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miércoles, 23 de enero de 2008

Mayo `68: El año en que cambió el mundo





El movimiento de mayo ´68 tuvo mucho significado para los estudiantes universitarios porque les brindo la oportunidad de apreciar de cerca la construcción de una situación revolucionaria basada en la democracia directa, la lucha en las calles y antagonismo pleno con toda forma conservadora que para entonces significaba burguesa. El papel de los partidos políticos en la Universidad también se hizo relevante, es necesario pues sacar lecciones al respecto, para que se cometan los mismos errores de aquellas épocas, teniendo siempre en cuenta que en Latinoamérica las luchas estudiantiles son de mayor data, con la limitación que el programa de reforma enarbolado los aísla del movimiento proletario y social.








El año en que cambió el mundo / Vicente Verdú




En 2008 se cumple el 40º aniversario de un momento clave del siglo XX. París, San Francisco, Praga, Vietnam. Muchas mechas prendieron a la vez y una generación de jóvenes se rebeló contra el modelo de sociedad burguesa. Su moral represiva se combatía con la liberación sexual, el placer inmediato de las drogas, el ‘rock and roll’. Aquellos chicos, lejos de avergonzarse de su inmadurez, sacaron pecho. Se gritaba “la imaginación al poder”. Pero, ¿qué imaginación?, ¿y qué poder? Aliados de la lucha obrera, los ‘sesentayochistas’ pertenecían en su mayoría a las clases acomodadas. Negaron el consumo y acabaron siendo sus máximos aliados. Promovieron la revolución social desde el superindividualismo. Las contradicciones del 68 son numerosas. Pero de cada una de ellas saltó una chispa. Y entre todas forman una luz que sigue iluminando el mundo cuarenta años después.

"Desear la realidad está bien, realizar los deseos está mejor”. La consigna no dejaba lugar a dudas, puesto que a la revolución de 1968 dejaba olisquear desde lejos los tufos que caracterizan a la orgía. La misma significación medular se encerraba en el “ser realistas, pedir lo imposible”, o, lo que es lo mismo, que todo lo soñado se cumpliera y que cualquier bien llegara a las manos con el simple derecho de existir. No podía, pues, considerarse extraño que los detractores observaran el movimiento como una pataleta de hijos mimados. Y obscenos.

El talante dionisiaco del 68 se oponía al orden sexual que reinaba en la sociedad burguesa, y ello constituyó el núcleo basal de la revuelta. Una revuelta generada no por fuerzas masónicas ni porque hubiera subido el precio del trigo al modo de la revolución de 1789, sino por la potencia del orgón.

Todas las críticas a los fuegos de artificio político del 68 no tienen en cuenta su hoguera fundamental, encendida desde el sexo, y gracias, decisivamente, al movimiento de liberación de la mujer. Sin el concurso de la liberación femenina no habría sido posible llegar a nada, pero con su complicidad saltaron los tabiques del tinglado tradicional.




El capitalismo, sin embargo, se mantuvo airosamente en pie. Más aún: el odiado capitalismo mutó su antigua piel por un satén de irisados colores, y con ello obtuvo capacidad para respirar mejor y desarrollarse como una verbena de consumo agregada a la fiesta del orgasmo, el antiautoritarismo, la aventura y el amor a la revolución.



Daniel Bell presagiaba en Las contradicciones culturales del capitalismo el conflicto que podría crearse cuando la ética del trabajo, derivada del ascetismo protestante, fuera asaltada por un modo de vida basado en el goce inmediato y el placer consumista. Pero el conflicto no creó jamás parálisis, sino, por el contrario, un efecto acelerador. Así, el libro más citado y célebre de Bell ha ido convirtiéndose en su obra más acertada si se lee, aproximadamente, en sentido inverso. Contradicciones en el sistema, sí; pero en lugar de romper el mecanismo, como creían Bell y los del ’68, se registró un superaccidente de cuya energía el capitalismo salió tan rejuvenecido como por un exfoliante de Clarins.



Los años sesenta constituyen la década crucial en que el conspicuo capitalismo de producción, oscuro, austero y represor, empezó a girar hacia el cromatismo musical del capitalismo de consumo. Mayo del ’68 significó, para los analistas sociopolíticos, la cristalización conjunta del malestar obrero, el malestar estudiantil en la universidad y la explosión del reino juvenil que estaba cociéndose desde los años ’20.



En 1925, Ortega y Gasset repetía en La deshumanización del arte su constatación, entonces asombrosa, de que los muchachos, en lugar de avergonzarse por su inmadurez y esforzarse en adoptar hechuras de viejo para ganar reputación, empezaban a sentirse ufanos de su apariencia.
¿Qué significaba esta traslación al look? Tenía que ver con que el viejo había perdido liderazgo.
Mayo del ’68 fue el éxito de la cohorte juvenil que cabalgó sobre la cresta de los espasmos ideológicos, artísticos y económicos, mientras ganaba la relevancia que sus mayores dilapidaron con el fracaso humano de las dos guerras mundiales. El creciente valor de la materia joven significó un vuelco en la jerarquía de todos los valores. El prototipo burgués basaba su moral en tres virtudes capitales: el ahorro, la utilidad y la finalidad. Mayo del ’68 y su máximo motor emocional refutaba cada uno de esos principios. Frente al ahorro y la contención sexual, propugnaba el gasto orgasmático (la energía del orgón que teorizó Wilhelm Reich); frente a la renuncia, el placer sin espera.



