económicos se le suman problemas políticos y administrativos, que tienen que ver con la autonomía de la región y su situación.
Podemos clasificas básicamente en cuatro la casuística del conflicto en la región de Darfur. Así, debemos tener en cuenta: la marginación histórica del sur de Sudán, la demanda de más autonomía para la región, la inclusión en el proceso de paz con el SPLA (Ejército de Liberación Popular de Sudán), y las disputas por el control del poder y los recursos con la participación de multinacionales. Éstas son bases suficientes parar desencadenar un conflicto armado. Encontramos problemas de base económica, religiosa, política y administrativa, principalmente. Analicémoslos en más profundidad.
Según el SLA y el JEM, los tres estados que componen la región de Darfur han sido tradicionalmente ignorados por Jartum. Las políticas económicas dirigidas desde el poder central han beneficiado siempre a las comunidades árabes y han discriminado a las comunidades de origen africano. Esto no ha hecho más que aumentar la pobreza y el subdesarrollo de la región.
El SLA y el JEM también demandan mayor representación en las instituciones de ámbito nacional, debido a su nula participación en estas instancias a pesar de que los tres estados concentran el 25% de la población total del país. Así pues, la distribución administrativa es un acicate más del conflicto. También se demanda mayor autonomía para la región. SLA y JEM exigen la reconstitución de Darfur como un único estado o región. También piden la derogación de algunos administrativos que el Gobierno realizó en 1994 para favorecer a sus aliados políticos y debilitar las estructuras tradicionales de poder. Llevar a cabo todo esto, en base a la posible futura independencia del sur según el resultado del próximo referéndum, sino se elabora con un buen proyecto institucional puede implicar una destrucción total del sistema actual administrativo y un reestablecimiento del poder tradicional entre las tribus de la región, lo cual es complicado administrativamente, ya que todos estos cambios deben partir de una profunda reforma del sistema político. Además, las actuaciones de los actores imperialistas internacionales pueden perjudicar duramente el desarrollo del posible nuevo estado. SLA y JEM también han exigido ser tenidos en cuenta en las negociaciones entre el Gobierno y el SPLA. Los grupos quieren que sus exigencias se tengan en el mismo nivel de consideración que las del SPLA.
Por último, encontramos las disputas por el control del poder y los recursos. Desde hace décadas las diferentes comunidades que habitan la región se han enfrentado por el acceso a la tierra fértil, el agua y a los escasos recursos (debemos tener en cuenta que el Sudán es un país con una franja desértica extensa), así como por su presencia en las instancias políticas regionales y estatales. Sudán cuenta con el petróleo y gas natural como principales recursos económicos, tan solicitados por el mercado internacional. Se estima que las reservas de petróleo están entre los 600 millones y 1,2 billones de barriles y las de gas natural sobre los 3 trillones de pies cúbicos.
Una vez se conozca el resultado del referéndum, posiblemente con la victoria de la independencia de la zona sur, los sucesos pos-electorales serán de primer orden para la marcha de una convivencia pacífica entre los dos nuevos estados. Entre los problemas existentes será el reparto de las reservas petroleras, muchas de las cuales están en zonas fronterizas, o la convivencia de inmigrantes de la zona sur que residen en la zona norte,… pero sobre todo la actuación de los países imperialistas del Consejo de Seguridad de la ONU, como Rusia, China, Francia, Gran Bretaña o los Estados Unidos, que buscaran adentrarse para obtener ganancias extremas en su control político y económico en base a las reservas de petróleo. ¿Pasará Sudán de un conflicto interno de gran intensidad a un conflicto bilateral (con los dos nuevos estados) de baja intensidad? Los siguientes meses nos darán la respuesta, ahora tocar saber si se fundará o no un nuevo estado africano.
sábado, 7 de agosto de 2010
¿Quién demoniza a Eritrea y por qué?

Treinta y cuatro minutos es el tiempo que necesitó el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas para decidir la suerte de Eritrea. En efecto, el Consejo votó la resolución 1907/2009 que impone sanciones a este pequeño país del Cuerno de África. Pero esta decisión descansa en unas informaciones inventadas y en una campaña de mentiras dirigida principalmente por Estados Unidos, Gran Bretaña y Uganda. Sólo China se abstuvo y Libia votó en contra.
