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sábado, 25 de diciembre de 2010

Plataformas exportadoras y salarios

Por: Óscar Ugarteche Economista*


La noticia más relevante de las últimas semanas fue la aparición del Informe Mundial sobre Salarios 2010/11: políticas salariales en tiempos de crisis, de la Organización Internacional del Trabajo (OIT). La importancia estriba en que permite ver que en Europa no funciona eso que hace que el modelo económico exportador les funcione a algunos. Recapitulando, el modelo consiste en reducir la masa salarial en el producto bruto interno y aumentar el crédito de consumo, pasándole así al sector financiero el bienestar de la población que, con menores salarios, consume más. El cuadro estadístico de la pagina 23 del informe muestra a las economías de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). Es posible que no muestre a todo el mundo porque en general se ha dejado de publicar estadística con la distribución funcional del ingreso como parte de las reformas de mercado. Lo que queda claro es que México –la única economía latinoamericana incorporada a los datos de la OCDE– observa previsiblemente una contracción de la participación salarial de 38% del PBI a 29% entre la década de 1980 y el final de la primera década del siglo XXI.

En Europa, el único que sigue ese patrón es Irlanda, que observa un descenso de 59% a 49%. Irlanda es la plataforma exportadora europea, como México es la estadounidense, y por tanto, es coherente que se achique la masa salarial. La interrogante es: ¿si exportas más y no mejoras las condiciones de vida la población, para qué exportas? El resto de Europa y EE.UU. tienen masas salariales que están en el rango de 60% del PBI para arriba.

Sin ninguna duda, el objeto de los ajustes económicos europeos está relacionado con reducir la masa salarial en el PBI y aumentar la masa de sus ganancias financieras. La eliminación del estado de bienestar debería consolidar el peso de lo financiero dentro de la economía y reducir la masa salarial. Cuando Obama afirma que quiere que EE.UU. se transforme en exportador, quiere decir que desea que la masa salarial se reduzca y crezca la porción financiera. Es decir que hay mucho más ajuste por delante, entendido como mayor compresión salarial, no solo en Europa sino en EE.UU., si los auges en las bolsas y en los precios de los commodities han de continuar. Esta es la razón por la que, cuando se anuncia un ajuste económico en un país europeo, las bolsas brincan de alegría. Si la lucha de clases de Marx era la pugna entre la ganancia de los empresarios y los salarios, la lucha de clases posmoderna es entre el sector financiero y los asalariados. Así se entiende que las ganancias financieras no estén gravadas. Feliz Navidad.


(*) Investigador titular del Instituto de Investigaciones Económicas UNAM



Tomado de EL Comercio del 24 de Diciembre de 2010

domingo, 7 de marzo de 2010

Bolivia: la sorpresa del 2009

Por: Óscar Ugarteche Economista*





Bolivia ha sido la economía que más creció en el hemisferio occidental en el 2009, a casi 4%, mientras el norte (México, Estados Unidos y Canadá) se incrustó en una recesión profunda y se observó una desaceleración en América del Sur.
América del Sur parece estar saliendo de la desaceleración a pesar del ahogado y frágil crecimiento de la economía mayor.
Rasgos de la economía boliviana son el altísimo ingreso fiscal de 48% del PBI, el doble de Venezuela (24%) y dos veces y media de México, 20%. Este es en parte tributario pero sobre todo no tributario y se encuentra directamente vinculado a la reposesión de la mitad de las acciones en las empresas gasíferas. Los contratos de venta de gas a la Argentina y Brasil dan estabilidad a los ingresos no tributarios.
Igualmente el volumen comerciado con estos socios le brinda una estabilidad cambiaria que hay que resaltar. A diferencia de otras monedas en América Latina, el peso boliviano se ha mantenido relativamente estable frente al dólar durante el primer impulso de la crisis 2007-2009, no revaluándose como casi todos, ni devaluándose como el peso mexicano, el bolívar venezolano y el peso argentino.
Las exportaciones de bienes manufacturados han subido 10% del total exportado contra todo pronóstico dados los conflictos sostenidos dentro del país entre facciones sociales contrarias. Esto es un crecimiento alto de esas ramas considerando el pequeño tamaño de donde partió dicha producción.
Finalmente, mientras por un lado el Estado distribuye recursos entre sus regiones y dentro de las regiones a las comunidades indígenas en efectivo; por otro lado, va negociando la puesta en valor de las minas de litio, que serán la próxima fuente de energía para los vehículos eléctricos.
Con una apuesta hecha en la educación, eliminando el analfabetismo y reforzando el sistema universitario público, Bolivia espera formar a futuros profesionales para reemplazar a los ya perdidos por emigraciones en el pasado. Eso hay que observarlo.


(*) Investigador titular del Instituto de Investigaciones Económicas de la UNAM


elcomercio.pe

domingo, 7 de febrero de 2010

Argentina: Investigar la deuda Enfrentar a la derecha



Otro conflicto de imprevisibles consecuencias ha estallado entre el gobierno y la oposición de derecha.