El ahorro se reveló entonces equivalente a la represión (el ahorro de sexo femenino hasta la boda), y la utilidad o la finalidad se manifestaron como la marca desencantada del proyecto y de la acción. Mayo del ‘68, encarnado en la orgía, empujaba en la otra dirección. Frente al ahorro represivo, el gasto; contra la calculada utilidad, la inmediatez, y frente a la finalidad, la aventura. La reunión de estos tres elementos dibuja el triángulo de la cultura de consumo. Maldecir ahora la sociedad de consumo resulta tan pesado como rancio, pero entonces era una manera joven y anticapitalista de ser. Para José Luis Aranguren (Cuadernos para el Diálogo), el consumismo era “un reduccionismo economicista de la vida”, y para Jean Baudrillard, “constituía un sistema que se hallaba en trance de destruir las bases del ser humano” (La societé de consommation, Denoël, 1970). Esta era la doctrina central. Y la paradoja, por tanto, era ésta: los presupuestos de la revolución sesentayochista procedían de la sociedad de consumo que crecía bajo sus pies, pero sus líderes repudiaban con vehemencia el consumismo, siendo ellos, por excelencia, grandes consumistas: del tiempo, del sexo, de los derechos, de los mass media.



De hecho, tanto Mayo del ’68 como el sistema de consumo son inconcebibles sin la gigantesca explosión de los mass media. La comunicación de masas y el consumo de masas, la fiesta y el contagio sesentayochistas fueron cruzándose en una copulación reproductora. De ahí que la revuelta fuera, de una parte, muy amplia, a la manera de una endemia, y de otra, muy efímera. Los media difundieron la nueva visión de la sociedad, la universidad, la psiquiatría, la familia, la escuela, la relación intersexual, los derechos de la mujer, y recrearon, con su ejercicio, la composición de una estampa nueva. Cuarenta años después no vale la pena calificar de éxito o fracaso aquella subversión porque sus vindicaciones se han inscripto en el alma social como un bordado del mismo hilo.



Sin la mujer, en suma, no habría sido factible la fiesta del ’68, y gracias a su vigoroso movimiento de liberación se emanciparon dos o tres sexos a la vez. El suyo, que funcionaba como gran policía de las buenas costumbres, y el sexo masculino, que obtuvo la inesperada franquicia para intercambiar sus deseos con los de sus parejas. Aquella renuncia a llevar sujetador fue literalmente la pérdida del sujetador.



No hubo tiempo para culminar la gran idea sexualista, pero ¿quién duda de que se consumaron muchos cortejos? Buena parte de la guerra de generaciones de entonces procedía no tanto del choque maoísta con los progenitores como de la incompatiblidad entre sus dictámenes sobre el sexo y el matrimonio y la teorética del amor libre. Muchas o todas las comunas fracasaron, y prácticamente cualquier intento de tríos a la manera de Jules et Jim provocaron neurosis; pero tanto Truffaut como nosotros, sus coetáneos, no desperdiciamos la oportunidad para ensayar.
De ahí aquello tan conocido de “la imaginación al poder”. ¿Qué imaginación? ¿Qué poder? Todo aquello que procedía de inaugurar excitadamente una transgresora, soñada y revolucionaria realidad sexual. El LSD, la marihuana, el hachís, la droga en general aureolaba la juerga, y si fue, de un lado, una complacencia en el placer individual, fue, de otro, un signo de oro para señalar el nuevo momento del valor.



Con la droga se obtenía gozo inmediato, sin esperas. Al igual que sucedía con las adquisiciones a plazos o con las hipotecas después. Primeramente se accedía al bien, y más tarde llegaban los efectos secundarios. Todo lo contrario a la ecuación de las generaciones precedentes al ’68, que primero ponían la abnegación, el ahorro, la espera, y más tarde optaban a la debida compensación.



La inversión de este enunciado canónico, proyectado en casi todos los ámbitos de la realidad, decidió el rumbo de la cultura. Los sesentayochistas fueron los grandes promotores del consumo, negando, sin embargo, el consumo. Grandes promotores de la revolución social siendo superindividualistas. Formidables aliados de las protestas de la clase baja cuando, en su mayoría, procedían de la clase alta o media alta.

Las contradicciones de Mayo del ‘68 son tantas que hacen aún más brillante su memoria. De cada contradicción brota una chispa, y de todas ellas, una luminaria que, si fracasó en sus objetivos políticos explícitos, ha triunfado rotundamente en el deslizamiento de sus intuiciones y emociones sustanciales. Gran éxito de la feminidad, sin duda.

De: El País de Madrid.

sábado, 3 de noviembre de 2007

La Marina me ordenó infiltrar a Patria Roja


“Mi nombre es Erick Alberto, pero utilicé el de “Diego” para infiltrar a Patria Roja y obtener información sobre sus principales dirigentes. La Dirección de Inteligencia de la Marina, DINTEMAR, estaba intentando probar las supuestas relaciones financieras del partido con los gobiernos de Corea del Norte y Venezuela, y los vínculos que se decía existían con Sendero Luminoso. Pero como mis informes indicaban que no había pruebas de tales cosas, me calificaron de “volteado” y me amenazaron de muerte”



No es usual conversar con un agente de los servicios de inteligencia, dispuesto a contar su verdad. Erick Alberto (“Diego”) Flores Wong, identificado con DNI: 42611790, ha cumplido 32 años y tenía 20, cuando en 1995 se incorporó al Centro de Instrucción técnica Naval CITEN.