A Eritrea se le reprocha proporcionar armas y munición a grupos armados en Somalia, y mantener relaciones conflictivas con sus vecinos de Etiopía y Djibuti. Es evidente que los miembros del Consejo que votaron a favor de la aplicación de sanciones no conocen ni la historia de Eritrea ni la situación de Somalia. Sin embargo, el gobierno de Asmara no ha dejado de repetir a Naciones Unidas que no proporciona armas a los grupos somalíes. No sólo no posee los medios de hacer sino que además propuso unas pistas de solución para resolver la crisis somalí: abrir a todos los actores del país el diálogo para la reconciliación, sin injerencia de, por ejemplo, potencias extranjeras.
Naciones Unidas no tuvo en cuenta estas propuestas y acusa a Eritrea. Sin embargo, este país no es quien ha creado el problema somalí, tampoco quien lo ha invadido ni quien ha violado el embargo de armas impuesto en 1992. Entonces, ¿quiénes son los verdaderos responsables (1)? Quienes dirigen hoy el barco del Consejo de Seguridad.
En efecto, el Cuerno de África es una región estratégica para Washington, que trata de instalar ahí una base militar. ¿Con que objetivo? Controlar Oriente Medio y el acceso africano al océano Índico. Se ha ganado a Etiopía y a Djibouti para la causa de Estados Unidos. En Somalia no hay gobierno desde hace veinte años y el país está sumido en el caos. Cuando el movimiento de los Tribunales Islámicos consiguió devolver la paz al país en 2006, el ejercito etíope apoyado por Washington invadió Mogadiscio. Desde entonces la situación no ha dejado de deteriorarse. Queda Eritrea, que resiste a las políticas imperialistas llevando una política independiente.
Precisamente por eso se la ataca hoy. El gobierno de Asmara ha hecho cuanto ha podido con los pocos medios que tiene para proteger a su pueblo de los saqueos y continuos abusos de las potencias coloniales. La economía del país se basa esencialmente en una agricultura en pleno desarrollo, el gobierno apuesta mucho por elevar el nivel educativo y la red de infraestructuras está relativamente desarrollada. El país dispone además de importantes recursos en oro, cobre, gas y petróleo todavía sin explotar. Estas materias primas atraen el apetito de las potencias neo-coloniales. Pero Eritrea elabora su propio modelo de desarrollo y desea disponer de sus riquezas a su manera.
También en el plano diplomático Asmara desea devolver la paz al Cuerno de África invitando a todos los actores de la zona a dialogar sin interferencia de las potencias extranjeras. Evidentemente, esta visión de la política no coincide con los intereses estadounidenses. En efecto, Washington teme perder totalmente el control del Cuerno de África. En primer lugar, porque no logra imponer el gobierno que desea en Somalia. A continuación, porque el actual régimen etíope, fiel a Estados Unidos, cada vez es más cuestionado dentro de sus fronteras y podría perder las próximas elecciones. Por último, porque el modelo eritreo, que se basa en una política independiente de las potencias extranjeras, podría tener imitadores en la zona.
Por consiguiente, Estados Unidos trata de marginar a Eritrea. Por ello ha hecho que se aprueben unas sanciones injustas contra este país. Pero los miembros del Consejo de Seguridad deben evaluar todos los hechos y las pruebas presentadas para encontrar una solución pacífica a los problemas del Cuerno de África. Se han previsto manifestaciones en Europa, Estados Unidos y Australia para pedir al Consejo de Seguridad que revise su decisión (2). Los países de África necesitan paz, no traficantes de armas, invasiones o sanciones.
Notas
1. Véase el capítulo de nuestra serie “Comprender el mundo musulmán”: “Cómo mantienen a Somalia en el caos las potencias coloniales”
2. Para más información véase http://eritrean-smart.org/node/26
Traducido del francés por Beatriz Morales Bastos.
Eritrea, un socialismo desconocido de África

En una entrevista Mohamed Hassan, experto en geopolítica y uno de los mejores especialistas del mundo árabe y musulmán, descubre una realidad ignorada incluso en medios alternativos.

Algunas de sus afirmaciones. 1
Eritrea está en el Cuerno de África, región de guerras, hambre, pobreza y neocolonialismo. Su gobierno ha hecho una revolución que recuerda a Cuba y también sufre el ataque de Estados Unidos y sus aliados.
Su proyecto político para la región es poner término pacífico a los múltiples conflictos entre vecinos sin interferencias foráneas y desarrollarse juntos aprovechando sus riquezas naturales.
Eritrea ha debido luchar sola contra Etiopía que, con el apoyo de Europa, Israel, la URSS, Estados Unidos, ha intentado anexarla y destruir su sistema político.