La iniciativa gubernamental de constituir un fondo especial con una porción de las reservas para garantizar el pago de la deuda externa desató este conflicto. La derecha rechaza este fondo y exige hacer frente a los pagos con las partidas del presupuesto sin tocar las reservas. La diferencia entre ambos bandos son los mecanismos para cumplir con las exigencias de los acreedores.

Pero bajo esta discusión subyace una coincidencia plena: pagar una deuda fraudulenta que ya ha sido pagada varias veces. Este acuerdo ya se manifestó cuando hace pocos meses los legisladores del gobierno y la oposición votaron por unanimidad la derogación de la “ley cerrojo”, que bloqueaba la reapertura del canje con los bonistas que quedaron afuera de ese arreglo. Ninguno de ellos se indignó en ese momento con la “violación de la seguridad jurídica” implícita en la anulación de una disposición que se presentó varias veces como inmodificable.

Unos y otros aceptaron concretar este nuevo ofrecimiento de canje sin reparar que aumenta la deuda (en 7000 millones de dólares) y que incrementará el pago de interés (en 500 millones). La operación incluye, además, elevados pagos de comisión a los bancos intermediarios (Citi, Barclays, Deustche), que además han hecho un gran negocio con la suba del precio de los bonos.

La derecha y el gobierno se enfrentan ahora por la modalidad de pago de una deuda que absorbe el dinero requerido para incrementar los salarios, mejorar las jubilaciones, poner fin al deterioro de los hospitales públicos, asegurar el inicio de clases satisfaciendo las demandas de los docentes u otorgar los fondos que exigen los desocupados que cortan las rutas.

Durante casi tres décadas los legisladores de ambas bancadas han cajoneado todas las investigaciones de este desfalco. Incluso miraron para otro lado cuando la investigación de Olmos y el fallo del juez Ballesteros declaro la inconstitucionalidad de la deuda. A través de las sucesivas renegociaciones y canjes de títulos buscaron borrar las huellas para sepultar el origen de ese negociado. De estas operaciones participaron todos los ex funcionarios del Banco Central, que actualmente protagonizan el debate y estimulan el conflicto, sea a favor de la oposición o del gobierno (González Fraga, Prat Gay, Blejer, Redrado) y que anteriormente sirvieron fielmente a los gobiernos de Menem, la Alianza, Duhalde y los Kirchner. Todos instrumentaron variantes de la misma política de pago de la fraudulenta deuda.

Hay en todo este conflicto una gran hipocresía.


Hipocresía derechista: ajuste con argumentos republicanos


El titular del Banco Central, Martín Redrado, atizó el conflicto al negarse a concretar el Fondo del Bicentenario por 6.569 millones de dólares. Su argumento principal: “cuidar las reservas que son de los argentinos y no del gobierno”, y ha logrado concitar el apoyo incondicional de todo el arco opositor y de los políticos y funcionarios que dilapidaron varias veces esas reservas durante administraciones anteriores.

La derecha considera inadmisible utilizar esos recursos para el pago de la deuda, pero no objetaron el mismo uso para abonarle por adelantado al FMI en el 2005. En ese momento el gobierno canceló toda la deuda con ese organismo, con el mismo mecanismo de decretos de necesidad y urgencia (DNU) y por un monto muy superior, 9.900 millones de dólares ( un 50% más que ahora). Tampoco objetaron el DNU del 2008 que habilitaba el pago, nunca concretado hasta ahora, al Club de París. A muchos cínicos les cuesta explicar porqué hoy rechazan lo que ellos mismos aprobaran una y otra vez.

El segundo argumento es mucho más siniestro: “la autonomía del Banco Central”. Afirman que el gobierno ha violado la Carta Orgánica de “una entidad independiente”, que no está “sujeta al despotismo del Ejecutivo”. Lo que en realidad defienden es el manejo de esa entidad por los banqueros. Postulan que el Banco Central sea autónomo para que los financistas mantengan un control indisputado del mismo. Como sabemos la principal función de esa falaz independencia ha sido justamente asegurar que las reservas internacionales operen como garantía de pago a los acreedores externos. Con esa finalidad los neoliberales introdujeron desde los años ‘70 atribuciones que convierten al BCRA en una institución con poderes y facultades superiores a cualquier otro organismo del Estado.

Las tonterías que pusieron a circular en estos días para justificar esta suerte de virreinato vuelven a la primera plana, nuevamente se reclama que el Banco Central “debe cuidar la moneda” y “proteger el dinero del país” por medio de un grupo de “expertos ajenos a las presiones políticas”. Estos mitos simplemente ocultan que los encargados de cumplir una misión tan noble son el puñado de banqueros que maneja la deuda pública, los mismos que provocaron el colapso y las confiscaciones que sufrió Argentina.

La oposición de derecha simplemente promueve volver a los viejos ajustes de los años ‘90. Como hay un evidente deterioro de la solvencia fiscal ahora buscan recortar el gasto social. Por supuesto que no lo enuncian en estos términos, pero es la misma cantinela que han usado una y otra vez para imponer políticas de austeridad. Su verdadero propósito es volver al FMI y sortear así la crisis fiscal, sometiéndose a los controles y auditorias del organismo internacional.