Quería ser oficial, pero carecía de recursos económicos suficientes. Así que me incorporé al Servicio Militar Obligatorio y después de tres meses empecé mi capacitación como suboficial en la rama de inteligencia”, expresan.Tres años toma el entrenamiento de un futuro agente de la inteligencia naval. “Diego” hizo todo el proceso y se entrenó en la técnica del OVISE (observación, vigilancia, seguimiento), aprendió a abrir candados y puertas, a usar disfraces, a perseguir y evadirse de sus perseguidores.
También se familiarizó con las claves del lenguaje adaptadas de los manuales de los Estados Unidos: “Papa Romeo”, era Patria Roja; “Sierra Lima”, se refería a Sendero Luminoso; “Delta Tango” era un delincuente terrorista. Y más criollamente: un “triste”, era un objetivo que ya estaba preso; un “frío”, uno que no dará más problemas.
“En el 2002, me entregaron la misión de asistir regularmente al local del Movimiento Nueva Izquierda MNI, en jirón Miró Quesada, en el centro de Lima. Debía ganarme la confianza y encontrar la forma de incorporarme a sus organismos. Para presentarme dije que era poeta y declamé algunas cosas que había escrito. Luego empecé a participar de actividades de la juventud y poco a poco logré contactar a varios dirigentes de los que me hice amigo”


“Papa Romeo”




“Diego” iba al partido, armaba pancartas, salía con los jóvenes y se enfrentaba a la policía en las calles. Escuchaba las conferencias. Tomaba parte en los debates. Luego hacía largos recorridos y cuando estaba seguro que nadie lo seguía, se dirigía a la Base Naval, ingresaba por una puerta en la que no se registraba a los que llegaban y redactaba su informe.

“Compré libros y música de izquierda para familiarizarme con mi trabajo. Y en la base naval escuchaba la música de homenaje al Che. Buena, loco, me decían otros agentes. Recibí una lista de personas a las que debía espiar: Alberto Moreno Rojas, Oscar Felipe Ventura, Víctor Ramírez Cifuentes, Julio Céspedes Olórtegui, Rolando Breña Pantoja, Gregorio Santos Guerrero, Julio Boza Pulido, etc., el congresista Werner Cabrera, la congresista Nancy Obregón, la parlamentaria Elsa Malpartida, el padre Marco Arana Zegarra. Debía informar qué hacían, con quién se reunían y sus relaciones con las embajadas”
“Me preguntaban sobre una entrega de 20 mil dólares que Corea del Norte había hecho a Moreno en un sobre cerrado, y que había sido detectado por otro agente de apellido Balvín. Y yo contestaba que cómo iba saber eso. ¿Acaso estaba presente?, ¿y cómo sabía lo que contenía un “sobre cerrado?. También insistían que había arsenales escondidos, que la Casas del ALBA servirían para organizar guerrillas, que las FARC daban dinero y armamento, que la Misión Milagro era una forma de introducir espías venezolanos, etc. Como se dieron cuenta que estaba cambiando, que me había dado cuenta que querían obligarme a aceptar mentiras, empezaron a desconfiar”
“A mediados del 2007, el jefe de la División de Operaciones Especiales, Capitán de Corbeta AP José Granda Gamarra, me amenazó abiertamente: “te van asaltar y te van a meter cuchillo, o te pueden atropellar y nadie vio nada, o puedes desaparecer y nadie te va a encontrar…ya sabes cómo es este negocio”. También dijo que ordenaría que me internen en el pabellón 6–2 (para pacientes con problemas de salud mental) del Hospital Naval, porque mi conducta necesitaba de tratamiento psiquiátrico. Y que internado allí era probable que un accidente en la administración de las dosis dañara irreversiblemente mi salud. Por estas circunstancias solicité mi baja del servicio para posteriormente y en el momento oportuno denunciar los hechos”
“Estoy ahora decidido a hablar. Voy a pedir garantías para mi vida y la de mi familia. Pero el país debe saber para qué se siguen utilizando los servicios de inteligencia de las Fuerzas Armadas”




Yanquis entrenan agentes peruanos



La presencia de agentes norteamericanos es frecuente en las instalaciones de la Base Naval del Callao y en la Dirección de Inteligencia de la Marina (DINTEMAR). Así lo confirma el ex agente Erick Alberto (“Diego”) Flores Wong. “Yo fui testigo de algunas de las prácticas de entrenamiento por un oficial de la Marina de Estados Unidos y una mujer que lo acompañaba. Entre los agentes usamos el mote de “los Johnnys”, para referirnos a este personal que entra y sale, como si estuviera en su casa. Para no olvidar su rostro hice un identikit de estos personajes. Los Johnnys, son expertos en comunicaciones, interceptación de teléfonos y violación de Correos Electrónicos. La Marina tiene los mejores equipos que hay en el país para la realización de este tipo de práctica. Son realmente expertos”
“También he sido testigo de la venta de información a las empresas, especialmente a las mineras, que contratan oficiales en retiro que son encargados de abrir cuentas de ahorro a los agentes, donde le depositan dinero a cambio de sus informaciones sobre partidos, gremios y ONG que pueden ser útiles para ellos”.