Es un país con rasgos particulares herencia del colonialismo italiano que instaló industrias, desarrolló la agricultura y permitió la formación de una clase obrera, sindicatos, periódicos, organizaciones nacionalistas.
En la década de 1970 se formó el Frente de Liberación del Pueblo Eritreo (FLPE) de inspiración marxista que en medio de la lucha contra los ocupantes etíopes inició una verdadera revolución, emancipación de la mujer, organización de consejos democráticos en las ciudades, reforma agraria, educación, con lo que logró movilizar al pueblo y vencer a fuerzas materialmente muy superiores.
En 1982 pudo derrotar pese a grandes pérdidas a una junta militar etíope apoyada por la URSS que contaba con 1000 tanques, 1500 transportes blindados, 90 aviones de caza y helicópteros de combate y unos 150 mil hombres.
En 1993 asumió el poder el FLPE que ha establecido un modelo de desarrollo de cinco pilares.
La seguridad alimentaria, fundamentada en la agricultura pluvial y la economía de plantaciones, la reforma agraria que entregó a cada agricultor su propio terreno, un sistema mecanizado y estaciones de tractores del estado para los campesinos, que tienen tiempo de aprender a leer y medios para formarse en otros oficios.
El acceso al agua potable, que evita enfermedades y muertes endémicas en África.
La sanidad, gratuita, con una red competente de clínicas diseminadas por todo el país y conectadas a hospitales.
La educación, una prioridad del estado que quiere desarrollar sus recursos humanos para tener personal competente propio con que explotar sus materias primas.
Los expatriados, el último pilar, son los eritreos que envían dinero a sus familiares desde el extranjero y de paso pagan un porcentaje al gobierno, lo que constituye una fuente considerable de ingresos.
La política del FLPE se ha hecho fuerte respetando la igualdad para las etnias y confesiones, lo opuesto a lo común en África, donde etnias y religiones se matan entre sí. En el país hay cristianos y musulmanes y al menos nueve etnias diferentes La conducta de los dirigentes eritreos ha sido animar a cada etnia a valorar sus tradiciones y a compartirlas.
El presidente Isaias Afwerki, cuyo tren de vida es modesto, gobierna sin elecciones desde 1993. No hay oposición política y existe un solo partido. La democracia de múltiples partidos en el continente no funciona, crea divisiones y permite que las potencias neocoloniales cada cuatro o cinco años hagan triunfar a sus candidatos financiándolos.
La democracia de partidos donde el poder lo tienen los ricos, que no son elegidos, es un modelo y el sistema de partido único es otro modelo, según sus especificidades cada país debe resolver cuál le conviene.
“Eritrea es una democracia popular en la que las personas tienen acceso a la sanidad, no arriesgan la vida al beber un vaso de agua, tienen trabajo, comida, electricidad… Prefiero vivir en un país así antes que en una llamada democracia como Congo o Etiopía. Y si a pesar de todo se considera a Eritrea una dictadura, prefiero vivir sobre una dictadura así…”, dice Hassan.
En lo religioso Eritrea reconoce a la Iglesia ortodoxa, católica, evangélica luterana y el Islam. Para practicar otra religión, como protección de las que sirven intereses políticos extranjeros, se debe presentar un expediente donde se declare su forma de financiamiento externo. Es el caso principalmente de la religión protestante y de la corriente pentecostalista, relacionada con la extrema derecha estadounidense, que promueve el éxito material exacerbando el individualismo. Sus misioneros disponen de mucho dinero para convertir pobres, en cierto modo comprándolos.
Eritrea prohibió los medios privados de información porque en África se necesita un capital muy grande para crear uno y es imposible competir con los occidentales que por lo tanto son hegemónicos. Se ha encarcelado periodistas por estar al servicio de las potencias imperialistas y manipular la opinión pública para desestabilizar al gobierno. Como en Cuba y Venezuela el pago lo hacen servicios secretos extranjeros.
Los sistemas políticos en La Habana y Asmara son muy parecidos. También Isaias Afwerki y Fidel Castro. Ambos han luchado por liberar a sus países antes de presidirlos, lanzaron la revolución social a favor del pueblo y tanto Eritrea como Cuba son bastiones contra el imperialismo, lo que les acarrea las iras de Estados Unidos.
El Cuerno de África es una región estratégica para Washington, que trata de instalar ahí una base militar para controlar Oriente Medio y el acceso africano al océano Índico. El imperio ya se ha ganado a Etiopía y Djibouti. Su objetivo ahora es Eritrea y consiguió que el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas la condenara acusándola falsamente de armar grupos rebeldes somalíes.