Hipocresía progresista: desendeudarse para volver a la deuda

Las justificaciones del gobierno para pagar la deuda con reservas son simétricas a las de la oposición de derecha. Afirman que utilizando estos recursos “se liberan fondos excedentes para mantener el gasto productivo y social”. Pero si la intención es utilizar esas partidas presupuestarias que quedarían liberadas es porque ya han definido que la primera prioridad es el giro de fondos a los acreedores. Se da por sentado la legitimidad del pago y la sacralización de su prioridad frente a cualquier otro objetivo económico, luego se considera lógico destinar el sobrante al gasto interno.

Con este razonamiento, que naturaliza el reembolso de un desfalco como dato inamovible, los funcionarios repiten los mensajes de la ortodoxia neoliberal que tanto objetan desde la tribuna. Afirman que “pagar con reservas permite enviar mensajes de seriedad y solvencia a los acreedores” y retoman así los viejos códigos de los ‘90 con posturas que convocan a “hacer los deberes” y “seducir a los financistas del exterior”. Los economistas oficiales utilizan todos los argumentos corrientes del mercado para justificar el uso de las reservas. Hablan de lograr un “retorno al mercado privado de crédito”, olvidando todos los cuestionamientos a ese endeudamiento y explican cómo se “abaratan las tasas”, sin explicar cuál es el beneficio para el país de refinanciar el pago de un pasivo que ya ha sido reembolsado varias veces. Esta actitud demuestra cuánta hipocresía subyace en las disputas verbales con la oposición.

A los hombres del gobierno les toca ahora el rol de objetores de la independencia del Banco Central. No explican porqué sostuvieron durante tantos años esa autonomía, bloqueando incluso los tres proyectos de reforma del sistema financiero que recortaban ese atributo. Ahora remarcan que “el Banco Central debe ajustarse a la política económica”, pero sin aclarar que el centro de esa orientación es la recomposición de las relaciones con el capital financiero.

Por esta razón, la principal asociación de los banqueros del país (ADEBA) tomó partido rápidamente a favor del Ejecutivo en su conflicto con Redrado, y el principal candidato a remplazarlo es nada menos que Mario Blejer, otra gran figura de los ‘90 y la ortodoxia neoliberal, que acredita en su haber dos décadas de trabajo en la crema de las finanzas internacionales. Que esta política se desenvuelva creando un Fondo denominado “Bicentenario” ilustra hasta dónde ha llegado el doble discurso oficial. Un emblema de la independencia nacional es utilizado para recomponer las relaciones con los acreedores foráneos.

Toda la lógica de utilizar reservas para el pago de la deuda está inspirada en el inicio de un nuevo ciclo de endeudamiento. La deuda pública situada en 128.000 millones de dólares luego del canje se incrementó a 145.700 millones en la actualidad. Los vencimientos de los servicios de la deuda (capital e intereses) de los próximos años son muy condicionantes por lo que el gobierno busca sortearlos con prórrogas y canjes. Por esta razón la política de desendeudamiento ya quedó en el pasado y ahora se discute cómo volver a tomar deuda.

A los banqueros les interesa prestar y cobrar. Por eso tratan de atenuar el conflicto actual, promoviendo algún arreglo “para que los mercados no se inquieten”, quieren el menor ruido posible para que los negocios funcionen.



Ofensiva política de la reacción conservadora

Aunque las clases dominantes quieren tranquilidad la crisis en curso puede descontrolarse e incentivar hasta la ingobernabilidad las disputas entre el Ejecutivo y el Legislativo, con el poder Judicial tironeado entre los dos poderes. El trasfondo de la disputa actual es básicamente política, no hay divergencias importantes en la gestión financiera y tampoco choques irreductibles en lo económico. Lo que convierte cualquier episodio menor en un gran descalabro es la gran tensión política que separa gobierno y oposición desde el conflicto del campo.

En esta disputa hay un claro objetivo de la derecha; avanzar sobre medidas de los últimos años que incluyen algún logro social o avance democrático. Busca una reversión reaccionaria especialmente en cuatro áreas: la ley de medios, la nacionalización de las AFJP, los juicios contra genocidas de la dictadura y la política de relaciones con los gobiernos de Venezuela, Ecuador y Bolivia.

La reacción conservadora abomina de estos tibios cambios y busca sepultarlos. En esta campaña es activamente acompañada por los grandes medios de comunicación que pretenden perpetuar su impunidad para manipular la información y por toda la elite conservadora que ve la oportunidad para enterrar con represión el legado de protestas sociales que dejó la rebelión del 2001.

Esta acción sintoniza con la contraofensiva imperial que en la región se expresa en el golpe en Honduras y la instalación de nuevas bases en Colombia, la ofensiva contra Lugo en Paraguay y el avance neopinochetista en Chile, y las siempre renovadas presiones sobre Bolivia, Venezuela y Cuba.

Como en el resto del continente la derecha disfraza aquí sus objetivos con campañas institucionalistas y se presentan como custodios de la legalidad. Por el momento sólo busca el desgaste del gobierno para que llegue rengueando a los comicios, mientras disputan entre ellos quién asumirá el liderazgo del sector. Pero la crisis puede desmadrarse y aunque el reiterado tanteo de un juicio político a la Presidente es por ahora sólo conspirativo, tampoco es una pura fantasía. Si en algún momento desconocen abiertamente alguna medida del gobierno con llamados a cacerolazos la tentativa puede hacerse realidad.