Raúl Wiener: La Primera ,Unidad de Investigación


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Bueno aquellos que piensan que el transito al socialismo será pacifico aquí tienen una declaración de guerra de las fuerzas armadas de la burguesía subordinada a los intereses imperialistas. La infiltración es una practica corriente pero esto no justifica su tolerancia, Lenin organizó su partido teniendo en cuenta este factor básico para la supervivencia y el triunfo de cualquier partido subversivo; existen muchos otros factores que han de influir en la configuración orgánica de un partido comunista , pero ninguno podrá afectar la racionalidad del sistema de células y comités. Los discursos acerca de los nuevos actores, las nuevas circunstancias , los nuevos tiempos, no pueden obnubilar la cruda realidad de que el capitalismo es un sistema depredador en lo económico y déspota en lo político; por lo tanto los discursos pacifistas tienen que estar dirigidos no a quienes se premunen contra el ataque abusivo del capitalismo sino contra los aquellos que utilizan abusivamente los recursos estatales. Quienes siembran dudas, indisciplina , y desmoralización dentro del partido Comunista, lo hacen porque prevalece en ellos sus concepciones particulares que reflejan su posición de clase, lo que indica nuevamente la necesidad de empezar una efectiva campaña de cualificación y depuración marxista leninista del partido.

viernes, 12 de octubre de 2007

Cortes y Pizarro, Malinche y Felipillo


Día de las Malinches

César Hildebrandt

Malinche no es que se llamara Malinche. Malinche se llamaba, en realidad, Malinalli. Y como nos lo recuerda Laura Esquivel, Malinche quería decir, en idioma náhuatl, “el amo de Malinalli”.


O sea que Malinche era el apodo de Hernán Cortés, el vociferante amo y marido de Malinalli.


Pero para casi todos los efectos, Malinche ha quedado como sinónimo de colaboracionista y traidora.


Y la verdad es que ha habido en estas latitudes tantas Malinches como Felipillos. Y ha habido –y hay todavía y no se sabe bien por qué– muchas Malinches que visten de Felipillos. Su objetivo, claro, es uno solo: ser la voz del amo, entibiarse en la pechuga del conquistador, sumarse al éxito de los nuevos dioses aunque los nuevos dioses sean una banda armada de reducidores.


Hoy, 12 de octubre, es también el día de las Malinches.


Si Felipillo hizo su papel en Cajamarca, la Malinche desplegó el suyo en Cholula.


Cortés, que no había sido criador de cerdos sino que había pasado por la universidad de Salamanca y hablaba un poco de latín, había nombrado a la mal llamada Malinche traductora oficial de la lenta y astuta conquista en la que estaba empeñado. Malinche hablaba náhuatl, la lengua de los toltecas. Y, para simplificar, los herederos de esa cultura tolteca, de esa maravillosa cultura de artesanos plumarios y escultores de la arcilla y maestros del nácar, junto a otras etnias maltratadas por los aztecas, debían de ser los aliados con quienes Cortés sellaría la colosal apropiación de México.


Así que el primer aviso debía darse en Cholula. Cortés, que había sido bendecido por un mensaje halagador de Moctezuma –lo que paralizó por un momento decisivo la resistencia indígena– había decidido matar a todos los cholultecas que la convocatoria de Malinche pudiera reunir.


La voz de “la lengua” –así llamaban a la Malinche por su habilidad con el maya y el náhuatl– llamó al patio del templo de Quetzalcóatl a todos los que quisieran asistir a la despedida de Hernán Cortés, que estaba muy agradecido por las atenciones brindadas y que quería retribuirlas.


Dicen que más de tres mil cholultecas se reunieron. Cuando se cerraron las puertas del templo, empezó la matanza.


Cortés mismo participó en ella y excitó a sus aliados tlaxcaltecas para que la acrecentaran ya no en el templo encharcado de sangre sino en toda la ciudad. El cálculo es que seis mil traicionados por la Malinche fueron abatidos. Moctezuma había sido notificado. Su imperio de sangre y sacrificios humanos terminaría en sangre interminable y sacrificios hechos en nombre de un Dios que no tenía aspecto de serpiente emplumada pero que sí mostraba, a cada rato, la rabia homicida del que cree tener siempre la razón.


En el relato novelado que la Esquivel ha escrito sobre Malinalli, la novelista pinta a la traductora, luego de la masacre de Cholula, pasmada y hasta arrepentida.


Será siempre difícil imaginar a la Malinche atenazada por la culpa. Había optado desde el comienzo por el bando extranjero, había ayudado a esparcir la calumnia regia de que Cortés era jefe de un regimiento de dioses y que los caballos y arcabuces eran armas del Dios en jefe a quien Cortés sólo obedecía y había susurrado en los mejores oídos que si todos se sometían ya no habría puñales de pedernal abriendo el pecho de los sacrificados. Había tomado el partido que sus ancestros quizás habrían tomado también: traicionar a los mexicas no era traición sino revancha.


Hoy que es 12 de octubre, deberíamos rendir un irónico homenaje a las Malinches reencarnadas e inmortales, a las hijas sucesivas de Malinalli, a las biznietas de las tataranietas de esta hija de Painala “a quien nombraron Malinalli por haber nacido en el tercer carácter de la sexta casa” (La Malinche, de Laura Esquivel, editorial Suma de Letras, Bogotá, 2006).Ayer fue el Dios que extirpaba idolatrías. Hoy es el dios que devora países.