África nunca se ha liberado del colonialismo. Occidente, por medio de la Organización Mundial de Comercio, impone unas reglas que permiten a sus multinacionales saquear las riquezas africanas.
La voluntad de Eritrea es liberarse de las potencias extranjeras. La economía del país se basa esencialmente en una agricultura en pleno desarrollo, la red de infraestructuras está relativamente desarrollada, se dispone de importantes recursos en oro, cobre, gas y petróleo todavía sin explotar. Desea disponer de esas riquezas a su manera. Elabora un modelo de desarrollo propio que está disponible para inspirar a otros gobiernos de una África que posee enormes riquezas.
No necesitamos a Occidente para desarrollarnos, es el lema eritreo.
1 Ver Entrevista a Mohamed Hassan “Todo lo que usted no debería saber sobre Eritrea (3/3)”,
Grégoire Lalieu & Michel Collon, Michelcollon.info http://www.rebelion.org/noticia.php?id=109759
sábado, 24 de julio de 2010
Documentos revelan que EEUU y Colombia planean ataque contra Venezuela

Caracas, 24 de julio 2010 – El Presidente Hugo Chávez denunció este sábado que Estados Unidos planea atacar a Venezuela y derrocar su gobierno. Durante la celebración del natalicio del Libertador Simón Bolívar, Chávez leyo de una misiva secreta que había recibido de una fuente no revelada desde los Estados Unidos.
“Viejo amigo, hace años no le veo, como te comenté, lee los tres últimos que te envié, la idea sigue siendo la generación del conflicto por el lado occidental”, leyó Chávez del texto confidencial.
“Los últimos acontecimientos confirman todos, o casi todos, lo que éstos discutieron en parte por aquí y otras informaciones que me han llegado desde arriba”, continuó la carta.
“La fase de preparación de la comunidad internacional, con ayuda de Colombia, está en plena ejecución”, manifestó el texto, haciendo referencia a la sesión extraordinaria en la Organización de Estados Americanos (OEA) el jueves pasado, durante la cual el gobierno de Colombia acusó a Venezuela de apoyar “terroristas” y dar refugio a “campamentos terroristas” en territorio venezolano. El gobierno colombiano dio un “ultimatum” de “30 días” a Venezuela para permitir una “intervención internacional”. El Departamento de Estado también apoyó la posición de Colombia e instó a Venezuela que “debe responder frente a esta información ‘comprabada y confirmada’”.
La misiva continuó con más detalles, “Te mandé a decir que tienen fecha límite los eventos el 26, pero por alguna razón están adelantando movimientos que eran para ejecutarse después”.
“En los Estados Unidos se acelera la fase de ejecución con una fuerza de contención hasta Costa Rica con el pretexto de la lucha contra el narcotráfico”.
El primero de julio pasado, el gobierno de Costa Rica autorizó la entrada de 46 buques de guerra y 7 mil marines estadounidenses en su territorio.
El verdadero objetivo de esta movilización militar, destacó el documento, es para “apoyar operaciones militares” contra Venezuela.
ASESINATO Y DERROCAMIENTO
“Hay un acuerdo entre Colombia y Estados Unidos con dos objetivos: uno es Mauricio y el otro es el gobierno”, reveló el texto secreto. El Presidente Chávez explicó que “Mauricio” es el seudónimo utilizado en estas comunicaciones.
“La operación militar va”, alertó el texto, y la realizarán “los del norte, pero no quieren entrar directamente a Caracas”.
“Están cazando a ‘Mauricio’ fuera de Caracas, es muy importante, te lo repito es muy importante”.
El Presidente Chávez reveló que había recibido comunicaciones de la misma fuente en ocasiones anteriores alertándolo sobre amenazas peligrosas. Recibió una carta de la fuente días antes de la captura de más de cien paramilitares colombianos en las afueras de Caracas, que eran parte de un plan de asesinato contra el jefe de estado venezolano. Otra comunicación le llegó en las semanas antes del golpe de Estado de abril 2002. “La carta habló de francotiradores y el golpe”, explicó Chávez, “y tenía razón, la información fue veraz, pero no fuimos capaces de actuar a tiempo para prevenir la situación”.
EXPANISIÓN MILITAR DE EEUU
Esta última revelación llega justo después de la decisión de romper relaciones con Colombia, tomada por el Presidente Chávez luego del “show” de Colombia en la OEA.
“Uribe es capaz de cualquier cosa”, alertó Chávez, anunciando que el país está en máxima alerta y las fronteras serán reforzadas.