Mientras tanto el gobierno sigue a los tumbos, respondiendo con la misma ceguera que exhibe desde el año pasado. A pesar de la reconstitución de la autoridad estatal, del sostenido crecimiento económico y las buenas previsiones macroeconómicas para el 2010, el kirchnerismo no ha podido mantener el consenso social que logró en el período 2003-2007. Se desgastó al confrontar con la derecha desde las arcaicas estructuras del Justicialismo y con el apoyo de la desprestigiada burocracia sindical cegetista.

No sólo rehuye cualquier sostén popular genuino y encubre a las patotas. Sostiene también a los barones del conurbano e impone una reforma política proscriptiva hacia la izquierda. Hostiliza además a los movimientos sociales (cooperativas sin punteros), se niega a conceder la libertad sindical (subtes-CTA) e incluso ha reprimido las luchas más consecuentes de los trabajadores (Kraft-Terrabussi).

No es posible a priori conocer cómo concluirá el conflicto pero muchos hablan ya de una resolución 126. Hacen referencia así a la ineludible comparación con la confrontación con el campo. Sin embargo es necesario marcar algunas diferencias entre aquella crisis y la actual.

En el plano económico, las retenciones expresaban la captura por el Estado de renta extraordinaria y tenían un carácter indiscutiblemente positivo y progresivo, más allá de su utilización y alcance. Ahora no se discute nada progresivo, sino la forma y el origen de los recursos para pagar la deuda.

En el plano político hay similitudes con la conformación de un bloque opositor con liderazgo de la derecha, pero en el plano social hay una gran incógnita: ¿Podrá la oposición de derecha incentivar nuevamente una movilización conservadora de la clase media? En los últimos meses no han podido reproducirlo y si no recuperan las calles seguramente perderán la pulseada.

Otro camino para superar la crisis
Para quiénes no ubicamos en el arco genuinamente progresista y de izquierda la experiencia de lo ocurrido durante del conflicto con el campo es decisiva para no volver a repetir en esta coyuntura los errores de un emblocamiento con la derecha. Esa política es francamente suicida. Si se repite sepultará a todas las corrientes que aspiran a lograr la superación del kirchnerismo por izquierda, como contrapartida dejará abierta una involución a derecha, por el desprestigio del gobierno actual.

Por el contrario se trata de sacar la discusión del círculo vicioso e interesado en que la han colocado. De señalar otro camino para superar progresivamente esta crisis, que ya varias corrientes políticas y personalidades han planteado, a nuestro entender en forma acertada: Organizar una campaña para colocar el debate de la deuda y el sistema financiero en el centro de la agenda.

Pero esta campaña perdería todo sentido si se acepta la distorsión que imponen los medios de comunicación o si se hace causa común con la derecha en las críticas al gobierno. No sólo importa lo que se dice, sino también cómo y dónde se lo enuncia. La mayoría popular ha quedado convertida en una audiencia que recepta mensajes televisivos y es nefasto que la izquierda aparezca formando parte de una indiscriminada oposición, se pierden los matices, que no son menores, y se hace el juego a la reacción conservadora.

La derecha debe ser objeto de nuestra crítica en cualquier intervención, para que no queden dudas sobre dónde está ubicada la izquierda. Por esta razón es otro error presentar denuncias penales contra el gobierno en pleno clima de judicialización derechista del conflicto, nadie percibe los pormenores diferenciados de esa denuncia en este clima. Mucho peor es repetir directamente los argumentos de los reaccionarios sobre la institucionalidad o la autonomía del Banco Central. Hay que poner el centro en el cuestionamiento de la deuda, pero no hacer comparsa a los reaccionarios. Es totalmente absurdo discutir la cuestión de las reservas como un tema técnico-financiero con abstracción del clima que ha creado la oposición. La batalla contra la derecha no requiere necesariamente de apoyo o consideración hacia el gobierno.

Para la izquierda lo esencial es actuar en forma independiente con una política propia, que es vital para romper con la trampa de reyertas que protagonizan la oposición con el gobierno y que impiden madurar un planteo alternativo.

En este sentido:

Es un verdadero despropósito que mientras se habla de custodiar las reservas se mantengan intactos todos los mecanismos que periódicamente facilitan la fuga de capitales (40.000 millones de dólares desde el inicio de la crisis internacional): el Control de Cambios es la única medida efectiva que puede contener este drenaje de riqueza, solo producida por los trabajadores y de la que otros se apropian y fugan.

Carece de sentido discutir acerca de las atribuciones del Banco Central si no se lo hace en el marco de la discusión de una Reforma Financiera Integral, que apunte a forjar un sistema financiero asentado en la control estatal de los depósitos y plenamente nacionalizado.

Poner la Deuda a Debate requiere la suspensión inmediata de las negociaciones con los bonistas que no ingresaron al canje y con el Club de París.