Ayer fue Cortés. Hoy es Dick Cheney. Ayer eran los Evangelios por los suelos. Hoy son los suelos del petróleo. No importan los topónimos ni los patronímicos: las Malinches están allí, traduciendo a los nuevos dioses con su don de lenguas, citando a los que irán morir y revolcándose de lo lindo con el conquistador. Se diría que nunca como ahora la Malinche se ha sentido tan reivindicada.









viernes, 20 de julio de 2007

La NED: como adquirir un pais

Lean el siguiente articulo y revisen este enlace: http://www.voltairenet.org/article122880.html

Le Monde diplomatique / el Dipló / Julio 2007


La NED, una respetable fundación estadounidense

Más discreta y tan eficaz como la CÍA

  • por Hernando Calvo Ospina*



    Irán, Chile, Nicaragua... Desde la década de 1950 las guerras "sucias" de la CÍA alimentan la crónica, y una vez reveladas, incluso hacen escán- dalo en Estados Unidos. Al crear la Fundación Nacional para la Democracia (NED), el presidente Ronald Reagan dio a Washington una herramienta menos controvertida que la CÍA. Pero con el mismo objetivo de desestabilizar a los gobiernos no amigos financiando a la oposición.


"Mucho de lo que hoy hacemos, lo hacía ya hace 25 años la CÍA de manera encubierta (1)." Quien hace estas sorprendentes declaraciones es Alien Weinstein, historiador y primer presidente de la National Endowment for Democracy (NED) -Fundación Nacional para la Democracia—una asociación estadounidense sin ánimo lucrativo y con objetivos particularmente virtuosos: promover los derechos humanos y la democracia.

La NED aún no existía cuando el 26 de febrero de 1967 The Washington Post desató un escándalo con repercusiones internacionales: develaba que la Agencia Central de Inteligencia, CÍA, financiaba en el exterior a sindicatos, organizaciones culturales, medios de comunicación, así como a reputados intelectuales. Por el artículo se supo cómo hacía llegar el dinero. El ex oficial de la Agencia Philip Agee nos lo confirma: "La CÍA utilizó conocidas fundaciones estadounidenses, pero también otras entidades creadas para tal fin y existentes sólo en el papel" (2).

Para reducir la presión, el presidente Lyndon Johnson ordenó una investigación, aunque él sabía que a la CÍA se le encargaban ese tipo de actividades desde su creación en 1947. "Nuestros políticos recurrieron a acciones encubiertas para enviar asesores, materiales y fondos para apoyar medios de comunicación y partidos en Europa, pues aunque se había acabado la Segunda Guerra nuestros aliados seguían confrontados a amenazas políticas" (3). La Guerra Fría comenzaba, y se debía contrarrestar la "influencia ideológica" de la Unión Soviética.

En algunos casos, las organizaciones financiadas lograron debilitar e incluso eliminar a quienes se oponían a los gobiernos amigos de Washington. Al mismo tiempo crearon espacios favorables a los intereses estadounidenses. Esa labor de zapa fue puesta al servicio de golpes de Estado, como ocurrió en Brasil contra el presidente Joao Goulart en 1964/La prueba máxima de que Johnson no había puesto fin a esas actividades fue el derrocamiento del mandatario chileno Salvador Allende, en septiembre de 1973. "Para prepararle el terreno a los militares, precisa Agee, financiamos y canalizamos a las fuerzas de importantes organizaciones de la 'sociedad civil' y medios de prensa. Fue una copia perfeccionada del golpe en Brasil."

A partir de 1975 la CÍA volvió a ser investigada por el Senado de su país, principalmente por su responsabilidad en complots y crímenes contra varios dirigentes políticos en todo el mundo (Patrice Lumumba, Fidel Castro, Salvador Allende, etc.). Paralelamente, los éxitos de varios movimientos revolucionarios en África y América Latina obligaron a Washington a aceptar que aunque la labor de infiltración en las organizaciones de la "sociedad civil" era decisiva, el camino elegido no era el mejor. Se recordó entonces que "para librar la batalla de ideas en foros internacionales, la administración Johnson (...) había recomendado el establecimiento de un mecanismo público-privado para financiar abiertamente actividades en el exterior" (4).

"No gubernamental"
Así fue como en 1979 nació la American Political Foundation, APF. Era una coalición de los partidos Demócrata y Republicano, dirigentes sindicales y patronales, académicos conservadores y organismos oficiales de la política exterior. Sirvieron de modelo las fundaciones de los cuatro principales partidos de Alemania occidental -conocidas como Stiftung- (5). Financiadas desde la posguerra por su gobierno, estas fundaciones funcionaron como instrumentos de la Guerra Fría. En particular la Fundación Konrad Adenauer, vinculada con el Partido Demócrata Cristiano (CDU).
El 14 de enero de 1983 el presidente Ronald Reagan firmó la Directiva secreta NSDD-77. Ahí ordenaba implementar lo que anunció en su discurso ante el Parlamento británico el 8 de junio de 1982: una "infraestructura" para "contribuir a la campaña global por la democracia" (6). La Directiva precisaba que para ello "se requerirá una fuerte colaboración entre los recursos de política exterior, sean económicos, políticos o militares, así como una estrecha relación con los siguientes sectores de la sociedad estadounidense: laborales, empresariales, universitarios, filantrópicos, partidos políticos y prensa (...)".

Sin mencionar que era parte del desarrollo de la Directiva, Reagan presentó la propuesta de la APF al Congreso, llamada "The Democracy Program". Así, el 23 de noviembre de 1983, nació por ley la National Endowment for Democracy, NED. El 16 de diciembre, durante la "ceremonia" realizada para la ocasión en la Casa Blanca, el Presidente diría: "Este programa a largo plazo no estará en las sombras. Se mostrará orgulloso ante los proyectores (...) Y, por supuesto, será coherente con nuestros intereses nacionales" (7).