En octubre 2009, Colombia y Estados Unidos firmaron un polémico acuerdo militar que autorizó a Washington la ocupación de siete bases militares y el uso del territorio completo para ejecutar sus misiones militares. Una de las bases señaladas en el acuerdo, Palanquero, fue citada en un documento de la Fuerza Aérea de Estados Unidos de mayo 2009, como necesaria para “conducir operaciones militares de amplio espectro” por todo el continente y para combatir “la amenaza de gobiernos anti-estadounidenses” en la región.
Palanquero también fue considerada una pieza crítica para la estrategia de movilidad global del Pentágono, como fue destacado en el Libro Blanco: Estrategia de Movilidad Global del Comando de Movilidad Aéreo, publicado en febrero 2009. “El Comando Sur ha identificado a Palanquero, Colombia (Base Germán Olano SKPQ), como un lugar de cooperación en seguridad (CSL por sus siglas en inglés). Desde este lugar, casi la mitad del continente puede ser alcanzado por un C-17 sin tener que reabastecer”.
El presupuesto de 2010 del Pentágonoincluyó una solicitud de 46 millones de dólares para mejorar la instalación en Palanquero, para apoyar la “Estrategia de Postura de Teatro” del Comando Combatiente, y “dar una oportunidad única para operaciones de amplio espectro en una sub-región crítica de nuestro hemisferio donde la seguridad y estabilidad está bajo la constante amenaza de insurgencias terroristas, gobiernos anti-estadounidenses, la pobreza endemica y las frecuentes desastres naturales”.
El documento de la Fuerza Aérea de mayo 2009 además reveló que Palanquero sería utilizado para “incrementar nuestra capacidad de conducir operaciones de Inteligencia, Reconocimiento y Espionaje (ISR por sus siglas en inglés), mejorar el alcance global…y aumentar la capacidad de guerra expedita”.
En febrero 2010, la Dirección Nacional de Inteligencia de Estados Unidos clasificó a Venezuela y el Presidente Chávez como “Líder Anti-estadounidense” en la región, en su informe anual de amenazas.
Estados Unidos también mantiene dos bases de operaciones de avanzada en Aruba y Curazao, apenás kilómetros de la costa venezolana. Durante los últimos meses, el gobierno venezolano ha denunciado la intromisión no autorizada de varios aviones no tripulados (drones) y otros aeronaves extranjeros en territorio venezolano.
Al mismo tiempo, documentos oficiales de Estados Unidos recientemente desclasificados revelan entre $40 a $50 millones de dólares en financiamiento a grupos y medios anti-Chávez, para alimentar el conflicto dentro del país, ejecutar acciones de desestabilización y subversión interna, y promover matrices de opinión a nivel internacional para justificar una agresión contra Venezuela.
Estas últimas revelaciones evidencian que están preparando un conflicto serio, peligroso y no justificado contra Venezuela; un país con una democracia vibrante y las más grandes reservas petroleras del mundo.
[Ver los documentos militares de Estados Unidos aquí:
7/24/10 5:50 PM ® Centro de Alerta para la Defensa de los Pueblos 2009.
domingo, 2 de mayo de 2010
"La Ciudadanía": otra ficción del arsenal ideológico y político de la burguesía *

"...Cuando recrudece la movilización y la lucha de los pueblos por sus
reivindicaciones y conquistas sociales y políticas, en la búsqueda de cambios
sustanciales en la vida de la sociedad; cuando se ensancha y dinamiza la
tendencia democrática, progresista y de izquierda protagonizada por los
trabajadores, los indígenas, la juventud, las mujeres y los pueblos, ahí es
donde se intenta implantar estas visiones ficticias y perversas respecto de que
la sociedad actual debe erigirse 'sobre el concepto de la ciudadanía'... "
"El Estado es una organización especial de la fuerza, es una organización de la
violencia para la represión de una clase cualquiera (...) Las clases
explotadoras necesitan la dominación política para mantener la explotación,
es decir en interés egoísta de una minoría insignificante contra la mayoría
inmensa del pueblo. Las clases explotadas necesitan la dominación política para
destruir completamente toda explotación, es decir, en interés de la mayoría
inmensa del pueblo contra la minoría insignificante (los terratenientes y
capitalistas). (V.I. Lenin "El Estado y la Revolución" Moscú
1976.)
Octubre 2009.
* Tomado de: Política Revista Teórica del Comité Central del Partido Comunista Marxista Leninista del Ecuador. Edición Nº 25 . Noviembre 2009