Resulta indispensable poner en marcha inmediatamente la Auditoría Ciudadana de la Deuda. Es una salida política a la crisis actual, es la forma de retomar la investigación ya realizada de los fraudes y someter todas las operaciones posteriores a una rigurosa verificación de su legalidad y legitimidad. En los casos que correspondan estas medidas deben ser acompañadas por la suspensión de pagos.

Desarmar los perversos mecanismos de la deuda externa es también parte esencial del combate contra la derecha. Para nosotros la disyuntiva vuelve a ser: los acreedores o los trabajadores y el pueblo. Y en esto no puede haber dudas.


Buenos Aires, enero 11 de 2010.

Claudio Katz, Jorge Marchini, Eduardo Lucita.
Integrantes del colectivo EDI-Economistas de Izquierda

lunes, 23 de marzo de 2009

La Republica: Crisis impacta en agroexportaciones

Menor volumen y precios a la baja afectan a Piura y Lambayeque. Las empresas se ven obligadas a reducir los precios para no perder mercado, pero también buscan nuevos destinos.



Jorge Chiroque y Rocío Maldonado.



Cuando estalló la crisis internacional los analistas coincidieron en señalar que su impacto se sentiría en la economía peruana recién a partir de este año, siendo el sector exportador uno de los más afectados. Las cifras oficiales lo confirman, ya que desde el primer mes del 2009 se observa una disminución tanto en volúmenes como en precios. (Ver infografía).

Los agroexportadores piuranos señalan que la crisis mundial ha provocado que los precios de exportación del café y cacao se reduzcan en 33%. En el caso del café orgánico, el cual antes se vendía en US$ 170 el quintal, hoy se ofrece a US$ 110 (-35%); en cambio el no orgánico bajó de US$ 155 a US$ 135 (-12%). Respecto al cacao, antes de la crisis se comercializaba en US$ 3,000 la tonelada y ahora se vende a US$ 2,000 (-33%).

Indicaron que también se ve afectada la exportación de banano orgánico en cuanto a precios, aunque la cantidad que se vende no disminuyó porque cuenta con un mercado fijo. Además, estiman que la producción de mango caiga en 45% en la próxima temporada.


Textil y confecciones

Mientras tanto, las exportaciones en el sector textil y confecciones, las de mayor valor agregado, experimentan una desaceleración en los últimos dos o tres meses lo cual trae como consecuencia una disminución en la demanda en los Estados Unidos y ciertas zonas de la Comunidad Europea.

El presidente de la Cámara de Comercio y Producción de Piura, Reynaldo Hilbck, sostuvo que esta crisis está perjudicando a los exportadores en el tema de los precios de venta porque se ven obligados a reducirlos a fin de no perder mercado. Argumentó que necesitan tener menores costos para ganar recursos económicos u obtener utilidades. “Como agroexportadores no podemos parar la producción y la única manera de hacerlo es con los costos de producción”, dijo.


Lambayeque


En el caso de la región Lambayeque, los envíos en el 2008 alcanzaron los US$ 270´838,534, lo que representó un crecimiento de 19.55% con relación al 2007, cuando se logró enviar diferentes productos por US$ 217’903,737.

Sin embargo, el inicio del presente año no ha sido tan alentador, ya que las exportaciones alcanzaron los US$ 11´320,285 frente a los US$ 15´857,953 del 2008 y los US$ 13´169,529 del 2007.

Para Daniel Hurtado de Mendoza Chau, coordinador de la Oficina de Promoción Empresarial de la Macro Región Noroeste de PromPerú, esta situación no es relevante y tampoco un indicador importante para preocuparse porque recién se inicia el año.


Nuevos mercados

Por ejemplo, mencionó que para hacer frente a la crisis, los agroexportadores están estudiando mercados para varios productos como el baby corn (maíz bebé), alubias (hortaliza parecida a las menestras), pimientos (en sus diferentes variedades), palta, uva, entre otros. Asimismo, dijo que los agricultores no pueden sembrar cualquier producto, sino que deben tener en cuenta el mercado antes de comenzar sus respectivas campañas.


viernes, 20 de febrero de 2009

El Comercio: Mapa distrital de la pobreza

INEI presenta el nuevo mapa distrital de pobreza del Perú


Por: Luis Felipe Gamarra


En base a las cifras del Informe de Pobreza 2007, que presentó el Instituto Nacional de Estadística (INEI) en mayo del 2008, Renán Quispe, jefe de esa entidad, mostró ayer el nuevo Mapa de Pobreza Provincial y Distrital 2007, que representa una mirada microscópica a los últimos datos que se poseen de la pobreza, correspondientes a ese año.


Según Quispe, el presidente Alan García solicitó la elaboración de este mapa con el objetivo de focalizar más la pobreza, con miras a atender de manera precisa y eficiente las zonas más desfavorecidas del país. “Hasta antes de este mapa, no se conocían los efectos de la pobreza más allá de los departamentos. Este mapa desarrolla la pobreza desde un enfoque de carencia de necesidades básicas insatisfechas y gasto per cápita de los pobladores que viven en cada uno de los 1.832 distritos del Perú”, explica Quispe.



Este mapa combina información obtenida en el censo de población y vivienda del 2007, con los datos de la Encuesta Nacional a Hogares 2007, con el objetivo de obtener un mayor número de indicadores que determinen las razones de la pobreza en un determinado punto geográfico.