Cuatro corporaciones constituyen la base de la NED, y responsables de su gestión. Una rama de la central sindical AFL-CIO, Free Trade Union Institute (FTUI), que pasó a llamarse American Center for International Labor Solidarity (ACILS), era la única existente antes que la NED. Las otras se crearon ad hoc: el Center for International Prívate Enterprise (CIPE) de la Cámara de Comercio; el International Republican Institute (IRI) del Partido Republicano; y el National Democratic Institute (NDI) del Partido Demócrata.

Aunque jurídicamente es una asociación privada, su financiamiento es aprobado por el Congreso, figurando en el presupuesto del Departamento de Estado. Además de librar de responsabilidades al gobierno (8), su estatuto tiene otra ventaja estratégica. Para el ex funcionario del Departamento de Estado, William Blum, lo "no gubernamental forma parte de la imagen, parte del mito (...) contribuye a mantener en el exterior un grado de credibilidad que una agencia del gobierno de Estados Unidos no podría tener" (9).

En octubre de 1986 se destapó el escándalo que hizo tambalear a la administración Reagan. Se constató que desde la Casa Blanca se organizaba el fínanciamiento ilegal para acabar con el gobierno sandinista de Nicaragua, sobre todo a través del tráfico de cocaína. Coincidencia: coordinada por el coronel Oliver North, bajo la dirección del Consejo Nacional de Seguridad (NSC) toda la estructura se llamaba... "The Democracy Program". Aunque se sabía que el NED había desempeñado un rol primordial en la operación (10), curiosamente las investigaciones se centraron en el financiamiento del aparato militar de los contrarrevolucionarios nicaragüenses, la "contra". Se prestó menos atención a que esta organización "no gubernamental" estuviera supervisada desde su nacimiento y hasta 1987 por Walter Raymond, alto oficial de la CÍA y miembro del Directorio de Inteligencia del NSC.

"Hija del Proyecto Democracia de Ronald Reagan, la NED (...) puso recursos en manos de numerosos grupos latinoamericanos, entre ellos la Fundación Nacional Cubano Americana, FNCA" (11), asegura Jorge Mas Canosa, en ese entonces presidente de la organización extremista anticastrista FNCA, creada por el NSC en la misma fecha que la NED. Bajo la consigna "la libertad de Cuba pasa por Nicaragua", la FNCA actuó contra los sandinistas. Continúa Canosa: "Los orígenes de esta colaboración se dieron cuando Theodore Shackley, ex adjunto de la dirección de operaciones de la CÍA, y jefe de la sección de servicios clandestinos, pidió a los miembros de la FNCA apoyo a la política centroamericana...".
Construyendo la democracia

Desde 1987, en medio del escándalo, la NED actúa como pez en el agua. Sus dólares terminaron de construir el frente de organizaciones antisandinistas, que incluyó hasta la Comisión Permanente de Derechos Humanos de Nicaragua. Con ese respaldo, Violeta Chamorro, la elegida de la administración Bush y propietaria del diario "independiente" La Prensa, llegó a la presidencia en 1990. Lo realizado por los sandinistas en beneficio de la población se volatilizó con la implantación del modelo neoliberal...

La habilidad demostrada por la NED para la canalización de fondos, la creación de organizaciones no gubernamentales, la manipulación de elecciones y la intoxicación mediática, fue la prueba verdaderamente incontestable de que había heredado la gran experiencia de la CÍA, de la sección del Departamento de Estado encargada de la cooperación (USAID) y de numerosas personalidades de la "élite" conservadora ligadas a la política exterior de los Estados Unidos (12).

Con excepción del terrorismo, el gobierno de Reagan utilizaría los mismos métodos en los países socialistas en Europa del Este. Las fisuras que tenían esos Estados, y la distancia entre gobernantes y gobernados, hicieron la tarea fácil a la NED y a su red de organizaciones. "Una cruzada no gubernamental por los derechos humanos y la democracia con cara menos imperialista" (13). La novedad fueron los miles de "disidentes" de todo tipo reproducidos con dólares y publicidad, quienes al darse el cambio de sistema desaparecieron olvidados sin pena ni gloria.

Entre los triunfos históricos reivindicados por la NED figura Polonia. Ya en 1984 entregaba "asistencia directa" para crear sindicatos, publicaciones y grupos de derechos humanos. Para la campaña presidencial de 1989 la NED dio 2,5 millones de dólares al movimiento "Solidaridad", liderado por Lech Walesa, que ese año llegó al gobierno como poderoso aliado de Washington (14).

Aunque la NED nació como parte del arsenal ideológico estadounidense para la Guerra Fría, el derrumbe del bloque socialista europeo fue el preámbulo de su expansión planetaria. Desde entonces, con dólares y algunos "especialistas", ha sabido inmiscuirse en los procesos sociales, económicos y políticos de unos 90 países en África, América Latina, Asia y Europa del Este. Como dice el investigador Gerald Sussman, intervenir en elecciones es "demasiado importante para los objetivos de política global de Estados Unidos". La NED y otros organismos estadouniden ses se presentan como partícipes en la "construcción de la democracia". Pero como señala Sussman, "si ellos actúan efectivamente de manera menos brutal que la CÍA hasta los años setenta, las formas de manipulación electoral a las que se dedican son demostraciones escénicas de drama moral y dramaturgia política" (15).

Elecciones y negocios

En el curso de las elecciones de 1990 en Haití, la NED invirtió unos 36 millones de dólares en apoyo del candidato Marc Bazin, quien había trabajado en el Banco Mun dial. A pesar de tal ayuda, perdió amplia mente ante Jean-Bertrand Aristide, quien finalmente fue derrocado después de una campaña mediática, también financiada por la NED y la USAID, el 29 de septiembre de 1991. La dictadura que siguió se cobró unas 4.000 vidas...