Iván Hidalgo, secretario técnico de la Comisión Interministerial de Asuntos Sociales (CIAS) de la PCM y cabeza de Crecer, señaló que a partir de este mapa, que se asemeja en gran medida a una línea de base, los programas sociales deberán pasar por un rediseño de sus estrategias.


PRÓXIMOS CENSOS

Quispe adelantó que en abril presentará el censo económico, que contará con información detallada sobre la microempresa, y que en mayo se dará a conocer el Informe de Pobreza 2008, en el que se verá si la pobreza se redujo o se incrementó. El jefe del INEI también comentó que este año se debería presentar el censo agrícola.


INDICADORES DE POBREZA

Los indicadores que determinan la pobreza dentro de este mapa corresponden a las necesidades básicas insatisfechas (agua, desagüe y electricidad). Otra variable, con la que no contaban mapas de la pobreza como los del Foncodes, es el gasto per cápita. Por último, la línea de pobreza, que está determinada por el gasto mínimo que necesita una persona para sobrevivir. En el ámbito urbano el promedio es de S/.240 al mes y en el rural S/.171.



LAS CIFRAS

544De los 1.832 distritos que existen en el Perú (alrededor del 30%) se encuentran en un nivel de pobreza del orden del 75% a más.


190Distritos (10% del total) están por encima de la línea de pobreza. A partir de allí, 459 distritos presentan porcentajes de pobreza entre 25% y 50%.

miércoles, 27 de agosto de 2008

Economía: Precios de terrenos suben 40%

El dinamismo de la demanda, que va de la mano con el crecimiento económico, ha revalorado a la fecha la cotización de los bienes inmuebles y hoy se destaca –según señalaron algunos analistas– como uno de los sectores más atractivos de inversión, luego de que en el último año el valor de los terrenos residenciales y comerciales de Lima Metropolitana y Callao aumentaron hasta en 40%, mientras que en las zonas industriales la variación osciló entre 20% y 25%.



Esto se debe, apuntan los expertos, a que los terrenos en el país son cada vez más atractivos debido a la inyección de inversiones nacionales y extranjeras que se dirigen al desarrollo de industrias, así como la adquisición de centros comerciales, oficinas y en muchos casos conjuntos habitacionales.




Alberto Zimmerman, presidente de la Asociación Peruana de Agentes Inmobiliarios (APAI), sostuvo que el incremento en el precio de los terrenos varía según la zona de ubicación.
Sin embargo, explicó que los factores que motivaron a elevar su cotización se deben a la mayor demanda, al aumento de los precios de materiales para la construcción –que se elevaron en el último semestre 15.02%– sumado a los parámetros que exigen las municipalidades para construir algún inmueble.




"En el último año, el valor de los inmuebles comerciales y residenciales aumentaron 40%. Es decir, para las viviendas y oficinas. Pero en caso de la industria, la variación osciló entre 20 y 25%", comentó.


Por su parte, Víctor Manuel Saldaña, gerente general de Alfredo Graf Asociados, sostiene que en lo que va del año los precios en el mercado inmobiliario aumentaron entre 20 y 25%.
Entre los distritos más solicitados para la compra de terrenos industriales destaca Chorrillos por el acceso que tiene a Miraflores y San Isidro. En el caso de Lima Norte se ha dado un importante despegue en demanda de terrenos.



Otras zona requeridas son Ate (por la zona de Vulcano) aunque muchas veces la inseguridad del distrito retrae a los compradores. A ella le siguen Villa El Salvador y Santa Anita. Mientras que en el Callao se buscan terrenos para la industria pesada.







ESCASA OFERTA


No obstante, los especialistas explicaron que si bien existe un boom en el desarrollo de la construcción que incluye el área residencial, comercial e industrial, aún la oferta es insuficiente para cubrir la demanda hoy existente.



Zimmerman señaló que la demanda insatisfecha de terrenos residenciales en Lima Metropolitana y Callao se encuentra entre 30% y 40%; mientras que en las áreas comerciales (oficinas y centros comerciales), esta representa el 50%.



"Con la entrada en vigencia del Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos, el sector inmobiliario será aún más dinámico. Ante la dificultad de encontrar locales industriales en la capital, los inversionistas empezarán a buscar en provincia, especialmente en lugares cercanos a la capital y con mayor acceso a los terminales marítimos", refirió.


Por su parte, Óscar Chávez, economista del Instituto de Economía y Desarrollo Empresarial de la Cámara de Comercio de Lima (CCL), sostuvo que este dinamismo del sector ha llevado consigo impulsar la mayor producción de materiales para la construcción, cuyas empresas ahora trabajan en un 90% de su capacidad instalada.



"Las industrias que elaboran envases de papel cartón, vidrios y pinturas, hoy están trabajando en un 90% de su capacidad instalada", señaló.