Durante los primeros diez años de su existencia, "la NED distribuyó unos 200 millones de dólares a través de mil quinientos proyectos para sostener a los amigos de Estados Unidos" (16). Desde 1998 la NED se interesó mucho en Venezuela. "Es una operación silenciosa contra la revolución bolivariana", sostiene el ex agente Agee. Empezo con el presidente (William) ClinClinton, y se intensificó con (George) Bush hijo. Se parece a las acciones llevadas a cabo contra los sandinistas, pero sin terrorismo ni embargo económico, hasta el momento: "Promover la democracia, resolver conflictos, vigilar elecciones, y fortalecer la vida cívica". La abogada estadounidense Eva Golinger descubrió en documentos oficiales que entre 2001 y 2006 más de 20 millones de dólares fueron entregados por la NED y la USAID a los grupos de oposición y medios privados de comunicación en Venezuela (17). Ya The New York Times revelaba el 25 de abril 2002 –unos días después del fracasado golpe de Estado contra el presidente Hugo Chávez- que unos meses antes del golpe el Congreso estadounidense había cuadruplicado el presupuesto de la NED destinado a ese país.

No obstante, donde la NED ha demostrado más constancia ha sido en la lucha contra el régimen cubano. En el curso de los últimos veinte años la Fundación habría invertido unos veinte millones de dólares en promover la "transición democrática" en ese país. Sin contar los 65 millones que desde 1996 ha entregado la USAID. Washington insiste en la utilidad suprema de elecciones "democráticas", aunque en los textos oficiales de la Ley Torricelli (Cuban Democracy Act, 1992), la Ley Helms-Burton (Cuban Liberty and Democratic Solidarity Act, 1996) y hasta la Comisión de Asistencia para una Cuba Libre (Commission for Assistance to a Free Cuba, mayo de 2004), se dice que los ganadores deberán ser de su agrado. La casi totalidad de ese dinero se queda en las manos de organizaciones opositoras al gobierno cubano en Estados Unidos y Europa. Los gobiernos de Polonia, Rumania y la República Checa, principalmente, reciben buena parte de tal financiación al estar a la cabeza de las campañas mediáticas y de presión internacional contra Cuba. Tan solo en 2005 la NED entregó 2,4 millones de dólares para ese trabajo en Europa (18).

Para el gobierno de Estados Unidos, elecciones y negocios deben ir de la mano. Es su sinónimo de democracia. El 20 de enero de 2004, el presidente George W. Bush anunció durante el discurso sobre "El estado de la Unión" que pediría al Congreso la duplicación del presupuesto de la NED para que refuerce "sus nuevos trabajos en la promoción de elecciones libres, del libre intercambio comercial, de la libertad de prensa y de la libertad sindical en el Medio Oriente". O sea, para que el trabajo ideo lógico acompañara la acción militar. En esa región del mundo la presencia de la NED había sido mínima. En 2003 la red de la NED se había establecido en Afganistán. En su web se lee que decidió "establecer y reforzar los negocios para ayudar a construir la democracia y la economía de mercado". Para preparar las condiciones está dando "asistencia a una amplia serie de ONG nacientes". Con los mismos objetivos otras ONG son financiadas en Irak, especialmente al norte de esa nación ocupada. Como en los demás países, las organizaciones nativas se vuelven rápidamente dependientes del financiamiento, y, bajo el credo de la "lucha por la democracia", pasan a trabajar para un sistema cuyos intereses rara vez, coinciden con los de las mayorías de esas poblaciones.

Cada año, o cuando se le requiera, el presidente de la NED debe rendir cuentas ante el Comité de Relaciones Exteriores del Senado estadounidense. Caso único para una "Organización No Gubernamental". En su comparecencia del 8 de junio 2006, Cari Gershman -presidente de la NED desde abril de 1984— insistió en la urgencia de aumentar el presupuesto para la "asistencia a la democracia". Sostuvo que las ONG en Rusia, Bielorrusia, Uzbekistán, Venezuela y Egipto, necesitan ampliar su trabajo pues se enfrentan a gobiernos "semi-autoritarios". El 7 de diciembre casi utilizó el mismo discurso ante el Parlamento europeo, durante la conferencia "Democracy Promotion: The European Way".

Según William Blum, la filosofía de la NED se basa en la idea de que las sociedades funcionan mejor "con la libre empresa, la cooperación de clases, mínima intervención del Estado en la economía (...). La economía de libre mercado es equiparada con democracia, reformas y crecimiento, enfatizando los méritos de la inversión extranjera (...). Los informes de la NED insisten en la 'democracia', pero ella se reduce a la mecánica electoral, no a la democracia económica, nada que amenace a los poderes establecidos (...). En resumen, los programas de la NED están sincronizados con las necesidades y los objetivos fundamentales de la mundialización económica y del Nuevo Orden Internacional".

Ante la Asamblea General de la ONU de septiembre de 1989, el presidente George Bush expresó que el reto del "mundo libre" era fortalecer los "fundamentos de la libertad". El año anterior el Parlamento canadiense, incentivado por Washington, había creado una fundación afín a la NED: "Rights & Democracy". En 1992, sobre el mismo modelo, el Parlamento británico oficializó la Westminster Foundation for Democracy. Y así fueron llegando la Swedish International Liberal Centre, de Suecia; la Alfred Mozer, de Holanda; y las Robert Schuman y Jean Jaurés, de Francia. La red de fundaciones inspiradas y auspiciadas por la NED tomaba forma.