Ante el dinamismo del sector construcción –que aumentó 19.84% en el primer semestre del año en relación con similar período del 2007– los analistas consultados coincidieron en que los precios seguirán en aumento, en la medida en que el crecimiento de la economía continúe su dirección.






tomado de: La República

lunes, 21 de julio de 2008

A propósito de la ronda de negociaciones de la OMC

Evo Morales Ayma




Con estas palabras comenzó la ronda de negociaciones de la OMC hace siete años. Realmente ¿El desarrollo económico, el alivio de la pobreza, las necesidades de todos nuestros pueblos, el aumento de oportunidades para los países en desarrollo están en el centro de las actuales negociaciones en la OMC?

Lo primero que debo decir es que si fuera así, los 153 países miembros y sobre todo la amplia mayoría de países en desarrollo deberían ser los actores principales de las negociaciones de la OMC. Pero lo que estamos viendo es que un puñado de 35 países son invitados por el Director General a reuniones informales para que avancen sustancialmente en la negociación y preparen los acuerdos de esta “Ronda para el Desarrollo” de la OMC.

Las negociaciones en la OMC se han convertido en una pelea de los países desarrollados para abrir el mercado de los países en desarrollo a favor de sus grandes empresas.

Los subsidios agrícolas del norte, que van principalmente a manos de compañías agroalimentarias de los EE.UU. y de Europa, no solo continuarán sino que se incrementaran como los demuestra la Ley Agrícola o “Farm Bill 2008”(1) de los Estados Unidos. Los países en desarrollo rebajarán los aranceles a sus productos agrícolas mientras los subsidios reales(2) aplicados por los EE.UU. o la UE a sus productos agrícolas no disminuirán.

A nivel de los productos industriales en las negociaciones de la OMC se busca que los países en desarrollo realicen recortes arancelarios de un 40 % a un 60 % mientras los países desarrollados disminuirán en promedio sus aranceles entre el 25% y el 33%.

Para países como Bolivia la erosión de las preferencias arancelarias por la disminución generalizada de aranceles tendrá efectos negativos en la competitividad de nuestras exportaciones.

El reconocimiento de las asimetrías, y el trato especial y diferenciado real y efectivo a favor de los países en desarrollo es limitado y obstaculizado en su implementación por los países desarrollados.

En las negociaciones se empuja a que nuevos sectores de servicios sean liberalizados por los países cuando lo que habría que hacer es excluir definitivamente los servicios básicos de educación, salud, agua, energía y telecomunicaciones del texto del Acuerdo General del Comercio de Servicios de la OMC. Estos servicios son derechos humanos que no pueden ser objeto de negocio privado y de reglas de liberalización que llevan a la privatización.

La desregulación y privatización de los servicios financieros, entre otros, son la causa de la actual crisis financiera mundial. Mayor liberalización de los servicios no traerá mayor desarrollo, sino mayores posibilidades de crisis y especulación en temas vitales como los alimentos.

El régimen de propiedad intelectual establecido por la OMC ha beneficiado sobre todo a las transnacionales que monopolizan las patentes, encareciendo el precio de los medicamentos y otros productos esenciales, incentivando la privatización y mercantilización de la vida misma, como lo prueban las varias patentes sobre plantas, animales e incluso genes humanos.

Los países más pobres serán los principales perdedores. Las proyecciones económicas de un potencial acuerdo de la OMC, efectuadas incluso por el Banco Mundial(3), indican que los costos acumulados por la pérdida de empleos, las restricciones a la definición de políticas nacionales, y la perdida de ingresos aduaneros serán mayores que los “beneficios” de la “Ronda para el Desarrollo”.

Después de siete años, la ronda de la OMC está anclada en el pasado y desactualizada de los fenómenos mas importantes que estamos viviendo: la crisis alimentaria, la crisis energética, el cambio climático y la eliminación de la diversidad cultural. Se está haciendo creer al mundo que se necesita un acuerdo para resolver una agenda mundial y este acuerdo no representa esa realidad. Sus bases no son las adecuadas para resistir esta nueva agenda mundial.

Estudios de la FAO señalan que con las actuales fuerzas de producción agrícola es posible alimentar a 12.000 millones de seres humanos, es decir, casi el doble de la población mundial actual. Sin embargo, hay una crisis alimentaria porque no se produce para el bienestar humano sino en función del mercado, la especulación y rentabilidad de las grandes productoras y comercializadoras de alimentos. Para enfrentar la crisis alimentaria es necesario fortalecer la agricultura familiar, campesina y comunitaria. Los países en desarrollo tenemos que recuperar el derecho de regular(4) nuestras importaciones y exportaciones para garantizar la alimentación de nuestra población.

Tenemos que acabar con el consumismo, el derroche y el lujo. En la parte más pobre del planeta, mueren millones de seres humanos de hambre cada año. En la parte más rica del planeta se gastan millones de dólares para combatir la obesidad. Consumimos en exceso, derrochamos los recursos naturales y producimos la basura que contamina a la Madre Tierra.

Los países debemos priorizar el consumo de lo que producimos localmente. Un producto que recorre la mitad del mundo para llegar a su destino puede ser más barato que otro que se produce nacionalmente, pero, si tomamos en cuenta los costos ambientales del transporte de dicha mercadería, el consumo de energía y la cantidad de emisiones de carbono que genera, entonces podemos llegar a la conclusión de que es más sano para el planeta y la humanidad priorizar el consumo de lo que se produce localmente.

El comercio exterior debe ser un complemento de la producción local. De ninguna manera podemos privilegiar el mercado externo a costa de la producción nacional.

El capitalismo nos quiere uniformizar a todos para volvernos en simples consumidores. Para el Norte hay un sólo modelo de desarrollo, el suyo. Los modelos únicos a nivel económico vienen acompañados de procesos de aculturación generalizada para imponernos una sola cultura, una sola moda, una sola forma de pensar y de ver las cosas. Destruir una cultura, atentar contra la identidad de un pueblo, es el más grave daño que se le puede hacer a la humanidad.

El respeto y la complementariedad pacífica y armónica de las diversas culturas y economías es esencial para salvar al planeta, la humanidad y la vida.

Para que esta sea una ronda de negociaciones efectivamente del desarrollo y anclada en el presente y el futuro de la humanidad y el planeta debería:

• Garantizar la participación de los países en desarrollo en todas las reuniones de la OMC poniendo fin a las reuniones exclusivas de la “sala verde”(5).

• Implementar verdaderas negociaciones asimétricas a favor de los países en desarrollo en las cuales los países desarrollados otorguen concesiones efectivas.

• Respetar los intereses de los países en desarrollo no limitando su capacidad de definición e implementación de políticas nacionales a nivel agrícola, industrial y de servicios.

• Reducir efectivamente las medidas proteccionistas y los subsidios de los países desarrollados.(6)

• Asegurar el derecho de los países en desarrollo a proteger por el tiempo que sea necesario sus industrias nacientes de la misma forma que lo hicieron en el pasado los países industrializados.

• Garantizar el derecho de los países en desarrollo a regular y definir sus políticas en materia de servicios, excluyendo de manera expresa los servicios básicos del Acuerdo General de Comercio de Servicios de la OMC.

• Limitar los monopolios de las grandes empresas sobre la propiedad intelectual, promover la transferencia de tecnología y prohibir el patentamiento de toda forma de vida.

• Garantizar la soberanía alimentaria de los países eliminando cualquier limitación a la capacidad de los Estados a regular las exportaciones e importaciones de alimentos.

• Asumir medidas que contribuyan a limitar el consumismo, el derroche de recursos naturales, la eliminación de gases de efecto invernadero y la generación de basura que daña a la Madre Tierra.

En el siglo XXI, una “Ronda para el desarrollo” ya no puede ser de "libre comercio", sino que tiene que promover un comercio que contribuya al equilibrio entre los países, las regiones y con la madre naturaleza, estableciendo indicadores que permitan evaluar y corregir las reglas de comercio en función del desarrollo sostenible.

Los gobiernos tenemos una enorme responsabilidad para con nuestros pueblos. Acuerdos como los de la OMC tienen que ser ampliamente conocidos y debatidos por todos los ciudadanos y no solamente por ministros, empresarios y “expertos”. Los pueblos del mundo tenemos que dejar de ser victimas pasivas de estas negociaciones y convertirnos en protagonistas de nuestro presente y futuro.




Notas:

(1)El “Farm Bill 2008” fue aprobado el 22 de Mayo por el Congreso de los Estados Unidos. Autoriza a realizar gastos que incluyen subsidios a la agricultura de hasta 307.000 millones de dólares en 5 años. De estos, aproximadamente 208.000 millones de dólares se podrán gastar en programas de alimentación.

(2) El texto actual de agricultura propone rebajar los subsidios de EE.UU. en un rango entre 13 y 16.4 billones de dólares anuales. Sin embargo, los subsidios reales que actualmente aplica los EE.UU. son de aproximadamente 7 billones de dólares anuales. De otra parte, la Unión Europea está ofreciendo en las negociaciones de la OMC la reforma que realizó en el 2003 a su Política Agrícola Común (PAC), sin proponer mayores aperturas.

(3) Los países en desarrollo tienen poco que ganar en la Ronda de Doha: las ganancias proyectadas serán del 0,2 % para dichos países, la reducción de la pobreza mundial será de 2,5 millones (menos del 1 % de los pobres en el mundo) y las perdidas por aranceles no cobrados serán de al menos 63.000 millones de dólares. (Anderson, Martin, and van der Mensbrugghe, “Market and Welfare Implications of Doha Reform Scenarios,” in Agricultural Trade Reform and the Doha Development Agenda, Anderson and Martin, World Bank/ / Back to the Drawing Board: No Basis for Concluding the Doha Round of Negotiations" by Kevin P. Gallagher and Timothy A. Wise, RIS Policy Brief #36

(4) Esta regulación debe incluir el derecho a implementar impuestos a las exportaciones, bajar aranceles para favorecer importaciones, prohibir exportaciones, subsidiar producciones locales, establecer franjas de precios, en fin toda medida que según la realidad de cada país mejor sirva al propósito de garantizar la alimentación de la población.

(5) “Green room meeting” o “reuniones en la sala verde” es el nombre de las reuniones informales de negociación en la OMC en las cuales participan un grupo 35 países elegidos por el Director General.

(6) Un recorte real de los subsidios de los EE.UU. debería ser menor a 7.000 millones de dólares al año.




Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=70475