La guerra global de ideas

En ese marco fue creada la "Democracy Projects Datábase", que coordina "unos 6.000 proyectos" de ONG en el mundo. La NED también es el centro de la Network of Democracy Research Institutes (19), de la que participan "instituciones independientes relacionadas con partidos políticos, universidades, sindicatos, y movimientos por la democracia y los derechos humanos. ..". Su objetivo es facilitar el contacto "entre eruditos y activistas de la democracia". La NED alberga también al secretariado de The Center for International Media Assistance, "un proyecto que se propone unir a una serie de expertos en medios de comunicación con el objetivo de reforzar el apoyo a los medios libres e independientes en el mundo" (20).

En el sitio web oficial del Departamento de Estado, Cari Gershman declara que todas estas fundaciones, personas y organizaciones caminan hacia la "creación de un movimiento mundial pro democracia". Es una "red de redes", cuyo centro es la NED. A este proyecto se han sumado otras fundaciones como la Friedrich Ebert, de Alemania; Olof Palme Internazionella Centrum, de Suecia; Karl Renner Instituí, de Austria; y la Pablo Iglesias, vinculada al Partido Socia¬lista Obrero Español (PSOE).

En 1996, para justificar el aumento del presupuesto de la NED, se presentó al Congreso un informe de apoyo particularmente esclarecedor: "La guerra global de las ideas sigue con ímpetu. Estados Unidos no puede permitirse renunciar a un instrumento tan eficiente en política exterior, precisamente en una época en que sus intereses y valoressoportan un fuerte ataque ideológico de muchas fuerzas antidemocráticas en el mundo (...). Siguen amenazados por regímenes comunistas muy profundamente atrincherados, neocomunistas, dictaduras agresivas, nacionalistas radicales, y fundamentalistas islámicos. Dada esta realidad, Estados Unidos no puede permitirse entregar el campo de batalla ideológico a estos enemigos de una sociedad libre y abierta. La NED necesita un financiamiento continuo como inversión prudente para salvaguardar el futuro" (21). Tres años después, Benjamín Gilman, presidente del Comité de Relaciones Exteriores de la Cámara de Representantes, retomó muchos de los elementos de ese informe con el mismo fin.

Democracia, elecciones libres, libertad de expresión... La NED... William Blum no da dos vueltas para concluir: "Se desplazaron muchas de las cosas que hacía la CÍA hacia una nueva organización cuyo nombre suena bien. La creación de la NED ha sido una obra maestra de la política, de las relaciones públicas y del cinismo" (22).


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1 The Washington Post, 22-9-91.

2 Entrevista con el autor, 2005. Ver también la conferencia de Philip Agee, www.rebelion.org/cuba/030919agee.pdf

3 www.ned.org/about/nedhistory.html Sobre el trabajo de la CÍA hacia los intelectuales ver: Francés Stonor Saunders, Who Paid the Piper? The CÍA and the Cultural Cold War, Granta Books, Londres, 2000.

4 www.ned.org/about/nedhistory.html

5 La Friedrich Ebert Stiftung, de los social-demócratas (SPD); la Konrad Adenauer Stiftung, de los demócrata-cristianos (CDU); Hanns-Seidel de la Unión Social-Cristiana (CSU); y la Friedrich-Naumann Stiftung de los liberales (FDP).

6 www.ned.org/about/reagan-060882.html

7 www.ned.org/about/reagan121683.html

8 La Fundación "no será considerada como una agencia o emanación del gobierno de Estados Unidos", estipula el acta del Congreso que creó la NED.

9 William Blum, Rogue State, Common Courage Press, Monroe, 2000.

10.. The New York Times y The Washington Post, 15 y 16-2-87.

11 Alvaro Vargas Llosa, El exilio indomable. Espasa, Madrid, 1998.

12 Entre ellos: Alien Weinstein, Dante Fas-cell, Elliot Abrams, Richard Alien, John Negroponte, Jeane Kirkpatrick, John Bolton, Otto Reich, general Wesley K. Clark, Jorge Mas Canosa, John Richardson, William Middendorf, Frank Carlucci, Francis Fukuyama...

13 Nicolás Guilhot, "Le National Endow-ment for Democracy", Artes de la recherche en sciences sociales, N° 139, París, septiembre de 2001.

14 www.ned.org/about/nedTimeline.html, aquí la NED muestra algunas de sus acciones de financiación, sea directamente o por intermedio de CIPE, IRI, NDI o la rama de la AFL-CIO.

15 Gerald Sussman, "The Myths of 'Democracy Assistance': U.S. Polítical Intervention in Post-Soviet Eastern Europe", Monthly Review, Volumen 58, N° 7, Nueva York, diciembre dé 2006.

16 Nicolás Guilhot op. cit.

17 Eva Golinger, El Código Chávez: Desci¬frando la intervención de los Estados Unidos en Venezuela, Fondo Editorial Question, Caracas, 2005.

18 "Les USA financent des groupes anti-castristes á l'étranger", Associated Press, 29-12-06.

19 www.wmd.org/ndri/ndri.html

20 www.ned.org/about/cima.html

21 James Phillips y Kim R. Holmes, "The Endowment for Democracy: a prudent investment in the future", Foreign Policy y Defense Studies, The Heritage Foundation, "Executive Memorándum", N° 461,13-9-96.

22 William Blum, op. cit.

*PERIODISTA. AUTOR et alia de: BACARDI . CÍA, CUBA ET MONDIALISATION, EPO, BRUSELAS, 2000.